Vinyasa Krama

El Vinyasa Krama Yoga es un método que nace directamente del maestro T. Krishnamacharya, considerado el padre del yoga moderno.

Durante 33 años, Srivatsa Ramaswami aprendió este método del maestro, y posteriormente lo explicó con todo detalle en su magnífico libro: La obra Completa del Vinyasa Yoga.

Se trata del estilo que yo practico y enseño en la actualidad. Es todavía poco conocido y son relativamente pocos los profesores certificados por Ramaswami en todo el mundo.

En junio de 2018, Steve Brandon, destacado discípulo de Ramaswami, visitó Madrid para ofrecer un taller sobre Vinyasa Krama, y allí nos reunimos algunos de los profesores del método. Así que tuve la suerte de poder charlar con los que son, seguramente, los nombres más representativos del Vinyasa Krama en España: Blanca San Román y Óscar Montero.

Estuvimos hablando de muchas cosas, entre otros temas de qué es lo que más les gusta de este estilo de yoga o por qué es tan poco conocido todavía. 

Hoy te presento esta charla. ¡Espero que te guste!!

[VÍDEO AL FINAL]

 

Resumen de la charla

¿Cómo os encontrasteis con el yoga? 

  • (Blanca): Yo estudiaba para ser actriz y tenía muchos problemas con la voz, así que una profesora mía me dijo: “Tú no sabes respirar, tienes que asistir a yoga”. Tengo que agradecer a la profesión de actriz que me llevó al yoga. Entonces no estaba tan de moda como ahora… no solo eso sino que yo casi casi me escondía antes de entrar en las clases para que nadie me viera 🙂 Yo tenía 20 años y ningún interés en el yoga, pero noté que me sentía muy bien al salir de clase, notaba sensaciones de calma que no había sentido hasta entonces. Y poco a poco fui entrando.

 

  • (Óscar): Yo estaba en segundo de INEF, y ofertaron un curso llamado el Yoga como Apoyo a la Fisiología del Ejercicio. Yo asistí, de fisiología no hablamos nada, pero fue una introducción al método sivananda. Fue un fin de semana y yo encontré una forma de tranquilizarme. Físicamente yo me encontraba muy bien, hacía estiramientos desde hacía muchos años, acrobacias, sirsasana ya la hacía, así que  no había nada en el yoga físicamente que no conociera. Fue el sincronizar la respiración y el movimiento, en movimientos muy sencillos, donde vi el trabajo mental que hay detrás y el efecto que me dejó la práctica. Y hasta hoy.

 

¿Cómo os ha cambiado la vida el yoga? (4:00´)

  • (Blanca): A mí el yoga me transformó gradualmente. Me cambió la perspectiva de todo. Me hizo ver que había algo inexplicable, llámalo como quieras, que sustentaba mi existencia. Y la práctica me fue llevando a una manera de ver, de observar y de comportarme en la vida completamente distinta (…). Y desde entonces hasta hoy no, hasta hoy y lo que nos queda. Para mí fue un camino gradual, al principio me pasó como a Óscar, físicamente el yoga no era ningún reto, porque yo venía de la danza, etc. De hecho la parte física me parecía ejercicios para abuelas! Me daban clase unas señoras de mi edad, de mi edad de ahora, que a mi me parecían unas abuelas 🙂 Pero de ahí empecé una investigación, y encontré un yoga muy dinámico, el kundalini, que me resultó muy adecuado para aquella etapa de juventud, yo era muy rajásica… Lo de enseñar vino más tarde. Mi hermana daba clases en el salón de su casa y a veces me decía: “Da la clase tú”. Después hice una formación, más por profundizar en mi práctica que por hacerme profesora, y los compañeros empezaron a pedirme que les sustituyera en algunas clases. Así que empecé de una forma bastante casual… y luego tuve una crisis con lo de ser actriz, y ya decidí que me dedicaba a esto del yoga. Hubo una serie de acontecimientos que se juntaron para revelarme que esto era una posibilidad de vida.

 

  • (Óscar). Yo me quedé enganchado desde el primer momento, empecé a profundizar en el método sivananda. Siempre reservaba un momento del día para hacer mi práctica. Me di cuenta desde el principio de que el yoga tenía mucho potencial. Y hasta ahora. Y después hemos tenido la suerte de conocer a Ramaswami. (…)

 

Hablemos del método Vinyasa Krama… (8:20´)

  • Blanca, si tuvieras que explicarle a un extraterrestre qué es el Vinyasa Krama Yoga… ¿qué le dirías?
  • Sin entrar en tecnicismos, yo te diría que la gran maravilla del Vinyasa Krama, y de todos los estilos que tienen su origen en Krishnamacharya, es la coordinación de respiración y movimiento. (…) La introducción del Ujjayi tan progresiva y tan precisa para mí es un descubrimiento único. Me parece que ese respeto por la progresión de la práctica es excelente, y el diseño de las secuencias es de una inteligencia y de una lógica que si me preguntara un extraterrestre le diría que alguien superior ha creado esto. Y el estado mental único al que te lleva, muy meditativo. Además el Vinyasa Krama te permite establecer una relación muy personal con la práctica.

 

  • ¿Tú añadirías algo más, Óscar?
  • Pues… no sé… Una demostración 🙂 (Óscar empieza una demostración de algunos movimientos del Vinyasa Krama). Mi mente está concentrada en no perderse de la respiración, y en poner atención a que el movimiento vaya con ella. Entonces estoy haciendo mi gimnasia, y estoy tomando control de mi energía interna, estoy preparando la mente para la meditación (…) Lo que es el Vinyasa Krama es una adaptación pedagógica para que cualquier persona, esté en el nivel que esté, pueda ir progresando.

 

  • (Blanca): otra de las cosas que me gusta del VK es que te da muchas opciones. Y también que, a diferencia que en otros sistemas de secuencias, en VK no tienes que dominar un bloque para acceder al siguiente, sino que te lo puedes saltar y acceder al siguiente.

 

  • (Óscar): Yo prefiero el VK sobre todo como profesor, (…) tener la enseñanza tan estructurada que nos dio Krishnamacharya y que nos está enseñando Ramaswami, te da muchas opciones (…) y te facilita el trabajo como profesor (…).

 

  • (Blanca): Estoy de acuerdo con lo que dice Óscar, pero al mismo tiempo, hay que decir que el VK, a pesar de ser una enseñanza muy estructurada, y de tener ese krama muy ordenado, no es una enseñanza clónica, permite que el alumno tenga mucho margen de investigación dentro de la práctica. (…) Además, yo he observado que el alumno se implica mucho y establece una relación muy estrecha con la práctica.

 

La relación entre el Ashtanga y el Vinyasa Krama. (17:15´)

 

¿Por qué es tan poco conocido el Vinyasa Krama Yoga? (18: 22´)

  • (Óscar): Mi primer contacto con el Vinyasa Krama fue a través de Anthony Grim Hall y de su blog. Empecé leyendo sus entradas y luego me fui a conocerlo a Inglaterra. Y creo que está tan poco difundido porque Ramaswami no estaba interesado en difundirlo: él era ante todo estudiante de Krishnamacharya, él tenía su trabajo prinicpal, y luego daba algunas horas de clase en el Hospital de Asmáticos y en la Escuela de Danza, pero no era un profesor profesional, ese no era su principal trabajo.

 

  • (Blanca): En realidad Ramaswami escribió su libro cuando llegó a EEUU y se quedó bastante sorprendido de ver lo que se estaba trasmitiendo como yoga, y él quiso explicar su visión del yoga y aclarar y añadir una cierta verdad a la distorsión que se estaba haciendo de esta disciplina. (…) También es cierto que es poco conocido aquí, pero en la India está mucho más extendido y tiene mucho prestigio. Un factor que explica que el VK sea tan poco conocido es el carácter poco comercial de la gente que pertenece a este linaje, pero otro factor es que no es un estilo particularmente fácil, quiero decir, que una vez que te empiezas a formar en esto, tienes una sensación como de que nunca sabes lo suficiente. Yo me veo a mí, y nos veo a nosotros, a los que nos dedicamos al VK, que tenemos una vocación de eternos estudiantes. Veo que hay gente que sale de una formación y piensa que ya lo tiene todo hecho. Nosotros seguimos yendo a cursos, seguimos siguiendo al maestro. Tenemos el convencimiento de que lo que estamos transmitiendo es una joya, pero a la vez mantenemos una actitud de modestia transmitida por el propio maestro. Claro si tú ves que tu maestro, que es una fuente de sabiduría enorme, no va por ahí de gurú, pues nosotros menos. (…)

 

Quiero plantear el tema de las formaciones de yoga: ¿necesita el mundo tantos profesores de yoga? (23:50´)

  • (Blanca) Yo creo que hay mucho marketing, y también se crea una imagen… tal vez la gente piensa que los profesores de yoga vivimos meditando y bebiendo té verde, y no se dan cuenta de que hay toda otra realidad detrás. Más allá del marketing, lo que también transmitimos es que si nos dedicamos al yoga es por nuestra propia realización personal, y en ese sentido es muy bonito dedicarse a esto (…). Pero bueno, cuando la gente vea que no se pagan las facturas siendo profesor de yoga se irán los que se tengan que ir y se quedarán los que se tengan que quedar. Creo que está muy bien que la gente profundice (…), pero es responsabilidad de los que enseñamos trasmitir que el yoga no es una salida profesional, puede serlo, pero es algo más. Es cierto que vivir del yoga es difícil y también es cierto que muchos centros están lanzando formaciones porque es una forma de aumentar sus ingresos. Es nuestra responsabilidad acotar esto. A mí, francamente, mira, voy a ser sincera: me parece terrible. Porque no es la forma en que se trasmitía el yoga tradicionalmente. Antes se hacía de maestro a discípulo. Creo que esta comercialización tiene su lado bueno, y es que da a la gente la oportunidad de profundizar en el yoga, y tiene su lado malo que es que ahora todo el mundo quiere su cartoncito (certificado). (…) No creo que Krishnamacharya tuviera nada de Yoga Alliance ni nada así.

 

Si pudierais elegir tomar una clase con cualquier profesor o profesora, vivo o muerto, ¿a quién eligirías? (29:30´)

(No te pierdas las respuestas en el vídeo 🙂

 

¿Qué libro te llevarías a una isla desierta? (31:00´)

  • (Blanca): Los Yoga Sutra de Patánjali.
  • (Óscar): No sé, miraría en la estantería y el primero que me apeteciera en ese momento… Momo, por ejemplo 🙂

 

 

Un consejo para una mujer de unos 40 años que quiera empezar o consolidar el hábito de practicar yoga en casa. (32:00´)

  • (Óscar): Yo le diría que empiece con cinco minutos diarios, que hagan ese compromiso consigo mismas. Que dediquen cinco minutos a asana, pranayama, meditación, o a leer un libro… Solo para que se vaya creando el hábito poco a poco.
  • (Blanca): Completamente de acuerdo con Óscar… Solo que yo subiría de cinco a quince minutos al día. Eso es todo.

 

 

 

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