el yoga arruinará tu vida

ADVERTENCIA: esta entrada contiene lenguaje poco apropiado para niños y personas sensibles. Lo siento, pero hay cosas que solo se pueden llamar de una manera.

Es ya casi un tópico eso de que el yoga te cambia la vida. Yo misma he dedicado una sección en este blog a conversar con maestros de yoga sobre cómo el yoga transformó sus vidas. Normalmente se sobreentiende que se trata de un cambio a mejor. Y así es… casi siempre.

Sin embargo, últimamente he estado pensando que no estoy siendo completamente honesta en este blog, cantando solo las maravillas del yoga.

Es cierto que el yoga te cambia la vida, de muchas formas. Algunas tal vez no te gusten. Por eso, no pienso que el yoga sea para todo el mundo. 

En esta entrada he recopilado algunos de los cambios que la práctica del yoga traerá a tu vida. Considéralos antes de decidir si el yoga es o no para ti.

 

Cambiarás tu concepto del éxito.

Si desde pequeña tenías un mapa de vida bien definido, que incluía licenciarte en una buena Universidad a los 23, estar trabajando para una multinacional con un sueldo de cuatro ceros a los 25, tener un coche de más de treinta mil euros a los 30, casarte y comprar un apartamento de 200 metros cuadrados a los 35, etc. etc., entonces… el yoga no es para ti.

Porque cuando conoces el yoga cambia por completo tu concepto del éxito. El triunfo deja de medirse en cifras: el número de euros en el banco, de clientes o de followers en Instagram, deja de importarte verdaderamente. La única meta que persigues es una vida serena, sencilla y feliz.

 

Sentirás compasión incluso de los capullos.

Voy conduciendo por la autopista entre Montecarlo y Génova. Si has pasado alguna vez recordarás que está llena de túneles. Pues bien, voy por uno de esos túneles, adelantando a otro coche, a la máxima velocidad permitida, y de repente se me acerca por detrás a toda pastilla un Bentley (sí, sí, un Bentley). Tan cerca que podía sentir su aliento en mi nuca. Y empieza a pitarme y a hacerme luces para que me apartara. Yo termino de adelantar, sin aumentar la velocidad, porque no quiero superar el límite permitido, y regreso con calma al carril derecho. El tío me adelanta, abre la ventanilla y me saca el dedo corazón, e incluso hace el amago de tirárseme encima.

En lugar de maldecirlo en arameo y sacarle el dedo de vuelta, todo lo que se me ocurre pensar es: pobre niño rico, ¡qué vida tan vacía! 

Sí, el yoga te vuelve muy compasivo… aunque a veces recuerdo lo bien que me quedaba después de maldecir en arameo.

 

Tendrás que empezar a pensar en un plan de jubilación.

El yoga mejora considerablemente tu salud e incrementa tus posibilidades de llegar a viejo.

Esto, que en principio parece una ventaja, puede no serlo tanto, en términos económicos. Si eres como yo, tal vez nunca pensaste que tu salud fuera a durar más que tu dinero… Pero si practicas yoga con asiduidad, mejor empieza a pensar en ahorrar para tu jubilación.

 

Empezarás a conocerte y… tal vez no te gustes.

Un íntimo amigo mío me dijo una vez: por fin me encontré a mí mismo, y…¡era otro!

En yoga comenzamos a observar cómo somos sobre la esterilla, y poco a poco vamos descubriendo cómo somos en la vida: cómo reaccionamos ante las dificultades y los retos, hasta qué punto somos competitivos, etc.

No puedo garantizarte que la persona que descubras sea exactamente como tú pensabas que eras, y tampoco que te guste lo que encuentres. Lo que sí puedo asegurarte es que merece la pena.

 

Dejarás de ser la reina de la fiesta.

Si cuando sales con tus amigas eres siempre la que más bebe, la que más baila, la última en irse a casa… en fin, la reina de la fiesta, tengo que decirte que esto va a cambiar cuando empieces con el yoga.

El yoga te conecta con tu cuerpo. Te hace oír fuerte y claro la voz de lo que necesita y no necesita. Así que ciertos hábitos tóxicos como beber, fumar o acostarte tarde cada vez te apetecerán menos y te sentarán peor.

 

Algunos días te dolerá todo.

Recuerdo después de un taller de Ashtanga yoga, estar tumbada en la cama, con el cuerpo completamente dolorido. Tan dolorido que estirar el brazo para alcanzar la botella de agua era un esfuerzo enorme. Cuando al fin consigo la dichosa botella… ¡estaba vacía! Ok, pensé, pues no bebo. Levantarme y arrastrarme hasta la cocina no era ni siquiera una opción. Así de intenso era el dolor.

Cuando le pedí a mi compañero que tuviera compasión de mí y me trajera agua, me dijo: ¿Por qué os hacéis esto? Y la pregunta era lógica: ¿por qué un ser humano se inflige tal sufrimiento voluntariamente? Cuesta de entender si estás fuera. Sin embargo, mi respuesta fue: porque compensa.

Así es, a pesar de todo, el yoga compensa: la serenidad mental y emocional que se alcanza no puede compararse con nada. Y esa sensación de libertad


15 comentarios
  1. Scherezada Exeni
    Scherezada Exeni Dice:

    Qué hermosas pérdidas de las que hablas Noelia! Es el artículo que más me ha gustado en los últimos tiempos. Me motiva y siento amor puro por el yoga, por tí y por toda esta comunidad. Doy fe también que me he vuelto la aburrida del grupo que necesita dormir temprano comer sano y sobretodo no charlar sobre quejas y chismes que muchas veces es lo que nos divierte.

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    • Noelia Insa Satorre
      Noelia Insa Satorre Dice:

      ¡Hola, Scherezada!

      Muchas gracias por tus amables palabras. Desde aquí te envío también mucho amor de vuelta.

      Seguro que no eres la aburrida del grupo, simplemente, diferente 😉

      Gracias por compartir tu experiencia con nosotros.

      Un abrazo.

      Responder
  2. Celia
    Celia Dice:

    Maravilloso artículo en clave de humor pero no por ello menos cierto el análisis y las conclusiones. Lo suscribo todo. Gracias yoga por existir!!

    Responder
    • Noelia Insa Satorre
      Noelia Insa Satorre Dice:

      ¡Hola, Celia!!
      Gracias por tu comentario. Y sí, estoy contigo, somos afortunados y debemos estar agradecidos por haber llegado a conocer las enseñanzas del yoga.
      Un abrazo.

      Responder
  3. Goisam
    Goisam Dice:

    En verdad es cierto cuánto dices. Y todo sin apenas ser consciente, vas dándote cuenta que tú manera de afrontar la Vida, cuánto acontece es muy diferente, dejas de dar importancia a tantas cosas. Y al tiempo vas tomando nueva conciencia de lo que en verdad es importante no solamente para ti, sino para ti entorno, la convivencia… también es cierto que apareces ante los otros como un tanto rarito, también es cierto que esa valoración ya no te afecta… en fin seguiría hablando sin parar. Al final , decirte que es así. El yoga cambia tu manera de estar, sentir, vivir la Vida… un gran abrazo. Namasté

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    • Noelia Insa Satorre
      Noelia Insa Satorre Dice:

      ¡Hola, Goisam! Gracias por tu comentario. Se nota que has vivido en ti mismo esta transformación. Me ha hecho gracia lo de que “apareces ante los otros como un tanto rarito”, pero “esa valoración ya no te afecta” 🙂 Así es, totalmente.
      Un placer leerte.
      Otro abrazo para ti.

      Responder
  4. Noelia Insa Satorre
    Noelia Insa Satorre Dice:

    ¡Hola, Goisam! Gracias por tu comentario. Se nota que has vivido en ti mismo esta transformación. Me ha hecho gracia lo de que “apareces ante los otros como un tanto rarito”, pero “esa valoración ya no te afecta” 🙂 Así es, totalmente.
    Un placer leerte.
    Otro abrazo para ti.

    Responder
  5. Pilar Alvarez
    Pilar Alvarez Dice:

    Noelia: Amo leer tus articulos, sintonizas tus palabras con todos estos cambios q estoy viviendo y sintiendo. Un gran abrazo

    Responder
    • Noelia Insa Satorre
      Noelia Insa Satorre Dice:

      ¡Hola, Pilar!!
      Mil gracias por tus palabras.
      Me alegro que estés experimentando en ti misma el poder transformador del yoga.
      Otro gran abrazo para ti.

      Responder

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