Yoga en Occidente

Aquel que no encuentre nuevos remedios debe esperar nuevos males; porque el tiempo es el mayor innovador.

Sir Francis Bacon

He pasado tres años viviendo en San Francisco (California) y os puedo decir que una de las cosas que más me ha sorprendido es el fenómeno yoga.

Sí, digo bien, fenómeno: la forma que tiene la gente allí de practicar y vivir el yoga es algo digno de un estudio sociológico. Tiene proporciones de revolución. De hecho el maestro budista Robert Thurman lo describe como una revolución fría (cold revolution).

Por las mañanas, las aceras, los autobuses y tranvías, los cafés, están llenos de gente que acarrea su esterilla porque, sin duda, en algún momento de la jornada asistirán a algún estudio para su sesión diaria de yoga.

Quizá en España esto no ha llegado todavía con tanta fuerza, pero os puedo asegurar que en muchos países del hemisferio norte del planeta, liderados por los EEUU, el yoga parece ser el nuevo remedio.

Y sí, es un remedio pero no es nuevo: de hecho tiene más de cinco mil años, más que el Islam, incluso más que el Cristianismo. Así que podríamos preguntarnos: ¿por qué yoga y por qué ahora?

¿Cuáles son las razones del auge del yoga en Occidente?

Creo que nuestra avidez por abrazar el yoga como práctica espiritual es una prueba de nuestro crecimiento como seres humanos y de nuestro deseo de cambio.

El siglo XX fue el más sangriento que ha conocido la humanidad. El siglo XXI empezó con trágicos acontecimientos que sacudieron profundamente los espíritus y las conciencias (la caída de las torres gemelas y otros atentados terroristas masivos).

Ante el desconcierto que han provocado estos hechos, el ser humano necesita un nuevo paradigma, uno que nos libere del desequilibrio.

El equilibrio es el objetivo de todo ser vivo, es nuestro hogar. Y el yoga es precisamente el estudio de ese equilibrio.

El yoga no es una religión, ni una ideología política. El yoga es un camino. Un camino consistente en una disciplina física orientada a mantener el cuerpo sano y equilibrado. Y es también una práctica mental y espiritual que pretende despertar al individuo y permitirle alcanzar un nivel más alto de conciencia.

Una práctica espiritual es aquella que completa un círculo y, en lugar de transformarnos en seres nuevos, nos devuelve a la esencia de nuestro verdadero ser.

Yoga es la práctica de celebrar lo que es, lo que existe. Y el final de este viaje, como el de Ulises, es regresar a casa. El objetivo de toda búsqueda espiritual es traernos de nuevo a casa y hacernos comprender que todo lo que necesitamos está ya dentro de nosotros.

Ahora estamos todavía lejos de casa. El sol se está ocultando y no hay destino a la vista. El yoga es una lámpara en la ventana de nuestro hogar que apenas se ve en medio de la espesa niebla espiritual en la que caminamos.

Pero solo necesitamos despertar de nuestro sueño de imperfección y dejar que el yoga nos guíe en el camino de vuelta a casa.



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  1. […] cierto que, por suerte, el Yoga se está popularizando enormemente en Occidente y cada vez son más los gimnasios que tanto en EEUU como en Europa, ofrecen clases de Yoga. Sin […]

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