El arte de la secuencia en Yoga Vinyasa Krama

El Yoga Vinyasa Krama, tal como lo ha impartido el maestro Ramaswami, discípulo directo del legendario T. Krishnamacharya, es una práctica que encarna la esencia del yoga tradicional a través de un enfoque profundamente estructurado y personalizable. Esta metodología no solo respeta la integridad física de quienes la practican, sino que también invita a un diálogo continuo con el propio cuerpo, revelando capas de consciencia y fortaleza internas.

 

Explorando los fundamentos del Vinyasa Krama

Ramaswami nos enseña que el Vinyasa Krama es mucho más que la práctica física de las asanas; es un sistema holístico que integra el cuerpo, la mente y la respiración en una danza de movimientos conscientes. Los fundamentos de este método radican en la creencia de que el yoga debe servir no solo para fortalecer y flexibilizar el cuerpo, sino también para preparar la mente para prácticas más profundas de meditación y autoconocimiento.

La práctica de Vinyasa Krama reconoce que el dinamismo es una parte del viaje hacia la quietud y la introspección. Tras la fase activa, la práctica se adentra en asanas mantenidas y técnicas de pranayama, las cuales reducen gradualmente el ritmo de la actividad física y preparan la mente y el cuerpo para la meditación. Este enfoque por fases permite una transición suave de lo externo hacia lo interno, de la activación física hacia la calma mental.

Más allá de la práctica física, el Vinyasa Krama prepara el terreno para prácticas más sutiles de autoindagación. Al calmar la mente y equilibrar el sistema nervioso a través de la respiración consciente y el movimiento sincronizado, se facilita un estado de quietud y receptividad. En este espacio de claridad y serenidad, el practicante puede explorar profundidades mayores de meditación, abriendo la puerta al autoconocimiento y la realización espiritual.

 

Principios esenciales para la creación de secuencias

La construcción de secuencias en el Vinyasa Krama se basa en varios principios esenciales, cada uno diseñado para fomentar el progreso y el bienestar del practicante:

  • Progresividad: la importancia de moverse de lo simple a lo complejo, permitiendo una evolución natural y segura en la práctica.
  • Equilibrio entre dinamismo y estatismo: la alternancia de secuencias dinámicas con posturas mantenidas promueve un equilibrio energético, favoreciendo tanto la vitalidad como la serenidad​​.
  • Adaptación y personalización: cada secuencia se ajusta a las necesidades individuales, considerando factores como la edad, el nivel de práctica y los objetivos personales, lo cual subraya la importancia de una práctica consciente y respetuosa con el cuerpo​​.
  • Integración de todos los angas del yoga: más allá de las asanas, una práctica completa incluye pranayama y prácticas de pratyahara, concentración y meditación, ofreciendo una experiencia holística del yoga​​.

 

Las diez grandes secuencias y su aplicación flexible

Las diez grandes secuencias que propone Ramaswami ofrecen una estructura sólida desde la cual los practicantes pueden explorar y experimentar. Estas secuencias abarcan un amplio espectro de posturas, desde las fundamentales en Tadasana hasta las profundamente meditativas en Padmasana. La belleza de este sistema radica en su flexibilidad y adaptabilidad, permitiendo a cada persona crear una práctica personalizada que responda a sus necesidades y objetivos específicos​​​​.

Este método se despliega a través de diez secuencias principales, cada una centrada en una postura clave. Estas secuencias abarcan una amplia gama de posturas y movimientos, ofreciendo una estructura que facilita la memorización y la práctica​​. Dentro de estas secuencias encontramos más de 100 subsecuencias y más de 700 asanas y vinyasas. Respetando los principios básicos, estas subsecuencias se pueden combinar para crear un número ilimitado de sesiones diferentes, adaptadas a las circunstancias de cada practicante.

 

Estructura general de la sesión: la regla general de los tres tercios

Una sesión típica de Vinyasa Krama se divide idealmente en tres partes: asanas, mudras (posturas mantenidas con intención meditativa), y pranayama seguido de alguna forma de concentración /meditación. Esta distribución asegura una práctica equilibrada que nutre el cuerpo, calma la mente y eleva el espíritu​​.

Stephen Brandon recomienda dividir el tiempo del que dispongamos en tres tercios iguales: el primero para asanas dinámicas, el segundo para mudras y el tercero para pranayama y meditación. Esta distribución puede variar a lo largo de la vida: a medida que nos hacemos mayores, dedicaremos más tiempo a mudras, pranayama y meditación que a la práctica de asanas dinámicas.

 

Ejemplos de secuencias adaptadas para la práctica en casa

Teniendo en cuenta la estructura en tres tercios, aquí se presentan dos secuencias diseñadas para practicar en casa:

1. Secuencia para el despertar energético matutino:

  • Asanas: inicia con la secuencia Tadasana para calentar el cuerpo, seguido de Surya Namaskar (dos rondas) y Virabhadrasana para activar la energía y mejorar el enfoque.

 

  • Mudras: introducir Pascimottanasana y Sarvangasana como mudras, manteniéndolos por periodos prolongados (cinco a diez minutos) para promover la introspección y la serenidad. No olvides preparar sarvangasana con algunas posturas supinas previas, y realizar las contraposturas correspondientes después de cada mudra.

 

  • Pranayama y meditación: cerrar con pranayama Viloma Ujjayi (diez minutos) y una meditación centrada en la atención plena (diez minutos) para integrar los beneficios de la práctica y comenzar el día con claridad y paz.

 

2. Secuencia para la relajación y restauración nocturna:

  • Asanas: comienza con una serie suave de asanas supinas como Supta Baddha Konasana, Dvi Pada Pittam y Urdhva Prasarita Padahastasana,  para preparar el cuerpo para el descanso.

 

  • Mudras: incorpora Viparita Karani como mudra, manteniéndolo por cinco a diez minutos, para invertir los efectos de la gravedad y calmar la mente.

 

  • Pranayama y meditación: finaliza con pranayama Nadi Shodhana (diez minutos) y meditación enfocada en la relajación profunda (diez minutos), facilitando una transición suave hacia el sueño.

 

Conclusión: un viaje hacia la plenitud a través del Vinyasa Krama y sus secuencias

El Vinyasa Krama es más que una práctica física; es un viaje hacia el autoconocimiento y la armonía interior. Al diseñar tus secuencias, recuerda los principios de adaptabilidad y progresión. Escucha a tu cuerpo, respeta tus límites y sé paciente con tu progreso. Con cada práctica, te acercas un poco más a tu esencia y descubres la paz y el equilibrio que residen en tu interior.

El Vinyasa Krama, tal como lo enseña el maestro Ramaswami, es una invitación a explorar las profundidades de nuestra práctica y de nosotr@s mism@s. Al abordar el yoga con una mente abierta y un corazón dispuesto, podemos descubrir un camino de transformación que va mucho más allá de la esterilla. Este enfoque nos anima a ser nuestr@s propi@s maestr@s, aprendiendo a escuchar nuestro cuerpo y nuestra intuición, y adaptando nuestra práctica para reflejar nuestras necesidades y aspiraciones en constante cambio.

Noelia Insa Satorre
noeliainsasatorre@gmail.com
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