Más sobre la respiración Ujjayi: la técnica para transformar la mente y destruir el sufrimiento

En un artículo anterior, exploré cómo la respiración Ujjayi nos ayuda a gestionar el estrés, un tema que nos afecta a tod@s en nuestra vida diaria. Sin embargo, la capacidad de Ujjayi para mitigar la tensión diaria es solo la punta del iceberg. Hoy, quiero profundizar en cómo esta técnica de respiración no solo trata los síntomas del estrés, sino que también aborda una de sus causas raíz: el vivir en un estado constante de apego y rechazo, etiquetando las experiencias y sensaciones como agradables o desagradables, «me gusta» o «no me gusta».

 

La respiración Ujjayi: un filtro para la mente

Ujjayi actúa como un filtro que evita que nuestra mente se vea afectada por las sensaciones corporales.

El sutra II. 48 de los Yoga Sutra de Patánjali, dice que la práctica de asana nos ayuda a superar la dualidad de los contrarios. Y esto se consigue a través de la práctica de la respiración Ujjayi durante el asana. Fijando la atención en la sensación de suave fricción en la garganta y en el sonido de Ujjayi, evitamos que la mente caiga en juicios de me gusta o no me gusta ante las sensaciones corporales que provoca la postura.

De esta forma, Ujjayi se cconvierte en un filtro entre los estímulos externos y el efecto que causan en nosotr@s: un filtro que nos permite responder a estos estímulos de forma consciente en lugar de, simplemente, reaccionar a ellos. Ujjayi desactiva la respuesta automática de apego o rechazo.

 

Superar la dualidad

Cuando practicamos asanas, a menudo nos encontramos con sensaciones físicas que pueden resultar incómodas o placenteras. La tendencia natural de la mente es etiquetar estas sensaciones como buenas o malas. Sin embargo, este juicio puede llevarnos a un estado de apego o rechazo, perpetuando el ciclo de sufrimiento. Ujjayi nos ofrece una herramienta poderosa para romper este ciclo.

 

La práctica consciente de Ujjayi

Al practicar Ujjayi, concentramos nuestra atención en la respiración, específicamente en la suave fricción en la garganta y el sonido característico que se produce. Esta concentración nos ayuda a permanecer presentes y enfocad@s, impidiendo que nuestra mente se desvíe hacia juicios sobre las sensaciones corporales. Al mantenernos neutrales y observar sin juzgar, comenzamos a desactivar la reacción emocional automática de la mente.

 

Entrenando la mente a través del cuerpo

Cualquier postura corporal que adoptemos en la vida tiene un correlato emocional inmediato. Por ejemplo, imagina que estás levantando una copa para brindar o poniéndote el pijama por la noche. Estos simples actos, en sí mismos, generan distintas emociones por asociaciones que se dan en tu memoria.

Si practicas Ujjayi durante las asanas, aprendes a observar estas emociones sin juzgarlas, lo que te permite mantener una mente tranquila y equilibrada, independientemente de la postura que adoptes, de la situación en que te encuentres.

En asana, nos entrenamos para desactivar esta reacción emocional de la mente a la postura. Y esto luego se extiende al resto de la vida fuera de la esterilla. La práctica regular de Ujjayi durante las asanas nos ayuda a cultivar un estado de calma y ecuanimidad que podemos llevar a nuestras actividades diarias.

 

Beneficios más allá de la esterilla

La habilidad de observar nuestras sensaciones sin caer en juicios de apego o rechazo es muy valiosa en la vida cotidiana. Nos permite enfrentar situaciones difíciles con mayor claridad y menos reactividad emocional. Además, nos ayuda a desarrollar una mayor resiliencia emocional, permitiéndonos manejar el estrés y las adversidades con más facilidad.

 

La raíz del problema

A diferencia de la medicina alopática, que se enfoca principalmente en aliviar los síntomas, las prácticas del yoga y el ayurveda se centran en erradicar las causas subyacentes de los problemas. Estas disciplinas consideran que los síntomas son manifestaciones superficiales de desequilibrios más profundos en el cuerpo y la mente.

La filosofía del yoga nos explica que la causa de todo sufrimiento es nuestra falsa idea del yo, es decir, el ego. Es el ego el que nos lleva a clasificarlo todo como bueno o malo, conveniente o inconveniente. Vivir continuamente en esta dualidad es causa de dolor: sufrimos cuando perdemos o no conseguimos aquello que «nos gusta», sufrimos ante la posibilidad de ocurra aquello que «no nos gusta». Como no podemos controlar los sucesos externos y el cambio es invevitable, lo único que podemos hacer es transformar nuestra actitud ante lo que ocurre cultivando la ecuanimidad. Y esto solo es posible desapegándonos del ego.

 

Conclusión

La respiración Ujjayi es mucho más que una técnica para gestionar el estrés. Es una herramienta poderosa para cambiar nuestra relación con nuestras sensaciones y emociones, y en definitiva, para transformar nuestra mente. Al practicar Ujjayi, aprendemos a superar la dualidad de los contrarios, cultivando una mente más tranquila y equilibrada. Esta habilidad no solo nos beneficia en nuestra práctica de yoga, sino que también se extiende a todos los aspectos de nuestra vida, ayudándonos a vivir de manera más plena y consciente.

Te invito a incorporar la respiración Ujjayi en tu práctica diaria y observar cómo transforma no solo tu experiencia en el yoga, sino también tu vida cotidiana.

Noelia Insa Satorre
noeliainsasatorre@gmail.com
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