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Cosas que aprendí y desaprendí en un curso con Leslie Kaminoff

Kaminoff

A las nueve cuarenta y cinco de la mañana del sábado, 21 de octubre, llegamos mi compañera Sara Llinares y yo al Polideportivo Nuestra Señora del Recuerdo cerca de Chamartín en Madrid. La sala donde se iba a celebrar el curso con Leslie Kaminoff era enorme y muchas esterillas de colores se extendían ya en el suelo, llenándola casi en su totalidad.

Me hice un hueco en la primera fila, más que nada porque no veo muy bien de lejos, y necesitaba estar cerca de la pantalla. Allí estaba Leslie, sentado frente a su ordenador con una sonrisa. Tan cercano y sencillo que costaba creer que fuera realmente Leslie Kaminoff, el autor de Anatomía del Yogauna de las obras imprescindibles en la librería de cualquier aspirante a yogi.

Cuando la gente terminó de acomodarse, y después de la introducción de Blanca San Román (organizadora del curso), Leslie se presentó como maestro del linaje de Desikachar, si bien precisó que no se considera un “maestro oficial” de este linaje.

Enseño muchas cosas con las que sé que mi maestro, Desikachar, no estaría de acuerdo. Sin embargo, sé que estaría de acuerdo con que las enseñara.

Nos contó que su maestro dejaba muchas preguntas sin contestar. Le gustaba dejar que sus alumnos se sentaran en las preguntas hasta encontrar su propia respuesta. Kaminoff afirmó que en este sentido él se inscribe totalmente en la escuela de su maestro: le interesan mucho más las preguntas que las respuestas.

Principios básicos de la enseñanza de Kaminoff.

Dos conceptos caracterizan las enseñanzas de Leslie Kaminoff, según afirmó él mismo:

  • La respiración.
  • La individualidad, la necesidad de adaptar el yoga al individuo:

Leslie ha dedicado muchos talleres a estudiar la respiración, sin embargo, en esta ocasión se centró en el segundo punto: la individualidad. Para entender la importancia de adaptar el yoga a cada persona, Leslie recordó que cabe tener en cuenta tres principios fundamentales del yoga:

  • Svadhyaya: palabra sánscrita que literalmente significa ‘ponerse al lado o cerca (adhyaya) de uno mismo (sva)’. Es decir, alude al auto conocimiento, a explorar y conocer el propio cuerpo y mente. A medida que nos vamos conociendo, descubriremos que hay cosas en nosotros mismos que podemos cambiar y otras que no. ¿Cómo actuar ante esto? Aquí es donde entran en juego otros dos niyamas.
  • Tapas: es la disciplina en nuestra práctica. Esta disciplina constante es la que nos permitirá cambiar y mejorar aquellos aspectos de nuestro cuerpo y mente que pueden ser cambiados.
  • Ishvara pranidhana: signfica rendición, devoción y colaboración con dios. Pero no se refiere a un dios religioso, sino al fin superior que rige el Universo. Ishvara pranidhana implica reconocer que formamos parte de una realidad superior a nuestra circunstancia espacio temporal como individuos, reconocer la grandeza de esta realidad y nuestra pequeñez, y hacerlo con una resignación gozosa. Según Kaminoff, una vez que conocemos nuestro cuerpo, nos daremos cuenta de que hay cosas que no podemos cambiar. Ante esto, procede la actitud de aceptación y rendición propia de Ishvara pranidhana.

Leslie señaló el paralelismo entre esta tríada y la oración de la serenidad:

Señor, concédeme serenidad para aceptar todo aquello que no puedo cambiar,

fortaleza para cambiar lo que soy capaz de cambiar

y sabiduría para entender la diferencia.

Reinhold Niebuhr

La serenidad para aceptar lo inmutable vendría de Ishvara pranidhana. La fortaleza para cambiar lo que se puede cambiar viene de la práctica de tapasLa sabiduría para entender la diferencia procede de svadihyaya o el conocimiento de nosotros mismos.

La estructura anatómica y los hábitos.

Todos tenemos una estructura anatómica determinada, y sobre ella se superponen nuestros hábitos. Por ejemplo, en el caso de una escoliosis, existe una desviación lateral de la columna, y esto es difícilmente modificable (a partir de cierta edad). Pero podemos cambiar los hábitos que construimos sobre esta asimetría, de forma que no empeoremos la situación.

¿Cómo podemos saber si algo es debido a nuestra estructura anatómica o a nuestros hábitos? La respuesta de Kaminoff fue: prueba esto, prueba esto otro y decide qué es mejor para ti, qué te aporta más equilibrio.

Pero no debemos confundir equilibrio con simetría. Todos somos asimétricos, pero podemos aspirar al equilibrio. El equilibrio es lo que nos lleva a reducir el Dukha (sufrimiento, insatisfacción). En palabras de Desikachar:

Por tanto, según Kaminoff, hablar de una técnica correcta en las asanas, solo tiene sentido en un contexto individual.

El movimiento sano y el estrés repetitivo.

El movimiento sano es aquel que está bien distribuido, es decir, un poco de movimiento en diferentes partes del cuerpo.

El estrés repetitivo es exactamente lo contrario del movimiento sano: mucho movimiento, de una misma parte, repetido muchas veces. Para una práctica de yoga segura hay que evitar el estrés repetitivo.

Leslie señaló cómo algunas de las instrucciones que repetimos los profesores de yoga continuamente pueden causar estrés repetitivo, o añadir tensión en zonas donde no la había. En concreto citó dos instrucciones que yo uso con frecuencia, así que le pregunté cómo podía sustituirlas:

  • Cuando los profesores observamos que el estudiante eleva los hombros hacia arriba, solemos instruir: los omóplatos juntos en la espalda, o bien, hombros abajo, lejos de las orejasCon esta instrucción, corremos el riesgo de que los alumnos intenten deshacer la tensión en los hombros añadiendo una nueva en la espalda. Leslie me recomendó decir: relaja los hombros.
  • En las flexiones hacia delante, para evitar que el alumno redondee la espalda, solemos decir: dobla desde las caderas, desde las ingles, con la espalda recta. Con esto podemos estar provocando una sobrecarga de la articulación de la cadera, e incurriendo en estrés repetitivo. Para Leslie, es más adecuado trabajar en conectar al estudiante con la tierra y utilizar instrucciones relativas a la respiración que pueden cambiar la postura. Por ejemplo, comenzar a exhalar antes de iniciar el movimiento de descenso ayuda a contraer el abdomen y por tanto a doblar desde la cintura, con la espalda menos redondeada, de una forma natural.

Abrir el corazón: una visión diferente.

Seguro que si has asistido a alguna clase de yoga, especialmente de Anusara Yoga, has escuchado varias veces la instrucción: abre tu corazón, normalmente en las asanas de extensión de espalda o flexión hacia detrás (back bends), para indicar que debes arquear la espalda, sacar el pecho hacia delante y bajar los hombros, siempre con la inhalación.

Pues bien, esta es otra de las muchas cosas que Leslie nos hizo ver desde otra perspectiva: abrir el corazón no implica necesariamente una extensión de espalda mientras inhalamos. Si tenemos en cuenta que el corazón es tridimensional, que también ocupa un espacio en nuestra espalda y no solo en el pecho, podemos aceptar que otra forma de abrir o dar espacio al corazón es redondeando la espalda. Como dice Kaminoff, hay que darle amor al corazón también por detrás, por la parte de la espalda. 

Para probar esto, nos propuso realizar la clásica secuencia vaca-gato, invirtiendo el patrón respiratorio: tradicionalmente inhalamos en vaca (extensión espinal) y exhalamos en gato (flexión espinal). Leslie propuso hacerlo al revés: inhalar en gato y exhalar en vaca. ¡Pruébalo y decide cómo es mejor para ti!

Kaminoff

Viralasana o postura del gato.

La base de soporte.

Los tres elementos clave que hay que tener en cuenta al construir la postura son, en orden de importancia:

  1. La base de soporte (B.O.S – Base Of Support)
  2. El centro de gravedad (C.O.G – Center of gravity)
  3. El rango de movimiento (R.O.M – Range of movement)

La base de soporte existe en todas las posturas, todo el tiempo. Se trata de las partes que están en contacto con el suelo y a través de las cuales el peso se traslada a la tierra.

Los pies.

Los pies son nuestro principal soporte mientras caminamos o estamos de pie, así como en gran número de asanas. El problema en la actualidad es que nuestros pies se han debilitado mucho debido al hecho de que ya no caminamos descalzos ni tenemos que adaptarnos a terrenos abruptos.

Por eso es importante observar cómo apoyamos el peso en los pies cuando estamos de pie y al caminar: de qué forma lo distribuimos. Porque hay un principio básico del yoga terapéutico según el cual si introducimos un cambio pequeño en un movimiento que se repite muy a menudo, ello supondrá un gran cambio. De esta forma si mejoramos nuestra forma de dar cada paso, a la larga esto implicará un gran beneficio.

Las manos.

Algunas asanas implican también apoyo en las manos. Para Kaminoff, todas las asanas cuya base de soporte incluya las manos deben ser consideradas de nivel intermedio. No es adecuado enseñar posturas sobre las manos a completos principiantes, es mejor enseñarles primero a apoyar el peso sobre los pies. De esta forma, brazos y manos quedan libres y se pueden operar cadenas cinéticas abiertas.

Los puntos en que se apoya el peso en la mano difieren de una persona a otra, incluso de una mano a otra en la misma persona y según la postura.

 

Una alineación basada en la respiración.

Para Kaminoff, la alineación adecuada es aquella que proporciona una distribución correcta del peso en nuestros huesos y por tanto dibuja un camino claro para trasladar nuestro peso al suelo. Se trata de una idea funcional: no podemos juzgar si una alineación es correcta o no basándonos en la forma de la postura sino en su función. Por esto, la alineación correcta de una postura es diferente para cada individuo.

Leslie establece un paralelismo entre la tercera ley de Newton y la alineación postural:

Por cada acción hay una reacción igual y opuesta. – Tercera ley de Newton-

Por cada dirección de movilización hay una dirección opuesta de estabilización. – Leslie Kaminoff

Dicho esto, cabe añadir que la respiración nos ayuda a estabilizarnos en sentido opuesto. Comenzar la exhalación un poco antes del movimiento nos permite estabilizarnos en una dirección antes de movilizarnos en la otra. Por ejemplo: al doblar hacia delante desde la postura de pie, si comenzamos la exhalación antes de empezar a doblar el tronco, el abdomen se eleva, lo que ayuda a que los pies se enraícen mejor en la tierra, y el descenso sea más seguro.

 

Los órganos internos y la respiración.

Los órganos internos tienen dos tipos de movimientos conocidos como:

  • Movilidad visceral: los pequeños desplazamientos que hacen en el cuerpo.
  • Motilidad visceral: los movimientos internos que se producen en los órganos para realizar sus funciones.

Si tenemos en cuenta que los principales órganos se conectan con el músculo del diafragama, que es el músculo de la respiración, es fácil adivinar que la respiración afecta tanto a la movilidad como a la motilidad de los órganos internos.

 

Sobre los bandhas

Alguien preguntó a Kaminoff sobre los bandhas. Su respuesta fue que hay que estudiarlos siempre en relación con la respiración. Además, señaló que son mecanismos que utilizamos de manera natural en nuestro día a día.

 

Conclusión

En resumen, Kaminoff nos presentó un yoga desprovisto de cualquier tipo de esoterismo o religiosidad. Un yoga funcional, basado en la anatomía y las leyes de la física newtoniana. En definitiva, un yoga basado en la ciencia, que es algo con lo que, personalmente, sintonizo perfectamente.

Leslie Kaminoff

Aquí estoy junto con una parte de los asistentes al curso. Junto a mí, entre otros, Óscar Montero, Amaya Carvajal, Sara Llinares, Danijela Radic, Nieves, Sonia, etc.

7 comentarios
  1. Belen
    Belen Dice:

    Hola Noelia, gracias por compartir… me identifique mucho con lo que platicas, soy principiante llevo 8 meses en clase, y me pasa mucho que mi maestra me dice “Baja los Hombros”, y “mantén la espalda recta cuando bajes”…voy a aplicar en mi mente y practica tus sugerencias…voy a relajar mis hombres y exhalar antes de bajar…gracias!!

    Responder
    • Noelia Insa Satorre
      Noelia Insa Satorre Dice:

      ¡Hola, Belén!
      Me encanta saber que mi resumen te ha resultado útil, y te agradezco de verdad que te hayas tomado el tiempo de leerlo y de mandarme tu comentario. Estas cosas son las que dan sentido a mi trabajo.
      ¡Mil gracias, bombón!

      Responder

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