Detox IV: tu gurú interior

Comenzamos la cuarta semana de este programa detox pre-navideño.

Poco a poco, hemos ido ejercitando nuestro cuerpo a través de asanas que propician la eliminación de tóxicos. Hemos aprendido técnicas respiratorias (como kapalabathi) que purifican y oxigenan nuestro organismo. Hemos practicado poderosas meditaciones para sanar el cuerpo y las emociones. Y hemos ido introduciendo hábitos sencillos pero eficaces que promueven la desintoxicación y ayudan a limpiarnos y a mantenernos lejos de nuevos tóxicos.

Durante esta cuarta semana, nuestro objetivo es la desintoxicación de nuestra mente: liberarnos de los pensamientos negativos, sobre todo de aquellos que nos limitan a la hora de conseguir nuestros objetivos. Y el principal de todos es el “no puedo”. Por eso, nos vamos a centrar en  cultivar la confianza en nosotros mismos.

Las palabras que nos decimos condicionan nuestro comportamiento y actitud. Por eso es tan importante pensar positivo.

Las palabras que nos decimos condicionan nuestro comportamiento y actitud. Por eso es tan importante pensar positivo.

A. Práctica de yoga:

1. Asana.

Esta semana os pido que antes de empezar vuestras sesiones de asanas os toméis unos momentos para pensar en algo que queráis conseguir en  vuestras vidas. Probablemente tengáis muchos sueños y objetivos: se trata de elegir uno y dedicar la práctica a iniciar el camino hacia el logro de esa meta. El primer paso de cualquier camino es el más importante, ya que es el único que, si no se da, anula el camino entero. Y este paso no es otro que convencernos de que podemos conseguir aquello que nos proponemos. Porque solo es imposible aquello que nos lo parece. La intención de esta semana es desintoxicar nuestra mente de pensamientos negativos en cuanto a nuestras posibilidades.

Solo es realmente imposible aquello que nos lo parece.

Solo es realmente imposible aquello que nos lo parece.

Dedica tus meditaciones a honrar a tu gurú interior. Todos llevamos dentro una gota del poder cósmico creador del Universo, y por tanto yace en nuestro interior una inmensa sabiduría. Mientras somos niños, escuchamos con claridad nuestra voz interior, y ello nos ayuda a saber, por ejemplo, cuándo hemos comido suficiente, cuándo necesitamos dormir o cómo relacionarnos naturalmente con los demás. Pero con el paso de los años, esa voz se va volviendo más tenue en medio del ruido del mundo y de nuestras ocupadas vidas. De ahí la importancia de volver a crear el silencio a nuestro alrededor y reconectar con nuestro maestro interior, aquel que tiene todas las respuestas. El yoga nos ayuda en esta empresa. De esta forma recuperamos la confianza en nosotros mismos.

El objetivo de esta semana es desintoxicar nuestra mente de pensamientos negativos en cuanto a nuestras capacidades y posibilidades, es decir, recuperar la confianza en nosotros mismos.

El objetivo de esta semana es la desintoxicación de nuestra mente de pensamientos negativos en cuanto a nuestras capacidades y posibilidades, es decir, recuperar la confianza en nosotros mismos.

En la secuencia de esta semana, además de las habituales torsiones, incorporamos flexiones hacia delante.

En el plano físico, estas flexiones favorecen la desintoxicación en cuanto que, en muchas de ellas, los órganos internos reciben un suave masaje al apoyar pecho y abdomen sobre los muslos, gracias al movimiento respiratorio.

En el plano psicológico, las flexiones anteriores son relajantes y desestresantes y promueven la introversión y la reflexión. Nada más acorde con nuestro propósito de volver a conectar con nosotros mismos.

Os dejo una secuencia de asanas de flexión hacia delante clásicas.Para practicarla en casa, mantén cada postura al menos durante cinco respiraciones completas  y luego repite todo de nuevo.

Las flexiones hacia delante también favorecen el masaje y tonificación de los órganos internos y, por tanto, la desintoxicación.

Las flexiones hacia delante también favorecen el masaje y tonificación de los órganos internos y, por tanto, la desintoxicación.

PRACTICAR LA SECUENCIA COMPLETA

2. Pranayama

Seguimos practicando kapalabathi o respiración de fuego, dos minutos en cada sesión.

Y esta semana vamos a incorporar una nueva técnica respiratoria: brahmari pranayama o respiración de la abeja. Esta técnica me  parece muy apropiada ya que uno de sus efectos principales es, a través de la vibración del sonido, y aunque resulte paradójico, lograr el silencio interno.

CÓMO PRACTICAR BHAMARI PRANAYAMA Y BENEFICIOS

3. Relajación

Finaliza siempre tus prácticas con Savasana o postura del cadáver. Esta postura es básica para que el cuerpo asimile los beneficios de todas las asanas anteriores. Para algunas personas particularmente ansiosas o estresadas, savasana puede parecer una pérdida de tiempo. Sin embargo, no lo es: después de flexionar, extender y torsionar las distintas partes de nuestro cuerpo, es necesario que este recupere su forma ergonómica. Es necesario que la columna se extienda en la esterilla manteniendo sus curvas naturales. Las piernas también extendidas, ligeramente separadas. Los pies caen suavemente hacia los lados. Los brazos se extienden a lo largo del cuerpo con las palmas de las manos hacia arriba. Esta asana permite la completa relajación muscular y favorece la autoobservación y la meditación.

Una vez tumbados en savasana, vamos observando poco a poco, todas las partes del cuerpo. Tienes que revisar todo tu cuerpo y observar las zonas donde existe alguna tensión: no las juzgues, solo déjalas ir, déjalas que descansen. Puedes observar también los puntos de apoyo de tu cuerpo en el suelo: los talones, las pantorrillas, los muslos, los glúteos, las espalda lumbar, la espalda dorsal, el dorso de las manos, los antebrazos, los codos, los brazos, los hombros, y, por último, el punto de apoyo de la cabeza en el suelo. Al ir llevando tu atención a cada uno de estos puntos, siente cómo pesan, siente cómo se hunden en el suelo; siéntelos pesados y ligeros al mismo tiempo. Cuando hayas logrado una situación de relajación muscular completa, puedes proceder a la meditación.

4. Meditación: LA MEDITACIÓN DE LA LLUVIA

PRACTICAR LA MEDITACIÓN DE LA LLUVIA

 

B. Hábitos saludables:

Esta semana os recomiendo dos nuevos hábitos que ayudan a la desintoxicación de nuestro cuerpo.

1. Elige orgánico: (es crucial, vital, imprescindible)

Elige productos ecológicos de alimentación y cosmética: cada día es más importante que vayamos sustituyendo nuestros alimentos y cosméticos por las opciones ecológicas de los mismos. Si no lo haces, estás ingiriendo junto con tu comida, cientos de pesticidas, fertilizantes, ceras y productos para embellecer los alimentos, que tendrán que ser luego procesados por tu hígado y demás órganos de limpieza de tu cuerpo.

Algunas grandes superficies, como El Corte Inglés o Carrefour, ya ofrecen alternativas de cultivo biológico. En otras, sin embargo, como en Mercadona, no podrás encontrar ni un solo producto ecológico. También son cada día más populares, las empresas que te traen fruta y verdura ecológica a casa, directamente de los agricultores de tu zona. Esta es la opción que yo prefiero: de esta forma comes orgánico, de temporada, y te aseguras de que tu comida no ha dado varias veces la vuelta al mundo antes de llegar a tu cocina. Cuando estaba en Valencia solía hacer mi pedido semanal a En mitja fanecá, que ahora se llama El Tomate Tranquilo.

Algunas personas, cuando aconsejo esto, me replican que lo ecológico es más caro. Es cierto, un poco más caro, (por algo será). Suelo contestar que se trata de una cuestión de prioridades: ¿qué preferimos comer limpio o ese bolso de marca?

 

El Dr. Edward Group, gurú mundial de la salud, afirma que elegir orgánico reduce las toxinas en nuestro cuerpo en un 90%.

Edwar F. Group

Dr. Edward F. Group, http://www.globalhealingcenter.com/about/dr-group

Si no puedes conseguir fácilmente productos ecológicos, por lo menos evita completamente los productos refinados (como el azúcar y la sal) y los preparados industriales.Conviértete en lector de etiquetas y huye de todo aquello cuyos ingredientes sean difíciles de leer o imaginar. Es decir,  consume alimentos enteros (whole foods), tales como: cereales, fruta, vegetales, legumbres, frutos secos, y, si no eres vegetariano, huevos, pescado y carne (carne roja máximo tres veces a la semana). De esta forma evitarás los colorantes, conservantes y edulcorantes artificiales que dañan tu organismo.

alimentos enteros 2granos-enteros

2. Practica el ayuno nocturno.

Trata de cenar temprano para dejar el máximo de horas posibles entre  la cena y el desayuno. De esta forma, dejas que tu cuerpo descanse y complete totalmente el proceso digestivo, y no sobrecargas de trabajo a los órganos depurativos como los riñones y el hígado.

Espero que todos estos consejos y prácticas sirvan para mejorar tu salud y bienestar. No olvides comentar con nosotros tu experiencia con el programa.

¡Y feliz Navidad!!

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Bhramari pranayama

Bhramari es una práctica que tiene como principal objetivo inducir al practicante a un estado meditativo que le facilite la audición del sonido interno del Silencio Interior, Nada AnusandanaEs una práctica básica dentro del esquema del Nada Yoga, el Yoga del Sonido.

Escuchar interiormente el sonido de nuestra propia respiración resulta sumamente regenerador. Este pranayama calma las emociones. También elimina la ira o la ansiedad porque nos vuelve a conectar con la pulsación rítmica de nuestro propio Ser. La práctica regular incrementa al instante la sensación de bienestar.

Brahmari pranayama o respiración de la abeja nos ayuda a lograr el silencio interior y nos prepara para la meditación.

Brhamari pranayama o respiración de la abeja nos ayuda a lograr el silencio interior y nos prepara para la meditación.

Cómo practicar Brahmari pranayama

1. Elige cualquier postura sentado que te resulte cómoda, como la Postura Fácil, Sukhasana, la Postura Perfecta, Sidhasana, la Postura del Medio Loto, Ardha Padmasana o la del Loto Completo, Padmasana; o bien, siéntate en una silla. También puedes sentarte sobre los talones, con las rodillas dobladas y recogidas delante de ti. Cierra los párpados y relájate unos instantes.

2. Descansa los codos sobre las rodillas y tapona las orejas con las puntas de los dedos índices, introduciendo las puntas en los orificios de estos, hasta que notes que quedan herméticamente tapados. Los dedos quedan recogidos y relajados en la palma de la mano. Si tienes uñas largas, será mejor que presiones con los dedos pulgares sobre el trago (prominencia de la oreja, delante del conducto auditivo). Si optas por esta segunda opción, los dedos de la mano cierran los párpados, pero sin ejercer presión alguna sobre ellos.

3. Deja que la columna vertebral se estire y que el centro del corazón (chakra anahata) se sienta abierto sin que el pecho se levante de manera artificial. Mantén un buen grado de relajación en los hombros, el cuello y la cara durante toda la práctica. Cierra los ojos y lleva la atención hacia el interior, al vientre, el corazón, la garganta y, finalmente, la cabeza. Inspira poco a poco, hasta una plenitud cómoda. Cuando espires hazlo lenta y suavemente por la nariz, emitiendo un zumbido que nace en el paladar y que resulta similar al que hacen las abejas.

4. La boca siempre permanece cerrada y los dientes ligeramente separados. Emite el zumbido durante toda la espiración, intentando que sea uniforme, y con un volumen moderado. Tal vez quieras experimentar con diferentes tonos hasta que encuentres uno que te agrade; una vez conseguido no lo alteres, mantenlo todo el tiempo que puedas. La espiración durará aproximadamente unos treinta segundos. Dirige tu atención al zumbido. Permanece concentrado en el sonido, sintiendo la vibración que produce en el interior de la cabeza, en el cerebro. Observa la vibración en la cara, la garganta, el pecho y el resto del cuerpo.

5. Como ahora la espiración se habrá alargado de manera considerable, es importante inspirar sin prisas. No te precipites a la siguiente espiración; por el contrario, tómate tu tiempo para llenar lentamente los pulmones de aire.

6. Después de espirar, cuando hayas terminado, permanece sentado en silencio. Mantén los ojos cerrados. Notarás que las sensaciones de la vibración del sonido continúan en tu cuerpo durante un buen rato. No muevas ni un solo músculo; cuanto más quieto estés, mayor será tu poder de observación.

 

Efectos y beneficios de Bhramari pranayama

Dice el Hatha Yoga Pradipika: Con esta práctica uno se convierte en el rey de los yoguis y la mente se ve absorta en esta felicidad. Piérdete en las vibraciones y disfruta del efecto calmante que esta respiración ejerce sobre la mente.

Bhramari Pranayama no presenta contraindicaciones, pero no debes forzar los pulmones, ni practicarlo tumbado sobre la espalda. Dentro de una secuencia de pranayama, Bhramari se realiza después de Kapalabhati y Nadi Shodhana pranayama, e inmediatamente antes de la meditación.

Sus beneficios principales son:

  • Disminuye la presión sanguínea.
  • Elimina la ansiedad y tranquiliza la mente.
  • Induce al estado meditativo y la percepción del sonido interno, Nada Anusandana.
  • Activa Anahata Chakra.

 

Meditación de las olas

He diseñado esta meditación para ayudarte a liberarte de aquello que te sobra en la vida. Puede ser un mal hábito, o un miedo. Cualquier cosa que esté frenando tu progreso y tu evolución como ser humano.

Cómo prepararnos para practicar esta meditación.

Tumbados en savasana, vamos observando poco a poco, todas las partes del cuerpo. Tienes que revisar todo tu cuerpo y observar las zonas donde existe alguna tensión: no las juzgues, solo déjalas ir, déjalas que descansen. Puedes observar también los puntos de apoyo de tu cuerpo en el suelo: los talones, las pantorrillas, los muslos, los glúteos, las espalda lumbar, la espalda dorsal, el dorso de las manos, los antebrazos, los codos, los brazos, los hombros, y, por último, el punto de apoyo de la cabeza en el suelo.

Al ir llevando tu atención a cada uno de estos puntos, siente cómo pesan, siente cómo se hunden en el suelo; siéntelos pesados y ligeros al mismo tiempo. Cuando hayas logrado una situación de relajación muscular completa, puedes proceder a la meditación.

Cómo practicar la meditación de las olas.

Desde esta situación de completa relajación muscular, imagina que te hallas sentado a la orilla del mar, contemplando el ir y venir de las olas. La temperatura es agradable y hace sol. Corre una suave brisa.

Observa cómo llega una ola y se retira. Observa la espuma que produce. Observa la línea que deja en la arena mojada al retirarse. Fíjate en los pequeños remolinos que se producen en el agua. Contempla el color de la arena y del mar. Contempla el cielo completamente azul, lleno de luz.

Escucha ahora el sonido de las olas parecido a una tela de seda que arrastrase por el suelo.

Toma un poco de arena entre las manos y siente su temperatura, su textura, su humedad. Deja que resbale entre tus dedos. Puedes frotarla por tus brazos y sentir el masaje que produce el roce de los granos de arena en tu piel.

Inspira hondo ahora y percibe el olor del mar: el olor a iodo y a sal, el ligero olor de las algas.

Puedes llevar ahora un poco de agua de mar a tu boca y observar el sabor salado y punzante.

Meditación de las olas

Meditación de las olas.

Ahora quiero que escribas en la arena mojada una palabra que represente aquello de lo que quieres deshacerte en esta vida, que represente la intención que fijaste al principio para esta clase. Escríbela y espera a que venga una ola. Y fíjate cómo al llegar la ola, esta palabra desaparece completamente, se desvanece. Puedes probar a volverla a escribir y de nuevo contemplar cómo una nueva ola viene y la borra del todo. Y así una y otra vez. Cónvencete de que tantas veces cómo vuelva a aparecer en tu vida aquello que quieres eliminar, tú serás capaz de suprimirlo de nuevo, como hacen las olas del mar con las palabras escritas en la arena.

 

Meditación caminando en cinco pasos.

¿Qué te viene a la mente cuando escuchas la palabra meditación? ¿Tal vez un monje tibetano, con su túnica naranja, sentado en postura del loto? ¿O la silueta a contraluz de alguien sentado frente al mar durante una puesta de sol con las manos sobre las rodillas en yin mudra? Es muy posible. En esta entrada, sin embargo, te proponemos una forma distinta de meditar: la meditación caminando.

Es cierto que la postura de meditación más frecuente es sentados, sobre un cojín o bloque, con la espalda recta y las rodillas ligeramente por debajo de las caderas. He leído incluso a Ramiro Calle afirmar que la meditación sin postura es impostura.

Meditar consiste en entrenar la mente dirigiéndola voluntariamente hacia un objeto o proceso. Es decir, evitar que salte de un pensamiento a otro, como dice el símil, como un mono de rama en rama. Los Yoga Sutra de Patánjali declaran este como el objeto fundamental del yoga, y por tanto de la meditación, que es una de las ocho partes del yoga clásico o raja yoga: Yoga citta vrtti nirodah, el yoga es el cese de las fluctuaciones de la mente. De este modo conseguimos calmarla, purificarla y entrar en contacto con nuestro verdadero ser.

En mi experiencia, el acto de caminar puede convertirse también en objeto de meditación. Además, la meditación caminando no es ajena en absoluto a la tradición zen.

Todos los días caminamos hacia algún sitio. Con un poco de entrenamiento, podemos convertir estos momentos en una meditación caminando. Te propongo para ello que sigas estos cinco pasos:

  1. Camina como si no fueras a ninguna parte. Olvida por un momento hacia dónde vas, o la urgencia de tu próxima cita. En este momento, caminar no es un medio sino un fin en sí mismo. Hazlo sin objetivo, sin finalidad, desprovisto de otro deseo o propósito que no sea el mero acto de andar.
  2. Toma consciencia de tu cuerpo mientras caminas. Siente como tus pies apoyan alternativamente en el suelo, siente el peso de tu cuerpo. Siente como tus rodillas se flexionan por turnos: derecha, izquierda, derecha. Percibe el ligero balanceo de las caderas y los brazos. Observa tu respiración, el movimiento que produce en el abdomen y el pecho, la sensación del aire al entrar y salir por las fosas nasales.
  3. Presta atención a aquello que oyes. Percibe los sonidos de la ciudad, todos los sonidos que llegan a ti. Puede que oigas ruidos de motor, las voces de otros transeúntes, tus propias pisadas, tu respiración. No hace falta que des una explicación a estos sonidos o los identifiques, solo escucha, conecta, recibe. No intentes percibir más sonidos, deja que estos lleguen a ti, a tu consciencia. Disfruta la sensación de oír, permite que tu mente descanse en esta sensación.
  4. Contempla ahora todo lo que te brinda el sentido de la vista. Observa todo tu campo visual. Relaja la cara y los ojos. Y simplemente deja que lleguen a ti los colores de las cosas, nota los diversos tonos y matices. Percibe ahora las formas de todo lo que te rodea, descomponiendo los objetos en formas básicas. Percibe también el brillo, la transparencia o la opacidad de las superficies, los reflejos. Deja que las cosas lleguen a tus ojos desprovistas de significado, reducidas a colores, líneas, curvas… Evita darles un nombre o juzgarlas. Por ejemplo evita pensar: mira un parque, o mira qué flor tan bonita. Simplemente observa. Y permite que tu mente descanse sobre las percepciones visuales.
  5. Tras unos instantes, mueve tu consciencia hacia las sensaciones del tacto. Percibe el viento o la brisa sobre la cara y las partes descubiertas de tu cuerpo. Percibe el calor del sol, tal vez. Siente el roce de la ropa sobre tu piel, su textura. Observa la temperatura en las diferentes partes de tu cuerpo.

Seguro que después de estos instantes de atención plena, tu mente se encuentra más descansada y lista para tu próxima cita.

Una meditación de Navidad

Que me perdonen los puristas del género, los ortodoxos de la meditación zen, vipassana o trascendental, pero hoy quiero proponer una meditación distinta. Se me ha ocurrido esta mañana durante mi práctica. Me ha venido a la memoria aquel maravilloso cuento de Dickens: A Christmas Carol, (Cuento de Navidad), en que el avaro Sr. Scrooge recibe la visita del fantasma de las Navidades pasadas, presentes y futuras.

Algo así es lo que os propongo: un paseo mental por las Navidades de vuestra vida, las que pasaron, las que estáis viviendo ahora y las que están por venir. Pararnos a reflexionar un poco acerca de nuestras vidas puede ayudarnos a verlas con perspectiva, a reconocer lo que hicimos bien y mal en el pasado, lo que nos aportó felicidad y lo que en cambio nos hizo sufrir. Nos permite esbozar cómo queremos que sea nuestro futuro. Y sobre todo, nos hace conscientes de lo que está sucediendo en el presente.

Si quieres practicar esta meditación te propongo los siguientes pasos:

  1. Busca un lugar y un momento tranquilos. Desconecta el móvil y asegúrate de que no te van a interrumpir en los próximos 15 minutos (lo sé, esto último a veces es misión imposible ;-))
  2. Adopta una postura adecuada para meditar. Lo mejor es sentarte en el suelo sobre un cojín de meditación o varias mantas dobladas, de manera que tus caderas queden ligeramente más altas que las rodillas. Endereza bien la espalda.
  3. Comienza a relajar el cuerpo. Haz un repaso mental de todas las partes de tu cuerpo y trata de liberarlas de tensión.
  4. Presta atención a tu respiración. Empieza a observar cómo entra el aire por tus fosas nasales, los movimientos corporales que se producen al inspirar, la expiración, el tacto del aire al salir por tus fosas nasales. Haz diez respiraciones completas, lentas, tranquilas, sin forzar nada, simplemente observando las sensaciones.
  5. Cuando tu cuerpo ya esté tranquilo y tu mente relativamente en calma, comienza a observar tu pantalla mental. Me refiero al espacio interior de la frente, situado ligeramente por encima de los ojos. Imagina que es una pantalla de cine donde se va a proyectar una película de la que tú vas a ser un mero espectador.
  6. Poco a poco, deja que aparezcan en la pantalla imágenes de las Navidades de tu infancia. Piensa en cuando tenías menos de diez años. Trae a tu mente las personas, los colores, los lugares y sonidos. Observa todo como un espectador, trata de no identificarte. Volver al pasado puede ser bastante intenso, y pueden aflorar emociones poderosas. Intenta no dejarte llevar por ellas, sólo contempla. Pero no las reprimas tampoco.
  7. Después de unos instantes, vuelve a las Navidades entre tus 10 y tus 20 años: el final de la infancia, la adolescencia y primera juventud. No selecciones los recuerdos. Deja que brote lo que tenga que brotar.
  8. Contempla después las Navidades de la década siguiente: entre los 20 y los 30 años. Y así sucesivamente, hasta llegar a la actualidad.
  9. Observa ahora el momento presente: las personas que te acompañan en estos días, las emociones que sientes. Solo observa, sin juzgar.
  10. Por último, imagina cómo te gustaría que fueran las Navidades que te quedan por vivir: qué personas quisieras tener a tu lado, cómo te gustaría estar (física, mental y espiritualmente), qué cosas te gustaría que cambiaran. Observa la escena de las Navidades futuras con todo lujo de detalles, exactamente cómo te gustaría que fueran.
  11. Para terminar, vuelve a prestar atención a tu respiración y comienza a mover pequeñas partes de tu cuerpo. Recupera la consciencia del lugar y el momento en que te encuentras. Levántate despacito. Tómate tu tiempo para volver a tus actividades.

Del mismo modo que la visita del fantasma de la Navidad cambió radicalmente la vida del señor Scrooge, estoy convencida de que la meditación, practicada con constancia, puede transformarnos profundamente para mejor.

¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!

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Cómo ser mamá y no enloquecer en el intento.

Todas las mamás que estéis leyendo esto, creo que sin excepción, estaréis de acuerdo en que a ser mamá no te enseña nadie. Ni se puede aprender en los libros tampoco. Cuando estaba embarazada leí muchísimos libros maravillosos sobre el embarazo, el puerperio y la maternidad en general. Libros valiosísimos que os recomiendo encarecidamente, como Bésame mucho o Un regalo para toda la vida de Carlos González, Mi bebé lo entiende todo y Mi niño lo entiende todo de Aletha Solter, o Puerperios y otras exploraciones del alma femenina de Laura Gutman. Como os digo, libros estupendos que sin duda me han ayudado a educar a mi hija en el afecto, y a hacer de ella una personita que ya a sus siete años tiene más inteligencia emocional que sus dos progenitores juntos  🙂

Pero repito, a ser mamá lo que se dice ser mamá, no te enseñan. A eso, solo te enseñan tus hijos. Por muchas técnicas que hayas leído sobre cómo reaccionar ante una rabieta (y yo misma he escrito sobre ello en este blog), hasta que no te enfrentas a la primera pataleta de tu primer cachorrito, no aprendes a cómo gestionarlas. Igual como nadie te dice de dónde sacar las energías para después de todo un día de trabajo, supermercado, comida, actividades extraescolares, cena… poder todavía dedicarles unas cuantas risas, perseguirles por el pasillo con una toalla en la cabeza en plan fantasma, o ayudarles con los deberes. Eso, te lo enseñan ellos.

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Meditación en la playa

Hoy seguro que muchos nos acercamos a la playa más próxima a disfrutar del mar. Te propongo que dediques unos minutos a la meditación, aprovechando este entorno. Quizá te ayude a abstraerte por un momento del barullo de la gente. Además, esta es una meditación diseñada para entrenarnos en el let it go (dejar ir), para ayudarnos a practicar el desapego y a deshacernos de aquello que nos sobra en la vida.

Para empezar, túmbate en savasana, y comienza observando poco a poco, todas las partes del cuerpo. Tienes que revisar todo tu cuerpo y observar las zonas donde existe alguna tensión: no las juzgues, solo déjalas ir, déjalas que descansen. Puedes observar también los puntos de apoyo de tu cuerpo en el suelo: los talones, las pantorrillas, los muslos, los glúteos, las espalda lumbar, la espalda dorsal, el dorso de las manos, los antebrazos, los codos, los brazos, los hombros, y, por último, el punto de apoyo de la cabeza en el suelo. Al ir llevando tu atención a cada uno de estos puntos, siente cómo pesan, siente cómo se hunden en el suelo; siéntelos pesados y ligeros al mismo tiempo. No lleves tu mente a cada uno de tus miembros sino tu conciencia; es decir, no pienses en tu pie, por ejemplo, solo siéntelo, percibe las sensaciones que llegan de él.

Cuando hayas logrado una situación de relajación muscular completa, puedes proceder a la meditación.

Suavemente, adopta ahora la postura fácil. Sentado delante del mar.

Para practicar esta meditación en la playa, siéntate en la arena mirando al mar

Para practicar esta meditación en la playa, siéntate en la arena mirando al mar

 

  1. Comienza a contemplar el ir y venir de las olas. Observa cómo llega una ola y se retira. Observa la espuma que produce. Observa la línea que deja en la arena mojada al retirarse. Fíjate en los pequeños remolinos que se producen en el agua. Contempla el color de la arena y del mar. Contempla el color del cielo, lleno de luz.
  2. Cierra ahora los ojos suavemente y comienza a escuchar el sonido de las olas parecido a una tela de seda que arrastrase por el suelo. Percibe todos los sonidos que llegan a ti. Las conversaciones cercanas. Las voces de los niños. Las gaviotas, tal vez. Trata de percibirlos primero aislándolos, uno a uno, desde los más rotundos a los más sutiles, y después todos a la vez. Intenta que tu mente no divague y se concentre solo en la vibración sonora. Deja que las ondas sonoras acaricien tu oído. No juzgues lo que oyes, no pienses. Solo percibe.
  3. Toma un poco de arena entre las manos y siente su temperatura, su textura, su humedad. Deja que resbale entre tus dedos. Puedes frotarla por tus brazos y sentir el masaje que produce el roce de los granos de arena en tu piel. Siente todas las percepciones táctiles que te lleguen. El contacto de tu cuerpo con el suelo. El roce de tu ropa. Incluso el tacto de la respiración: el aire al entrar y salir por las fosas nasales.
  4. Inspira hondo ahora y percibe el olor del mar: el olor a iodo y a sal, el ligero olor de las algas. Tal vez sientas incluso el olor de las cremas bronceadoras…
  5. Puedes llevar ahora un poco de agua de mar a tu boca y observar el sabor salado y punzante.
Meditación en la playa

Meditación en la playa

Ahora puedes imaginar que escribes en la arena mojada una palabra que represente aquello de lo que quieres deshacerte en esta vida. Puede ser un mal hábito, una persona de la que quieres alejarte o a la que quieres decir adiós. Escríbela y espera a que venga una ola. E imagina cómo al llegar la ola, esta palabra desaparece completamente, se desvanece. Puedes probar a volverla a escribir y de nuevo contemplar cómo una nueva ola viene y la borra del todo. Y así una y otra vez. Cónvencete de que tantas veces cómo vuelva a aparecer en tu vida aquello que quieres eliminar, tú serás capaz de suprimirlo de nuevo, como hacen las olas del mar con las palabras escritas en la arena.

Meditación en la playa para practicar el "let it go".

Meditación en la playa para practicar el “let it go”.

¿Qué es la meditación?

El silencio cae sobre un antiguo templo mientras filas de monjes con túnicas asientan el cuerpo y la mente. Con los ojos cerrados, las piernas en la posición del loto, el ojo de la mente se vuelve hacia adentro. Durante horas sus mentes disciplinadas permanecen así para meditar.

La meditación ha sido una parte de la práctica espiritual y religiosa de la humanidad a lo largo de su historia.

La meditación ha sido una parte de la práctica espiritual y religiosa de la humanidad a lo largo de su historia.

Tal vez esto es lo que te imaginas cuando se pronuncia la palabra meditación. De hecho, la meditación ha sido una parte de la práctica espiritual y religiosa de la humanidad a lo largo de su historia. Aunque puede llevar años de práctica constante mantener tal estado de ánimo durante horas, la meditación y sus numerosos beneficios no sólo son de fácil acceso para cualquier persona , sino que es posible que ya la  estés practicando sin darte cuenta.

“Meditación ” significa simplemente el acto de pensar o contemplar. Según la definición del Diccionario de la Real Academia Española, `meditar´significa “aplicar con profunda atención el pensamiento a la consideración de algo, o discurrir sobre los medios de conocerlo o conseguirlo.”

Meditación

En todo el mundo, recibe muchos nombres diferentes, pero la idea es la misma: entrar en un estado de ánimo en el que es fácil concentrarse en una sola cosa. Si alguna vez te has encontrado a ti mismo soñando despierto durante cualquier periodo de tiempo, estás meditando . Si te has desubierto cautivado por un movimiento repetitivo, como las ruedas y el sonido de un tren que pasa, por ejemplo, estabas en un estado meditativo. Lo mismo es cierto cuando estás leyendo un libro y pierdes la noción del tiempo.

A veces practicamos meditación sin darnos cuenta. Sucede cuando nos quedamos contemplando algún fenómeno que capta completamente nuestra atención durante unos instantes.

A veces practicamos meditación sin darnos cuenta. Sucede cuando nos quedamos contemplando algún fenómeno que capta completamente nuestra atención durante unos instantes.

Los beneficios de la meditación

Es perfectamente normal que tu mente  caiga de vez en cuando en trance y deje que el momento presente se vaya. Pero cuando uno practica meditación intencionalmente, se involucra en una disciplina orientada a entrenar mente y cuerpo para hacer esto a voluntad. Esta práctica se puede aplicar a muchos objetivos diferentes: la relajación, aumentar la energía, la iluminación o la auto-contemplación, por nombrar algunos.

La meditación tiene además muchos beneficios para la salud física y mental.

  • Mejora el sistema inmunológico: las hormonas del estrés como el cortisol y la adrenalina pueden atascar el sistema inmunológico. haciendo más difícil defenderse de la enfermedad . Además, los niveles elevados de estrés tienen otros efectos negativos en todo el cuerpo . La práctica de una meditación relajación regular puede reducir o revertir estos efectos negativos.
  • Disminuye la presión sanguínea.
  • Promueve la relajación muscular.
  • Tiene un efecto analgésico.
  • Alivia el insomnio.
  • Combate el estrés, la ansiedad y la depresión.
  • Mejora la memoria, la atención, la concentración y el rendimiento intelectual.
  • Favorece la agilidad mental.
  • Aumenta la creatividad.
  • Favorece el autoconocimiento. Mejora la autoestima y el autocontrol.
  • Aumenta la empatía y el optimismo.

Beneficios de la meditación

No importa cómo decidas hacerlo, la meditación puede beneficiar a todas las áreas de tu vida . Puede crear un santuario de paz dentro de tu propio ser. En lo más profundo de tu mente puedes encontrar tu propia verdad interior y el propósito de tu vida. No importa cómo te acercas a ella , o por qué eliges meditar, no hay duda de que una práctica regular puede tener beneficios globales en cada aspecto de tu vida .

Meditación de la atención plena.

Te propongo una meditación muy sencilla que se  puede hacer en cualquier momento y lugar:

  1. Tómate un momento para mirar alrededor. Observa todo lo que te rodea. Presta atención a los colores, texturas, formas y líneas.
  2. Ahora, cierra los ojos y  escucha todos los sonidos y presta mucha atención a los matices sutiles.
  3. Observa los olores.
  4. Siente la temperatura del aire, el contacto de tus pies con el suelo, el tacto de tu ropa sobre la piel.
  5. Contempla cualquier otra información sensorial que recibas.
  6. Ahora, concéntrate en tu respiración: observa el flujo del aire al pasar por tus fosas nasales y llegar hasta los pulmones, y de nuevo el recorrido inverso.
  7. Por último, permítete simplemente pasar a formar parte de este momento. No juzgues lo que estás experimentando, simplemente observa.

Otras meditaciones.

Si quieres practicar otras meditaciones, puedes encontrar algunas en este mismo blog:

Espero que poco a poco te acerques a la meditación. Si quieres puedes comentar los resultados.

Namasté,

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¿QUÉ ES HIPNOYOGA?

Me complace presentaros el nuevo método para el crecimiento personal, gestión del estrés y las emociones y logro del éxito en la vida. Es algo en lo que mi marido y yo llevamos trabajando juntos durante más de un año y por fin va a ver la luz. Se trata de HIPNOYOGA.

He aquí un breve manifiesto fundacional escrito por mi marido, Mario Caponnetto, ingeniero aeronáutico e hipnoterapeuta, y miembro indispensable del Proyecto INSAYOGA.COM:

Mario Caponnetto, ingeniero aeronáutico, referente mundial en su ámbito de trabajo, e hipnoterapeuta por vocación y pasión.

Mario Caponnetto, ingeniero aeronáutico, referente mundial en su ámbito de trabajo, e hipnoterapeuta por vocación y pasión.

“Todos buscamos el bienestar y sabemos que este nace del equilibrio entre el cuerpo y la mente. Pero, aún antes, a nivel mental, debe existir un equilibrio y un acuerdo entre la mente consciente y la mente subconsciente, es decir, entre nuestras intenciones y nuestros estados emocionales. Para muchos esto es lo más difícil de conseguir porque normalmente somos víctimas de condicionamientos externos. Es sabido que la hipnosis es el instrumento más potente de que disponemos para abrir las puertas del subconsciente, y, una vez dentro, poder corregir nuestros condicionamientos equivocados, y curar así nuestras ansiedades, miedos y dependencias. Técnicamente, esto se consigue alcanzando, mediante inducción, un estado particular de relajación (trance) al que sigue una sugestión verbal.

El bienestar humano radica en gran medida en el equilibrio cuerpo-mente

El bienestar humano radica en gran medida en el equilibrio cuerpo-mente

El yoga se revela como una de las formas más eficientes para lograr el nivel de relajación necesario para el trance, ya que genera una fuerte sinergia cuerpo-mente. En el yoga, la práctica física se une a la meditación, estado mental en que la atención se traslada hacia el subconsciente, como en la hipnosis. Pero mientras con la meditación buscamos alejar los pensamiento para limpiar la mente, con la hipnosis conseguimos además reprogramar la mente para curar sus males.

El yoga es una herramienta única para conseguir el control del cuerpo y la mente. Una sesión de yoga previa a la hipnosis, coloca el cuerpo y la mente en el estado más propicio al trance.

El yoga es una herramienta única para conseguir el control del cuerpo y la mente. Una sesión de yoga previa a la hipnosis, coloca el cuerpo y la mente en el estado más propicio al trance.

Yoga e hipnosis son prácticas con orígenes e historias muy diversas que encuentran hoy día cada vez más puntos en común y se complementan.

El hipnoyoga es la simbiosis perfecta para el renacimiento personal hacia el bienestar del cuerpo y la mente.”

Mario Caponnetto

 

Tu cerebro durante la práctica de yoga

Todos sabemos que el yoga hace maravillas para la mente. Incluso los principiantes de asana, pranayama y meditación tienen la sensación de una mayor estabilidad y claridad mental durante y después de la práctica. Ahora, gracias a sofisticadas tecnologías de imagen cerebral, la neurociencia está demostrando lo que los profesores y los profesionales conocían desde siempre: que el yoga y la meditación puede literalmente cambiar tu cerebro. Pero, ¿qué está pasando ahí arriba? Echa un vistazo dentro: un conocimiento básico de la anatomía y las funciones del cerebro puede servir de hoja de ruta práctica para tu viaje interior.

La neurociencia demuestra cómo el yoga y la meditación pueden mejorar tu cerebro.

La neurociencia demuestra cómo el yoga y la meditación pueden mejorar tu cerebro.

El lóbulo frontal es el centro de las funciones cognitivas mayores, incluyendo la planificación, la discriminación, el pensamiento abstracto, la personalidad y la conducta. La Escuela de Bihar se refiere a la práctica de la respiración de kapalabhati como “purificación frontal del cerebro”, debido a los efectos de rejuvenecimiento que tiene en esta área del cerebro.

Conocida como la sede de funcionamiento consciente, el lóbulo frontal es la parte más grande de su cerebro. Está dividido en los hemisferios derecho e izquierdo. En el nivel físico, el hemisferio derecho controla el lado izquierdo del cuerpo, y el hemisferio izquierdo controla el lado derecho. En el nivel del cuerpo sutil, ida nadi (el canal de energía lunar) está conectado a la mitad derecha del cerebro, y pingala Nadi (el canal de la energía solar) está conectado a la parte izquierda del cerebro.

 

Los estudios científicos modernos permiten encontrar cada vez más paralelismos entre las glándulas de nuestro organismos y los chakras.

Los estudios científicos modernos permiten encontrar cada vez más paralelismos entre las glándulas de nuestro organismos y los chakras.

 

La parte anterior del lóbulo frontal, la corteza prefrontal, es la parte más evolucionada del cerebro y es responsable de las capacidades positivas como la concentración, la felicidad, la creatividad y el pensamiento racional. Los estudios que utilizan EEG han demostrado que la meditación fortalece la comunicación entre la corteza prefrontal y otras áreas del cerebro.

La neurociencia prueba los beneficios de la meditación para el cerebro.

La neurociencia prueba los beneficios de la meditación para el cerebro.

Aproximadamente del tamaño de un guisante, la hipófisis es la glándula maestra del sistema endocrino, regula la producción y la liberación de hormonas que controlan el crecimiento, el metabolismo y la función de otras hormonas. En un nivel más sutil, la glándula pituitaria está relacionado con el sexto chakra o ajna. Ajna significa literalmente “centro de mando”.

Los neurotransmisores actúan como mensajeros químicos del cerebro, se ocupan de la transmisión de información entre las células nerviosas. Los trastornos neurológicos son a menudo el resultado de un neurotransmisor defectuoso, por ejemplo, los bajos niveles de un neurotransmisor llamado GABA están relacionados con la depresión y la ansiedad. Estudios recientes muestran una asociación entre la práctica regular de asanas y el aumento de los niveles de GABA.

El tronco cerebral, que conecta el cerebro y la médula espinal, juega un papel crucial en la digestión, la frecuencia cardíaca, y la respiración diafragmática. Las neuronas que se encuentran en el tronco cerebral envían un impulso nervioso a la membrana, que hace que se contraiga, iniciando de este modo la inhalación.

Un estudio de 2010 encontró que los sujetos que meditaron 30 minutos al día durante ocho semanas tuvieron una reducción de la materia gris en la amígdala-que está relacionado con el miedo y la ansiedad.

El cerebelo controla el equilibrio, la coordinación muscular, los reflejos y el movimiento. La práctica de asana sería imposible sin ella.

El sistema límbico está compuesto de las estructuras relacionadas con la memoria y la emoción, tales como el hipocampo, la amígdala, el tálamo y el hipotálamo. Un estudio de 2010 encontró que los sujetos que meditaron 30 minutos al día durante ocho semanas tuvieron una reducción de la materia gris en la amígdala, que está vinculada al miedo y la ansiedad, y un aumento de la materia gris en el hipocampo, que juega un papel vital en la formación de la memoria.

El centro de procesamiento visual primario del cerebro, el lóbulo occipital te ayuda a seguir visualmente la clase de yoga. Y puedes agradecer al lóbulo temporal tu capacidad de procesar las instrucciones verbales para las posturas, ya que es responsable de la percepción auditiva.

El lóbulo parietal está asociado con el movimiento de las extremidades, la comprensión del habla, y la detección del dolor. De acuerdo con un estudio publicado en la revista Journal of Neuroscience, en abril de 2011, los escáneres cerebrales de esta región han demostrado que la meditación consciente puede reducir drásticamente la sensibilidad al dolor, incluso más que la morfina.

Así que, la próxima vez que practiques yoga, recuerda cómo está trabajando y mejorando tu cerebro.

Namasté,

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