SECUENCIA DE YOGA:

DILE A TU CUERPO QUE LO QUIERES

Vivimos tiempos en los que los medios de comunicación nos bombardean continuamente con imágenes de personas jóvenes, delgadas y sonrientes, como paradigma de la salud y la felicidad. Difunden un canon estético muy estricto, que no está al alcance de la mayoría, ya que no todos cabemos en una talla XS, ni medimos 1.80, ni tenemos eternamente 20 años. La consecuencia es que cada vez más personas se sienten a disgusto en su propio cuerpo, cuando comprueban que este no se adapta a las exigencias estéticas de moda. Y así surgen problemas de todo tipo: trastornos de la conducta alimentaria, como la anorexia y la bulimia, depresiones, o cuanto menos un sentimiento de insatisfacción que nos nos permite ser completamente felices.

Tal vez uno de los mayores regalos que te hará el yoga, será hacerte sentir a gusto en tu propia piel. Porque en yoga trabajamos el cuerpo para conseguir fuerza, flexibilidad y equilibrio, no una apariencia determinada. Se trata de un trabajo de dentro a fuera.

No utilizamos el cuerpo para conquistar la asana, sino la asana para conquistar el cuerpo (y la mente).

¿Y cómo se consigue esto? Simplemente, aplicando la filosofía del yoga a nuestra práctica diaria. En los Yoga Sutra, tratado fundacional del Raja Yoga o yoga clásico, Patánjali establece los yamas y niyamas como las primeras de las ocho ramas que componen el árbol del yoga. Se trata de una serie de principios éticos para ayudar al practicante a comportarse con los demás y consigo mismo. Algo así como los “diez mandamientos del yoga”, pero sin implicaciones religiosas.

El primero de los yamas , es AHIMSA, que significa “no violencia”. Este yama supone no hacer daño a nadie con nuestro pensamiento, palabra o acción. Llevar a la práctica este principio consiste en tratar con compasión a los demás y a nosotros mismos. En mi opinión, ahimsa bien entendido empieza por uno mismo. Tenemos que aprender a aceptar y amar nuestro cuerpo, a tratarlo con el respeto que se merece, tanto dentro como fuera de la esterilla. Esto implica estar atento a sus necesidades, nutrirlo adecuadamente, darle el descanso que necesita, dedicarle atención y compasión, no importa cuál sea su talla o apariencia.

Con esta secuencia fortalecerás no solo tus músculos y huesos, sino también tu confianza en ti mismo, en tus capacidades y por lo tanto aumentarás tu autoestima. Además, te ayudará a conectar con tu cuerpo, a escuchar sus necesidades, a tratarlo con compasión y amor.

Mantén cada postura de 10 a 20 respiraciones completas. En savasana puedes permanecer entre 10 y 20 minutos.

  1. Tadasana o postura de la montaña.

Esta postura abre tu pecho, mejora la respiración y la circulación, y te ayuda a corregir problemas posturales. Tiene además un efecto psicológico importante: te ayuda a sentir “el suelo bajo tus pies”, es decir, a sentirte estable y sotenido. Digamos que es un buen comienzo.

Tadasana

  1. Vrkasana o postura del árbol.

La postura del árbol fortalece tus piernas y glúteos, tonifica los músculos abdominales, mejora tu equilibrio.

Psicológicamente, te permite enraizarte. Al igual que los árboles, para crecer necesitamos tener raíces fuertes. Y asimismo refuerza tu confianza en ti mismo. Mientras la practicas, concéntrate en la fuerza de la pierna que permanece en el suelo, siente su capacidad de sostener todo tu cuerpo en equilibrio.

Vrikshasana

  1. Utthita Trikonasana o postura del triángulo.

Físicamente, esta postura alarga y fortalece tu columna vertebral, flexibiliza los músculos de la espalda, tonifica las piernas y mejora la función del hígado, los riñones y el bazo.

En el plano psicológico, en esta postura fomentas tu determinación y tu fuerza de voluntad.

Trikonasana

  1. Virabhdrasana II o guerrero II.

La postura del guerrero fortalece los músculos de las piernas, abre las caderas y el pecho, fortalece los brazos y mejora la función digestiva.

El correlato psicológico de unas piernas fuertes es la confianza en nosotros mismos y en nuestra capacidad de movernos en el mundo sin ayuda de nadie. Esto nos da un sentimiento de poder y seguridad en nosotros mismos.

Al mismo tiempo, al abrir las caderas y el pecho dejamos ir los miedos infundados. Mandamos a nuestro cerebro el mensaje de que no hay razones objetivas para tener miedo, para cerrarnos en nosotros. Nos decimos: “aquí estoy ante el mundo, sin temor, preparado para todo aquello que me depare la vida.”

Virabhadrasana 2

 

  1. Utthita Parsvakonasana o postura del ángulo lateral extendido.

Esta postura alarga y fortalece la columna vertebral. Te ayuda a aliviar la rigidez en las articulaciones de las caderas y hombros, así como en los muslos.

Al alargar la columna, creas espacio entre tus vértebras. Una de los objetivo para mí más importantes del yoga es precisamente eso: CREAR ESPACIO. Crear espacio también para nuestras emociones: en lugar de tratar de desterrar o ignorar las emociones negativas, darles espacio, darles cabida en nuestro ser. Forman parte de nosotros. Aceptar que existen, que sentimos miedo, culpa, rechazo o arrepentimiento, no nos hace más débiles sino todo lo contrario. Aprender a contemplar nuestras emociones, a observarlas sin juzgar, desde fuera, nos da una sensación de cierto control, nos permite no sentirnos desbordados por ellas. Y nos ayuda a aceptarnos como somos, con nuestras luces y sombras, que es, al fin y al cabo, de lo que se trata.

  1. Utthita Ardha Chandrasana o postura de la media luna.

Esta postura fortalece tus piernas, te da energía y mejora el equilibrio. Además alivia la depresión y ayuda a las mujeres con menstruaciones abundantes.

El equilibrio es fundamental para nuestra salud física y mental. Practicar posturas de equilibrio nos ayudará a fomentar actitudes equilibradas en otras facetas de nuestra vida como en nuestras relaciones con los demás, con la comida y con nuestro propio cuerpo. Esto significa, por ejemplo, no entregarnos desesperadamente a otro, porque esta persona puede desaparecer en un momento dado y dejarnos completamente perdidos. O no someter a nuestro cuerpo a intensas dietas para luego engullir en una noche dos pizzas, medio litro de helado y una tableta de chocolate.

Los excesos, en un sentido o en otro, son agresiones a nuestro cuerpo y mente, y por tanto van en contra del principio de ahimsa.

Ardha chandrasana 2

  1. Prasarita Padottanasana o flexión hacia delante con las piernas separadas.

Esta postura te ayuda a calmar los nervios y la mente, al tiempo que aumenta la flexibilidad de los músculos posteriores de las piernas. Alivia el dolor de cabeza y combate la depresión suave.

Además favorece la introspección, nos permite pasar unos instantes con nosotros mismos, contemplándonos, observándonos, conociéndonos.

 

  1. Adho Mukha Svanasana o postura del perro mirando hacia abajo.

Una postura excepcional para combatir la depresión. También mejora la circulación y calma la mente. Al mismo tiempo, estira y fortalece la espalda, los hombros y las piernas.

Noelia_017

  1. Balasana o postura del niño.

La postura del niño es calmante y rejuvenecedora. Aunque parezca una asana pasiva, de descanso, el contacto entre el abdomen y los muslos, permite que los movimientos respiratorios proporcionen un suave masaje a nuestros órganos internos.

Podemos aprovechar este recogimiento para revivir la sensación de calma y protección de cuando estábamos todavía en el vientre materno.

Balasana-

  1. Setu Bandha Sarvangasana o postura de puente.

Esta asana fortalece los músculos de la espalda, al tiempo que abre el pecho y mejora la circulación y la respiración. Al acercar la barbilla al pecho, ejercemos una suave contracción en la garganta (jalandhara bandha) que ayuda a equilibrar la función de la glándula tiroidea y paratiroidea. Como todas las flexiones hacia detrás o extensiones de espalda, alivia la depresión leve y te da energía.

Setu Bandhasana-

  1. Urdhva Dhanurasana o postura del arco hacia arriba.

Esta postura, como la anterior, abre el pecho y mejora la circulación y la respiración. Estira y tonifica el área alrededor de la cintura.

Además nos proporciona una sensación de ligereza y de poder al mismo tiempo, y por tanto, aumenta la confianza en nosotros mismos.

Urdhva dhanurasana

 

  1. Bharadvajasana o torsión simple.

Esta torsión suave, masajea los órganos reproductivos, da energía a las glándulas adrenales y tonifica y masajea los riñones. También estiliza la cintura y fortalece la región abdominal.

  1. Sirsasana o postura sobre la cabeza.

Esta postura ayuda a equilibrar tu sistema endocrino, mejora el riego sanguíneo en el cerebro y energiza todo el cuerpo.

Conseguir esta asana, (cosa que se debe hacer siempre de la mano de un instructor/a acreditado/a), da al practicante un sentimiento de logro, que repercute en una mejora de la autoestima.

Sirsasana o postura sobre la cabeza.

Sirsasana o postura sobre la cabeza.

  1. Halasana o postura del arado.

Igual que sirsasana, equilibra el sistema endocrino. Es la postura adecuada cuando necesitamos relajarnos profundamente y disfrutar de un momento de calma. Nos ayuda a mitigar la irritabilidad y la ansiedad y mejora la confianza en nosotros mismos.

Halasana

  1. Savasana.

La postura del cadáver, te da la oportunidad de pasar un rato contigo mismo. Cuando te tumbes en savasana, recuérdate que no tienes nada más que hacer en ese momento, nada de que preocuparte ni por qué luchar. Ve recorriendo con tu atención todas las partes de tu cuerpo, enviándoles amor y compasión. Aprovecha y ¡dile a tu cuerpo que lo quieres!

Savasana o postura del cadáver.

Savasana o postura del cadáver.

 

tadasana vrksasana utthita-trikonasana
virabhadrasana-2 utthita-parsvakonasana ardha-chandrasana
prasarita-padottanasana adho-mukha-svanasana balasana
setu-bandhasana urdhva-dhanurasana Seated Half Twist
sirsasana halasana savasana

Fotos:http://www.stylecraze.com/

Vídeos: https://www.youtube.com/user/KinoYoga


Suscríbete a mi newsletter y recibe mis noticias por email y mi GUÍA DE REGALO.

30 claves para iniciar o consolidar una práctica de yoga en casa

Insayoga.com te informa de que los datos de carácter personal que me proporciones rellenando el formulario serán tratados por Noelia Insa Satorre, como responsable de la citada web. Finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales: gestionar el alta a esta suscripción y remitir boletines periódicos con información y oferta prospectiva de productos o servicios propios y de terceros afiliados. Legitimación: Consentimiento del interesado. Destinatarios: Mailchimp. Ver política de privacidad de Mailchimp. Derechos: Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y supresión de los datos en noelia@insayoga.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en mi página web: insayoga.com, así como consultar mi política de privacidad.

4 comentarios
  1. Viviana
    Viviana Dice:

    Excelente base. Me encantó y soy consciente de que para algunas posturas, primero hay que respetar secuencias.Gracias por compartir sabiduría

    Responder
  2. Mireia Marin
    Mireia Marin Dice:

    Qué blog más completo de información. Una linda secuencia que voy a poner en práctica. Aunque la postura de sirsasana aún no he llegado a lograrla , con la práctica del resto de asanas se alcanzara el logro. Muchísimas gracias Noelia

    Responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

siete + 12 =