Hacerse mayor es más fácil con yoga. (A propósito de la Newsletter de S. Ramaswami)

La última Newsletter del maestro Srivatsa Ramaswami se titula Ageing. La traducción literal sería ‘envejecer‘. Sin embargo, he evitado deliberadamente usar esta palabra en el título de mi entrada, ya que, en español, este vocablo tiene connotaciones muy negativas. Si hablamos de objetos, viejos son aquellos deslucidos, estropeados e inútiles. Y, lamentablemente, la palabra vejez para referirse a una etapa de la vida de una persona, se suele asociar a decadencia, soledad, incluso enfermedad y tristeza. Por eso he preferido la expresión ‘hacerse mayor‘.

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Introducción al Yoga Vinyasa Krama

El estilo de yoga que practico y enseño en estos momentos se llama Vinyasa Krama. Practico este estilo desde que hace tres años tuve la suerte de asistir a un retiro impartido por Anthony Grim Hall y organizado por los chicos de Living Yoga Valencia.

En septiembre del año pasado, Dhara Yoga organizó una Formación de Profesores en Madrid con el principal maestro de este estilo a nivel mundial, Srivatsa Ramaswami. También tuve la suerte de asistir, como os conté brevemente en esta entrada.

Y desde entonces me propuse redactar una serie de entradas para dar a conocer un poco mejor el vinyasa krama. Así que espero que esta sea la primera de varias publicaciones, en las que trataré de analizar algunos aspectos básicos de este estilo. Espero que os gusten.

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Detox II: yoga, tés y descanso

Nuestro programa detox prosigue su camino paulatino. Poco a poco vamos incorporando rutinas y prácticas que nos ayudan a ir deshaciéndonos de las toxinas acumuladas en nuestros órganos, y nos vamos habituando a formas de vida que minimicen nuestra exposición a esos tóxicos de nuevo.

En esta segunda semana continuamos con las sesiones de vinyasa yoga especialmente orientadas a la desintoxicación. Además incorporaremos una nueva meditación y dos nuevos hábitos saludables.

El esfuerzo por limpiar y desintoxicar el cuerpo que estamos llevando a cabo durante este programa, no responde a una moda de nuestros días sino que es coherente con la filosofía del yoga. En los Yoga SutraPatánjali enumera los yamas y niyamas, algo así como los “diez mandamientos” del yoga pero sin connotaciones religiosas. Estos sencillos diez preceptos contienen la guía para construir toda una ética de vida, para mostrarnos cómo comportarnos con nosotros mismos y con los demás.

Los niyamas según los Yoga Sutra de Patánjali.

Los niyamas según los Yoga Sutra de Patánjali.

El primer niyama se llama ‘sauca’ (pronunciado ‘saucha’), palabra sánscrita que significa limpieza, purificación. Los Yoga Sutra nos recomiendan que mantengamos la limpieza de nuestro cuerpo por dentro y por fuera. Hay dos tipos de ‘sauca’:

  • Bahir sauca: se refiere a la limpieza externa, debemos mantener una adecuada limpieza exterior, sobre todo mediante la exfoliación habitual de nuestra piel para eliminar los desechos.
  • Antah sauca: alude a la limpieza interior y tiene a su vez dos vertientes:
    • Por un lado, se recomienda purificar nuestros órganos internos.
    • Por otro, se trata de desintoxicar nuestros pensamientos y emociones. Pattabhi Jois considera que la limpieza interior consiste en “ver todas las cosas y a todos los seres como amigos, y tratarlos con cariño (maitri). Esto significa comprometer la mente con el supremo sentimiento de que todos son nuestros amigos. “

 A. Práctica de yoga detox:

1.- Asana

Además de los habituales saludos al sol, continuaremos con secuencias de asanas con efectos desintoxicantes. Sesiones con gran número de torsiones, flexiones hacia delante y extensiones de espalda o flexiones posteriores.

2.- Pranayama

Esta semana vamos a practicar dos tipos de pranayama:

  • Kapalabathi: continuamos con esta técnica respiratoria, de la que ya hemos hablado varias veces en este blog. La semana pasada explicamos el poderoso efecto purificador de esta respiración y la conveniencia de practicarla todos los días. Puedes empezar con un minuto al día e ir incrementando este tiempo hasta llegar a nueve minutos diarios.
  • Nadhi shodhana: se trata de una técnica de respiración basad en respirar alternativamente por cada una de las fosas nasales.
BENEFICIOS DE NADI SODHANA Y CÓMO PRACTICARLA

3.- Relajación.

Recuerda finalizar siempre la sesión con Savasana o postura del cadáver. Esta postura es básica para que el cuerpo asimile los beneficios de todas las asanas anteriores. Para algunas personas particularmente ansiosas o estresadas, savasana puede parecer una pérdida de tiempo. Sin embargo, no lo es: después de flexionar, extender y torsionar las distintas partes de nuestro cuerpo, es necesario que este recupere su forma ergonómica. Es necesario que la columna se extienda en la esterilla manteniendo sus curvas naturales. Las piernas también extendidas, ligeramente separadas. Los pies caen suavemente hacia los lados. Los brazos se extienden a lo largo del cuerpo con las palmas de las manos hacia arriba. Esta asana permite la completa relajación muscular y favorece la autoobservación y la meditación.

4.- Meditación: MEDITACIÓN DE LOS SIETE CHAKRAS

Practica esta meditación al menos dos veces durante la semana. Se trata de una meditación guiada diseñada para ayudarte a visualizar tu energía, tu espacio interior, y al mismo tiempo explorar tus emociones con cierta objetividad, desde una posición de testigo.

CÓMO PRACTICAR LA MEDITACIÓN DE LOS SIETE CHAKRAS

B.- Hábitos saludables

Los hábitos saludables que proponemos esta semana en nuestro programa detox son:

  • Bebe una taza de té rojo o verde por la mañana y una taza de té ayurveda puro o té yogi por la tarde y noche. El té rojo tiene propiedades desintoxicantes del hígado. El té verde es muy diurético y te ayudará a eliminar toxinas. El té ayurveda puro no tiene teína por lo que puedes tomarlo tranquilamente por la tarde y noche.
    El té ayurveda puro o té yogi es una combinación de raíces y especias recomendada por el antiguo sistema médico del ayurveda.

    El té ayurveda puro o té yogi es una combinación de raíces y especias recomendada por el antiguo sistema médico del ayurveda.

     

    PROPIEDADES DEL TÉ YOGI Y CÓMO PREPARARLO

     

  • Duerme un mínimo de 7 a 8 horas al día. No subestimes el poder sanador del sueño. Si no puedes alargar tu tiempo de sueño por la mañana, intenta acostarte un poco antes cada día.

Algunos de los muchos beneficios para la salud que tiene el dormir suficiente.

 

Si quieres seguirnos en el programa, solo tienes que inscribirte a nuestra Newsletter, pinchando aquí. Te enviaremos la secuencia de la semana cada jueves hasta Navidad.

Y no olvides comentar tus resultados en esta entrada o las siguientes. De esta forma, podemos seguir tu progreso y aconsejarte personalmente.
Namasté,
www.insayoga.com
Créditos:
Yoga Mala. Pattabhi Jois.

Vinyasa krama yoga con Steve Brandon

El domingo pasado asistí a un taller de vinyasa krama yoga con Steve Brandon. Para los que no lo conocéis, os cuento que se trata de uno de los principales maestros de yoga del linaje de Krishnamacharya que existen hoy en día en todo el mundo. Steve se ha formado en viniyoga con Ranju Roy y Paul Harvey durante 7 años, y es un destacado discípulo de S. Ramaswami desde 2007. Y además da la casualidad de que vive e imparte sus clases en la preciosa ciudad de Wells, que me pilla a dos horas en coche 🙂 Así que no podía dejar pasar la oportunidad de ir a conocerlo en persona y a aprender de él.

Steve Brandon

Steve Brandon

 

Wells

Wells, Somerset

Lo primero que me llamó la atención fue su gentileza y amabilidad, así como su sencillez. Creo que ya he dicho otras veces en este blog que la humildad es una cualidad habitual en las personas realmente grandes. A medida que avanzaba el día, también su inteligencia y su serena lucidez despertaron mi admiración.

Nos enseñó tanto en un solo día que es difícil resumirlo. Porque los grandes maestros no enseñan solo con lo que dicen, sino, y sobre todo, con su actitud, su forma de hablar, su lenguaje corporal, su ironía, sus implicaciones e incluso sus silencios. En realidad llevo toda la semana pensando cómo podía escribir esta entrada para abarcar aunque solo sea un poco de todo lo que nos transmitió. Y la verdad es que creo que no puedo, pero al menos voy a intentar contaros algunos puntos interesantes.

Secuencia supina o posturas tumbados sobre la espalda.

La primera parte del taller la dedicamos a repasar la secuencia supina o posturas que se realizan tumbados en el suelo. Esta es una de las 12 secuencias fundamentales del sistema vinyasa krama.

Las doce secuencias fundamentales del vinyasa krama yoga. Del libro Manual Práctico del Yoga Vinyasa Krama, de Steve Brandon y Charles Cox. (Traducción al castellano: Óscar Montero).

Las doce secuencias fundamentales del vinyasa krama yoga. Del libro Manual Práctico del Yoga Vinyasa Krama, de Steve Brandon y Charles Cox. (Traducción al castellano: Óscar Montero).

 

La secuencia supina consta a su vez de un mudra (gesto) inicial y siete subsecuencias:

  1. Gesto del estanque o tatakamudra. El primer mudra se realiza una vez hemos adoptado la postura tumbados sobre el suelo a través de una de las secuencias iniciales. Se trata de aplicar los tres bandhas o cerraduras principales, es decir, contraer el recto y los músculos abdominales (mulabandha y uddiyanabandha) y llevar la barbilla hacia el pecho (jalandarabandha). Es una buena forma de empezar a practicar los bandhas. Más adelante os hablaré un poco de los mudras, y lo que Steve nos contó sobre ellos.

  2. Secuencia del giro de cintura o jataraparivritti.
  3. Secuencia de posturas del suelo pélvico o apanasana.
  4. Secuencia de la postura del pupitre o dwipadapitam.

    Dwipadapitam o postura del pupitre.

    Dwipadapitam o postura del pupitre.

  5. Variaciones avanzadas en la postura del pupitre.
  6. Secuencia de posturas de levantamiento de piernas y brazos.
  7. Secuencia de la postura sobre los hombros o sarvangasana (postura de todas las partes del cuerpo) y sus variaciones. En realidad todas las subsecuencias anteriores son preparaciones para esta postura crucial del sistema vinyasa krama yoga. Los yoguis clásicos la consideraban una asana básica de la práctica diaria y le atribuían múltiples efectos terapéuticos.Sarvangasana
  8. Ambulación circular en la postura del arado (sarvangasana mandala).

En este vídeo, Cris Aramburo demuestra la ambulación circular o sarvangasana mandala.

Asana, mudra y pranayama: sus efectos sobre la mente.

Durante la segunda parte del taller, Steve nos habló de las diferencias entre asana y mudra, y de los efectos sobre la mente de ambas, así como de las técnicas de pranayama o control de la respiración.

 

1.- La práctica de asana o posturas físicas del yoga, purifica el cuerpo, los sentidos y la mente. Practicar yoga con frecuencia nos produce una agradable sensación física. Pero Steve advierte del peligro de aficionarnos a esta sensación y convertirla en el objetivo único de nuestra práctica. El yoga es una búsqueda interior, y no debemos conformarnos con la mera gratificación física producida por las asanas.

 

2.- La palabra mudra se traduce generalmente como gesto. Krishnamacharya los definía como procedimientos que producen felicidad.

En la Newsletter de enero de 2013,  Ramaswami habla sobre los mudra. Nos cuenta que han sido utilizados por bailarines, yogis y filósofos de todos los tiempos. Los bailarines utilizan los mudras para expresar sentimientos y emociones con las manos.

Los yoguis, especialmente hathayogis, utilizan este conjunto de procedimientos únicos llamados mudras, cuyos prerrequisitos son asanas y pranayama. A través de los mudras, el yogui es capaz de acceder a varios de los órganos internos y estimular su función. Pero además, los mudras tienen un propósito más sutil: impedir que el prana o energía vital se escape del cuerpo, mediante el bloqueo de los distintos caminos (nadi).Los mudras ayudan así a sellar algunos de los nadis, a despertar la Kundalini, a abrir los chakras y pavimentar así el camino para el movimiento ascendente del Prana.

Los mudras también crean las condiciones propicias para que el Yogui logre un estado de alegría inmenso dentro de uno mismo. Sin las distracciones de las sensaciones como las sensaciones visuales, táctiles y otras, el Hatayogi es capaz de lograr una inmensa alegría.

Hay varios mudras mencionados en los textos de hathayoga. Mahamudra lidera este paquete de mudras recomendado por Svatmarama en su Hathayogapradipika.  Sri Krishnamacharya pedía a sus estudiantes practicar el Mahamudra y el Viparita karani mudras (sirsasana y sarvangasana) regularmente.

¿Cuáles son los beneficios de los Mudras? Ramaswami nos cuenta que según su gurú Krishnamacharya, es como sigue:

para mantener los diez vayus moviéndose en sus nadis respectivos y realizar las funciones asignadas sin obstrucción y para prevenir enfermedades … para que el prana sea llevado a lo largo del Sushumna nadi y mantenido en el brahmarandhra, Y para que la mirada deje de vacilar y permanezca fija en un punto.

 -Yoga Makaranda

Los detalles de cómo realizar estos mudras y sus beneficios pueden encontrarse en una serie de libros de yoga, especialmente Hathayogapradipika y el comentario de Brahmananda y, por supuesto, el Yoga Makaranda de Sri Krishnamacharya. Sri Krishnamacharya también enseñó algunos mudras más a sus estudiantes como jihwa bandha, tataka mudra (una variante de lo que él describe en Yoga Makaranda), yoga mudra.

 

3.- Pranayama. Por último, Steve repasó algunas técnicas de pranayama y señaló que se trata de procesos que purifican el cuerpo y la mente.

 

El yoga y las emociones.

Por la tarde nos habló de la influencia del yoga en nuestras emociones. Nos recomendó un libro que ya me he comprado y he empezado a leer pero todavía no puedo decir mucho. Prometo reseña en una próxima entrada.

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La mente o citta está compuesta por:

  • Budhi o inteligencia.
  • Manas u órganos de la percepción.
  • Ego, que a su vez se compone de las emociones o rasas. Patánjali no las menciona en sus Yoga Sutra.

El funcionamiento de la mente sería algo así, resumiendo mucho: recibimos los datos del mundo exterior a través de los sentidos o manas. Nuestro ego reacciona ante este input con las emociones. Y la inteligencia (budhi) lo procesa todo.

La tradición tántrica reconoce nueve emociones o rasas: Amor, Alegría, Asombro, Valentía, Calma, Enfado, Tristeza, Miedo y Disgusto. Estudiar los rasas nos proporciona un lenguaje objetivo para examinar nuestras emociones y aumentar nuestra inteligencia emocional. A través de la práctica del yoga se puede aprender a superar las emociones negativas para mejorar la salud física y mental y lograr una felicidad duradera.

 

Y termino con una reflexión de Steve Brandon, muy adecuada en tiempos revueltos como los que vivimos:

 

La única forma de trabajar de verdad por la paz del mundo, es trabajar en nuestra paz interior.

Si, a través del yoga, logramos conocernos un poco mejor, gestionar nuestras emociones y ser más felices, esto repercutirá necesariamente en la felicidad y bienestar de nuestra familia, lo cual a su vez puede contribuir a la paz de nuestro barrio, ciudad, país y así sucesivamente.

Namasté, amigos.

Vinyasa krama yoga con Srivatsa Ramaswami

Como algunos de vosotros ya sabéis por Facebook, en las últimas dos semanas he estado haciendo una formación avanzada de profesores en vinyasa krama yoga organizada por Dhara Yoga en Madrid. Ha sido una experiencia muy intensa en todos los sentidos.

El maestro fue Srivatsa Ramaswami. Para aquellos que no lo conocéis, os diré que se trata del único discípulo con vida del legendario Krishnamacharya, a quien se considera el padre del yoga moderno. Sí, lo sé, un privilegio estudiar con él. Me siento muy afortunada. La verdad es que cada vez que durante las clases nombraba a su gurú, me costaba creer que se estuviera refiriendo al propio Krishnamacharya en persona.  😮

S. Ramaswami

Srivatsa Ramaswami

 

Ramaswami es también el autor de libros ya clásicos en la bibliografía del yoga: La obra completa sobre el Vinyasa Yoga, Yoga para las tres etapas de la vida Yoga beneath the surface (este último creo que no está traducido al español). En los dos primeros, expone ampliamente el método del yoga vinyasa krama, tal y como lo aprendió de su maestro.

Se trata no solo de un maestro excelente sino también de un ser humano bueno y compasivo como pocos. Además es admirable como a sus 77 años de edad es capaz de aguantar largas jornadas de más de ocho horas, con más energía que nosotros, los alumnos, y sin perder en ningún momento la sonrisa y el sentido del humor. Serenamente, fue dosificando a la perfección las enseñanzas que quería transmitirnos, de forma que fuimos conociendo el método poco a poco, desde sus bases hasta los estadios más avanzados. Aprendimos secuencias de asanas, pranayama y meditación y dedicamos muchas horas a estudiar detalladamente la filosofía del yoga contenida en los Yoga Sutra de Patánjali. Me enternece recordar como cada vez que nos veía cansados nos decía: Ok, lie down, I´m going to chant for you. Y comenzaba a recitar de memoria larguísimas oraciones y mantras. También nos enseñó pacientemente a recitar los Yoga Sutra, como se ve en el vídeo.

Además tuve la suerte de coincidir con un grupo de gente maravillosa, venidos de todas partes del mundo: España, Rumanía, Alemania, Bosnia, Serbia, Brasil, Chile, Japón, India y creo que aún me dejo alguno 🙂 Cuando nos juntábamos después de las clases a tomar algo, aquello parecía una reunión de Naciones Unidas.

Ramaswami after the course

De derecha a izquierda: Daniela de Serbia, Oana de Rumanía, Manuela de Brasil y Mike de Bosnia, y la mesa continuaba… 🙂

Siguiéndonos y apoyándonos en la distancia, desde Japón, estaba Anthony Grim Hall, también discípulo de Ramaswami, y que ha sido maestro de muchos de los que estábamos en el curso. Además mientras hacíamos el curso nos obsequió con la traducción completa del libro de Krishnamacharya, Yogasanagalu. En él aparecen las fotografías del maestro con más de 80 años, practicando las mismas posturas que Ramaswami nos estaba enseñando a nosotros. Fue muy emocionante.

Anthony Grim Hall

Anthony Grim Hall

Yogasanagalu, T. Krishnamacharya

Yogasanagalu, T. Krishnamacharya

Conocí a Oscar Montero, probablemente el mayor experto en vinyasa krama yoga en España, que participó en el curso y nos regaló su inagotable simpatía y buen humor. Échale un vistazo a su web si quieres conocer más sobre este estilo de yoga. Oscar es además el traductor del Manual Práctico de Vinyasa Krama de Steve Brandon y Charles Cox.

Oscar Montero, profesor de vinyasa krama yoga en León.

Oscar Montero, profesor de vinyasa krama yoga en León.

Manual práctico del vinyasa krama yoga.

Manual práctico del vinyasa krama yoga.

En resumen, han sido 15 días de intenso trabajo, en los que reímos, lloramos y sobre todo aprendimos muchísimo de un maestro excepcional.

En próximos posts os iré explicando más cosas sobre el vinyasa krama yoga, un estilo poderosamente transformador y curativo, el yoga genuino de T. Krishnamacharya, del que nacen la mayoría de los estilos que se practican hoy día.

 

 

¿Qué está frenando tu práctica de yoga? 4 cosas que debes conocer para no estancarte en tu práctica.

Hace tiempo escribí una entrada sobre algunos aspectos del yoga que es difícil aprender a través de las clases online. En aquella entrada hablé principalmente de algunos aspectos físicos del yoga, tal como aprender a explorar tus límites, a distinguir la intensidad del dolor, o a utilizar el dolor como feedback. Hoy me gustaría analizar, siguiendo el excelente ensayo de Joel Kramer: Yoga as Self-Transformation, algunos factores psicológicos que pueden estar frenando nuestra práctica.

Durante miles de años, el yoga ha sido un poderoso instrumento de transformación y crecimiento. Sin embargo, los que lo practicamos, afrontamos muchas veces circunstancias que frenan este proceso de cambio. La propia resistencia al cambio, nuestros hábitos o estilos de vida, las comparaciones… son factores que dificultan la transformación. Por otra parte, hacernos conscientes de la evolución que está teniendo lugar en nosotros mismos, nos permite entender también los cambios a nuestro alrededor, y poco a poco llegamos a comprender que formamos parte del Todo.

Resistencia.

En yoga nos enfrentamos a muchos tipos de resistencia: puede haber cierta resistencia en los músculos y el cuerpo en general, pero la mayor parte de las cosas que limitan o entorpecen nuestra práctica residen en la mente más que en el cuerpo.  La resistencia mental puede tomar muchas formas: excusas, olvidos, pereza o incluso puede manifestarse como una enfermedad o una lesión. Minimizar la resistencia mental es la clave para superar las resistencia física.

Observar a qué nos resistimos puede darnos mucha información acerca de nosotros mismos. Podemos preguntarnos: ¿por qué hago yoga? ¿Lo hago tal vez por miedo a la enfermedad, a envejecer, a la muerte? ¿O es la ambición la que alimenta mi práctica? ¿Practico porque ambiciono superarme, destacar sobre el resto de la gente, aparentar juventud, ganar salud o belleza? Por supuesto, todos tenemos miedos y ambiciones, y hasta cierto punto pueden ser positivos. El problema es cuando el miedo nos paraliza y la ambición nos empuja demasiado. El riesgo es que dejemos que estas emociones tomen el control de nuestro yoga. Cuando esto sucede, la mente está orientada hacia el pasado o hacia el futuro, de modo que olvidamos la verdadera esencia del yoga: existir aquí y ahora con una mente en calma.

Hábitos.

A medida que avanzamos en la vida todos vamos acumulando una serie de hábitos de comportamiento. Estos hábitos son útiles en muchos casos, nos sirven para ordenar nuestras acciones hacia un objetivo, nos dan seguridad. El problema es cuando estos hábitos comienzan a dominar nuestras vidas de forma inconsciente, se convierten en filtros a través de los cuales observamos el presente. Esto nos hace funcionar en modo automático, como máquinas. Y, en palabras de Joel Kramer: si te pierdes el presente, te pierdes todo lo que hay. (If you miss the present, you miss all there really is.)

Por otra parte, los hábitos estrechan nuestra mente. En la medida en que nos marcan un camino a seguir, limitan nuestra creatividad. Una mente rígida limita el rango de lo que es posible o no para nosotros. Nuestras creencias, valores, posturas mentales, deseos, etc., construyen nuestra auto-imagen, que después condiciona lo que pensamos y cómo nos comportamos. A través del yoga, nos hacemos conscientes de estos hábitos de pensamiento: los pasamos , y con esto los derrotamos, nos liberamos de su yugo, del condicionamiento automático que operaban sobre nosotros. Y así, aumentando nuestra consciencia, expandimos nuestra libertad.

Otras veces persistimos en nuestros malos hábitos sin saber por qué. ¿Cuántas veces te has preguntado: por qué no puedo dejar de fumar, o por qué como sin hambre mientras veo la televisión? ¿Por qué perseveramos en comportamientos autodestructivos? Parte de la respuesta es que nuestro impulso de auto destrucción se alimenta de placeres inmediatos aunque el resultado final sea negativo, es decir, escogemos la gratificación momentánea frente al beneficio a largo plazo. Y aquí es cuando muchas personas me preguntan: ¿pero por qué tengo que dejar de beber vino o comer carne para hacer yoga? Mi respuesta es siempre la misma: NO TIENES QUE HACERLO, SI NO QUIERES. En realidad esta respuesta encierra una trampa, porque yo sé que tarde o temprano, si continúan con su práctica, estas personas QUERRÁN, elegirán dejar de consumir vino o carne en exceso, elegirán dejar de fumar, optarán por un estilo de vida más saludable, de forma voluntaria. Este es uno de los mayores regalos que nos hace el yoga: nos empuja hacia lo que es más apropiado y beneficioso para nosotros mismos. 

El yoga te vuelve más sensible hacia la vida, y te hace preferir aquello que beneficia tu salud.

Competencia y comparación.

Solemos decir que el yoga es una práctica no competitiva. Sin embargo, nuestra mente tiene una vertiente competitiva que no podemos ignorar. El impulso de competir está inscrito en nuestros genes probablemente, como mamíferos que somos, abocados a sobrevivir en un entorno hostil y con recursos insuficientes para todos. Por eso, es difícil luchar contra este afán de competencia. Incluso puede que no sea beneficioso para nosotros tratar de reprimir nuestra competitividad: si nos decimos que competir es malo, nos sentiremos culpables cuando observemos este impulso natural en nosotros, y trataremos de esconderlo. Esto puede tener efectos negativos, como siempre que se reprime una emoción. Por tanto, conviene aceptar que nuestra mente es competitiva, explorar este aspecto de nuestra naturaleza, para que no aflore de forma inconsciente.

Tal vez una forma de afrontarlo, es distinguir competencia de comparación. La comparación es absolutamente aceptable y necesaria. Para progresar necesitamos compararnos. Compararnos con nosotros mismos, nuestro yo actual con nuestro yo anterior, nuestra práctica de hoy con la de ayer o la del año pasado. Compararnos con los demás: el proceso de aprendizaje requiere observar al maestro y comparar nuestros resultados con los suyos. La comparación es una herramienta indispensable y muy útil, en el sentido que nos brinda información muy valiosa. Por tanto la comparación es positiva y debe utilizarse como fuente de feedback.

 

Evolución.

El yoga es en esencia una mirada hacia nuestro interior para responder a la pregunta intemporal de ¿quién soy yo?. A medida que indagas en las regiones más profundas de tu ser, alcanzas un conocimiento no solo acerca de ti como individuo, sino también de ti como parte del tejido de la vida. Comprendes que el cambio es inherente a todo lo que existe y por tanto también a ti mismo. El movimiento es la esencia de la energía, de las relaciones, del crecimiento.

La evolución es la forma en que este movimiento se expresa en el universo. Se puede entender como el cambio de las formas hacia una mayor complejidad y adaptabilidad.

El yoga nos ayuda a superar la falacia de la separación, a comprender que formamos parte del todo, que no existimos separadamente sino que formamos parte del universo, y que nuestra propia evolución se integra en el gran proceso evolutivo de la vida.

 

Si conseguimos hacernos conscientes de estos factores, nuestra práctica de yoga podrá progresar y convertirse en un verdadero instrumento de transformación y crecimiento.

Namasté,

www.insayoga.com

NO al Instagram Yoga

Normalmente no suelo ser tan tajante en mis afirmaciones. Y ya expliqué en otra entrada que en esto de las nuevas tecnologías y el yoga no me cuento ni entre los aférrimos detractores ni tampoco entre los que defienden que todo vale. Sin embargo, tengo motivos para pronunciarme así de claramente en contra del Instagram Yoga. Y con Instagram Yoga me refiero al yoga que vemos en las fotografías de Instagram y otras redes sociales:

  • Como su propio nombre indica las fotografías, o instantáneas, solo captan eso: el instante. Y el yoga, aunque se trata de estar siempre aquí y ahora, implica un proceso. Nos muestran a yogis y yoginis ejecutando posturas imposibles, cercanas al contorsionismo y la acrobacia, pero no nos cuentan cómo han llegado hasta esa pose. No narran el previo calentamiento y preparación del cuerpo para adoptar esa asana. Y sobre todo, nada dicen sobre todos los años de práctica diaria que cada uno de esos yogis ha llevado a cabo antes de alcanzar la perfección en la postura.

 

  • Se generaliza un modelo de yogi que no tiene por qué ser el único. La mayoría de estas fotos y vídeos muestran mujeres y hombres jóvenes, delgados, musculosos, y, usualmente, blancos. Es cierto que la práctica habitual del yoga mejora considerablemente el aspecto físico y desarrolla masa muscular, pero no todos los que practicamos somos Barbies y Kens. El problema que veo es es que esto puede acercar al yoga a gente con falsas expectativas, que busquen solo un objetivo físico, cuando el principal objetivo de un yogi es fundamentalmente espiritual. Y, por otro lado, puede alejar del yoga a otras personas simplemente porque no se sienten identificados con los modelos que ven en las redes y piensan que el yoga no es para ellos. Esto es trágico.

 

  • La gran mayoría de las imágenes que aparecen en Instagram, muestran posturas de yoga avanzado que, como he dicho, tienen mucho de contorsionismo. Llevo más de 20 años practicando yoga, soy capaz de hacer muchas de estas posturas, pero cuanto más practico más me doy cuenta de que el auténtico estado de yoga se alcanza con las posturas más sencillas, incluso solo con la respiración. Si uno puede hacer una de estas posturas, pero a duras penas puede respirar en ella, eso NO es yoga. Por eso he dejado de colgar mis propias fotografías en posturas difíciles, porque pueden dar una falsa idea de lo que realmente es el yoga. Además, pueden incitar a alguien a intentarlas sin estar preparado y llevarle a una lesión, o pueden disuadir a otros de empezar a practicar porque se consideran incapaces de lograr esas posturas. Me vienen a la mente muy a propósito de esto,  las palabras de Pattabhi Jois, creador de Ashtanga Vinyasa Yoga: el yoga es una práctica interna, el resto es solo un circo.

Yoga is an internal practice

 

  • Esta ostentación de fuerza, equilibrio y flexibilidad que llevan a cabo los protagonistas de las fotos me da la impresión (tal vez equivocada), de que tiene mucho de ego. Sin embargo, uno de los objetivos del yoga es combatir el ego. Suelo decir que se trata de derrotar el ego para conquistar el verdadero Yo.

Dicho esto, quiero añadir que no pretendo juzgar a nadie. Probablemente muchos de los que cuelgan sus fotos y mini vídeos en internet lo hacen con buena intención, tal vez pensando en difundir el yoga. En mi opinión, el fin es loable pero el medio equivocado. Por otra parte, muchas de las estrellas del Instagram Yoga son verdaderos yogis, con una práctica consistente y sólidas bases. Por ejemplo la famosa Kino McGregor. Ella ha escrito tres libros sobre yoga, ha producido 6 dvds, da conferencias y talleres por todo el mundo, ha fundado una revista (www.miamiyogamagazine.com)… En fin, toda una vida consagrada al yoga. Pero, para mí, lo mejor de sus fotos en Instagram son sus comentarios, siempre llenos de palabras inteligentes.

¿Qué opinas tú? No olvides dejarnos tus comentarios abajo.

Namasté.

En ocasiones veo chakras

Ya sé que cuando los que nos dedicamos a esto del Yoga nos ponemos a hablar de chakras, energías, etc. etc., muchos nos tachan de esotéricos e iluminados. Lo sé porque me ocurría a mí también antes, y aún me sucede… en ocasiones 😉

A veces, demasiado incienso y túnicas blancas me producen rechazo. Recuerdo que asistí a un taller de Nada Yoga o Yoga del Sonido en Valencia en 2013. Muchas personas entre la audiencia se habían liado un turbante blanco a la cabeza para la ocasión. Antes de comenzar, el profesor Surinder Singh preguntó cuántos de aquellos que llevaban el turbante conocían su significado. Nadie levantó la mano. Ante esto, el maestro rogó gentilmente a todos que se lo quitaran. (Por suerte, a mí no se me había ocurrido ponérmelo 😉

Lo cierto es que como decía Ramiro Calle recientemente en una entrevista para Yoguiola, lo peligroso de la nueva era es el engaño, esas ferias esotéricas en las que te dicen que te abren los chakras en diez minutos.

Y yo no pretendo engañar a nadie, así que no me voy a proclamar experta conocedora de la teoría de los chakras. Mi modesta misión es difundir los beneficios del Yoga a través de todos los medios a mi alcance y tal y como se me han trasmitido y he experimentado yo misma. Y en este artículo, como en todos, no pretendo otra cosa.

Así que trataré de exponer una breve explicación acerca de qué son los chakras, para todos aquellos que, como me ocurría a mí en mis primeras clases (hace más o menos mil años) se quedan a cuadros cuando el profe dice que vamos a dedicar la clase a abrir, por ejemplo, el chakra del corazón.

 

Lo que yo creo es que los antiguos yoguis practicaban mucho y en serio. Pienso que dedicaron muchas horas a explorarse a sí mismos, a recorrer el vasto territorio de su cuerpo, de su mente y de aquello que percibían pero que quedaba fuera de la definición de cuerpo o mente. Aquello que se ha llamado espíritu. Y como todo viajero apasionado, sintieron la necesidad de dibujar los lugares que recorrían. Como todo estudioso meticuloso, necesitaban formular teorías para explicar los fenómenos que observaban. Y así concibieron la teoría de los chakras para explicar la experiencia de la energía en el cuerpo. Pero como dice el aforismo, el mapa no es el territorio; es decir, se trata solo de una representación simbólica que, tal y como yo lo veo, no pretende ser absolutamente cierta, sino solo una especie de guía para otros viajeros que decidan caminar los mismos parajes.

Que el cuerpo humano está recorrido por energía es un hecho que hoy día no creo que nadie se atreva a discutir, ni siquiera los más escépticos. De hecho, contamos con un sistema hidráulico, el circulatorio, y un sistema eléctrico, el sistema nervioso. Así que es obvio que podemos sentir corrientes de energía que nos recorren.

Los antiguos hindús imaginaron que esta energía se concentra en determinados puntos de nuestro cuerpo: los chakras. Chakra es una palabra sánscrita que significa ‘disco‘ o ‘rueda‘ de energía. Aparecen ya mencionados en algunos Yoga Upanishad o escrituras sagradas hindús. Normalmente se dibujan como flores de loto que se situan sobre la columna vertebral. A cada uno se le asigna un color y un nombre determinado.

Los chakras de la materia.

Los tres primeros chakras, comenzando desde la base de la columna, son los chakras de la materia. Son los más físicos.

El primer chakra, llamado Muladhara, es el chakra de la estabilidad, seguridad y de nuestras necesidades básicas. Comprende las primeras tres vértebras, la vejiga y el colon. Cuando este chakra está abierto, nos sentimos seguros y sin miedo.

El segundo chakra, Svadhistana es nuestro centro sexual y creativo. Se localiza, sobre el hueso púbico, debajo del ombligo, y es el responsable de nuestra expresión creativa.

El tercer chakra, o Manipura, significa joya valiosa y ocupa la zona desde el ombligo hasta el tórax. Es nuestra fuente de poder personal.

 

El cuarto chakra: la conexión entre la materia y el espíritu.

Localizado en el centro del corazón, el cuarto chakra, Anahata, está en el centro de los siete y une los chakras inferiores o de la materia con los chakras superiores o del espíritu. El cuarto es también espiritual pero sirve de puente entre nuestro cuerpo, mente, emociones y espíritu. El chakra del corazón es nuestra fuente de conexión y amor.

Cuando trabajamos nuestros chakras físicos, podemos abrir los espirituales de forma más plena.

Los chakras del espíritu

El quinto chakra: Vishuddha es el quinto chakra que se localiza en el área de la garganta. Es nuestra fuente de expresión verbal y nos da la habilidad de decir nuestra verdad más alta. Incluye el cuello, las glándulas tiroides y paratiroides, la mandíbula, la boca y la lengua.

El sexto chakra, llamado Ajna, se sitúa entre las cejas. Se conoce también como el chakra del tercer ojo. Ajna es el centro de nuestra intuición. Todos tenemos intuición pero puede que la escuchemos o ignoremos sus advertencias. Abrir este chakra nos ayuda a mejorar esta habilidad.

El séptimo chakra, Sahaswara chakra o el loto de los mil pétalos se localiza en la coronilla de la cabeza. Este es el chakra de la iluminación y conexión espiritual con nuestro verdadero yo, con los demás y con la divinidad.

Los conocimientos científicos actuales permiten identificar los chakras con los principales centros endocrinos y nerviosos del cuerpo humano. Vemos una vez más como la ciencia occidental respalda los postulados de la sabiduría oriental.

Chakras y glándulas

 

Los koshas o envolturas del Ser.

Los Koshas podrían definirse como las capas, envolturas o estratos del Ser. Se trata de un término sánscrito que puede traducirse como envoltura o cubierta.
Los antiguos hindúes buscaron una forma de representar su experiencia en el camino de búsqueda y conocimiento del propio y auténtico Ser (Atman). Para ello, idearon este esquema, algo así como un mapa para guiar a aquellos que decidan adentrarse en este camino de exploración y encuentro del propio YO.
meditación sentada
Este esquema se halla descrito en el Taitiríia Upanishad, uno de los textos sagrados del hinduísmo cuya datación oscila entre el 6000 y el 200 antes de Cristo.
Según este texto, los koshas son cinco:
  1. Annamaya kosha: es el estrato del cuerpo físico. Su nombre proviene del hecho de que el ser físico se nutre de comida (anna).
  2. Pranamaya kosha: se refiere al cuerpo energético. Pranamaya significa compuesto de prana, que es la fuerza vital que une el cuerpo y la mente. Su manifestación física es la respiración.
  3. Manomaya kosha: “mano” significa mente. Este estrato está compuesto por los cinco órganos de la percepción más la mente. Es en esta capa del ser donde se localiza la memoria y el conocimiento de la propia individualidad, es decir, del “yo”.  A través de la mente y los sentidos el ser humano comienza a verse como una realidad separada del resto del universo.(Y es aquí también donde aparece la manzana en el jardín del Edén: el hombre se apercibe de su  naturaleza mortal. De hecho el hombre es el único animal que es consciente de su propia mortalidad. Y es precisamente este hecho el que hace necesarias las religiones.)
  4. Vijnanamaya kosha: es el intelecto, la facultad de juzgar, el discernimiento, la sabiduría y también la voluntad.
  5. Anandamaya kosha: significa compuesto por ananda o bendición, dicha . En el estado de sueño profundo, cuando la mente y los sentidos cesan, este estrato del ser prevalece entre el mundo finito y el Ser.  Aquí nuestra consciencia se ha expandido de manera tal que nos identificamos con el universo entero, nos percibimos como tal, y, en efecto, somos el Todo.

 

¿Cómo podemos experimentar los diversos cuerpos o koshas a través de la práctica del Yoga?

  • En la práctica yóguica comenzamos trabajando el cuerpo físico (annamayakosha) a través de las asanas: empleamos nuestros músculos y esqueleto para afectar a los órganos y sistemas internos y mejorar de esta forma nuestra salud.
  • Tanto las asanas como el pranayama nos permiten trabajar el pranamaya kosha o cuerpo energético. Nuestros esfuerzos resultan en un incremento de la vitalidad.
  • La práctica de las posturas y la respiración favorece la propiocepción o percepción de uno mismo en el tiempo y el espacio, nos permite experimentar la propia individualidad y trabajar de esta forma el manoyama kosha o cuerpo mental.
  • Una práctica más avanzada que incluya la meditación conduce a una mayor clarividencia, al desarrollo de la inteligencia y el discernimiento, es decir, ejercita el vijnanamaya kosha.
  • Y por último, todo esto nos lleva a una consciencia superior, a la comprensión de que el yo y el universo son una única cosa. Cuando llegamos a este estado, percibimos el llamado anandamaya kosha o el estado de suprema felicidad y bendición.

Como he dicho al inicio, esto es algo así como un mapa, que los antiguos sabios propusieron para la exploración interior. Pero el mapa no es el territorio, es decir, no quiere decir que esto sea así “en realidad”, no se trata de un dogma de fe, no tienes que creértelo. Es solo una propuesta, una hipótesis, una guía de viaje. Pero,  de hecho, solo el viaje de uno mismo a través de su Ser puede llevarle a conocerlo verdaderamente. 

Namasté,

www.insayoga.com

5 cosas que deberías saber si has pensado empezar a practicar Yoga

Continuamente encuentro gente que quiere empezar con el yoga pero se sienten intimidados porque no lo han practicado nunca antes. Es habitual escuchar frases como: “El Yoga no es para mí, yo necesito algo más fuerte.” O “¿Cómo voy a hacer Yoga si no llego ni a tocarme los pies?” Existen muchos mitos acerca del Yoga que, por desgracia, alejan a muchas personas de conocer una práctica que podría mejorar sus vidas. En esta entrada trato de desmontar algunos de ellos.

1 . Es probable que sea más duro de lo que pensabas.

Esta es, con mucho, una de las afirmaciones más comunes de los nuevos estudiantes. Recuerdo haber dicho a los amigos cuando empecé yoga que era la cosa más difícil que había hecho, y eso que había probado diversos deportes. El yoga tiende a utilizar todo el cuerpo, incluyendo partes que pueden no haber sido ejercitadas en bastante tiempo.

El yoga es una práctica mente-cuerpo y el objetivo es hacer esa conexión, pero al hacerlo, el cuerpo se fortalece y se abre a través de una serie de posturas llamadas asanas. Aquí lo importante es honrar el cuerpo y empezar desde donde estás. Hay una clase de yoga para todos. Si el estilo o el flujo de la clase a la que has asistido realmente no es para ti, prueba con otra. Seguro que encontrarás la adecuada a tu condición física, estado de salud y edad.

2 . No es necesario ser un contorsionista o un acróbata.

Mucha gente no se atreve a empezar con el yoga porque piensan que no son suficientemente flexibles. Piensan que para practicar yoga es necesario retorcer el cuerpo como un ocho. Esto no es así en absoluto, el yoga no consiste en hacer contorsionismos. Pero lo cierto que una práctica constante lleva a ser más flexible, tanto en la esterilla como fuera,  de una forma que no puedes siquiera imaginar. Debemos recordar que no se trata de ser bueno en yoga. No se trata de lograr alguna postura imposible. Lo importante es el viaje , cada segundo del mismo.

3 . Tu instructor/a  es tu amigo.

En el yoga, como en cualquier otro tipo de clases, el profesor es un componente clave. Puedo decir con seguridad que yo no estaría donde estoy hoy si no hubiera encontrado profesores increíbles con los que he conectado profundamente. Hay muchos estilos diferentes de yoga en Occidente. Se trata de encontrar a alguien de confianza que te guíe. Es tu viaje, pero el profesor puede ayudarte a lo largo del camino.

4 . Lo importante en yoga es la conexión con uno mismo.

Se trata de permanecer abierto y dejar que venga todo lo que tenga que venir. La conexión con uno mismo puede ser incómoda. A medida que empezamos a conectar , podemos sentir una gran cantidad de emociones y sensaciones. Luego vienen los juicios. “No puedo creer que haya intentado est0. ¿Qué estaba pensando? ¿Sería de mala educación marcharme?” En estos momentos, concentrarse en la respiración puede ayudar a dejar de lado las diatribas del ego y permitir que el cuerpo se asiente en el momento presente en lugar de apagar y marcharse.

5 . Si practicas regularmente y sinceramente el yoga va a cambiar tu vida.

Muchos de los nuevos alumnos me preguntan, “¿Con qué frecuencia tengo que hacer esto para obtener los beneficios? ” ¿La respuesta? Practica lo más que puedas, ya sea una vez a la semana o varias.

El yoga empieza a transformar tu vida tan pronto como comienzas a practicar, de manera sutil pero los efectos son acumulativos durante toda la vida . El yoga es curación . El yoga ralentiza el proceso de envejecimiento. El yoga fortalece el cuerpo, la mente y el espíritu , y permite a los que lo practican enfrentar la vida con un sentido de paz y capacidad de recuperación que puede que no hayas conocido previamente.

Estoy llena de gratitud por mis maestros y mi práctica y lo que me ha mostrado de mí misma, y acerca de la vida. También estoy agradecida por la oportunidad que me ha dado el yoga de conocerme mejor a mí misma todos los días y de compartir esta práctica con otros a lo largo del camino.

Namasté