14 posturas de yoga para niños

Algunos de vosotros recordaréis que durante el mes de diciembre de 2015 publicamos en nuestra página Facebook un calendario de adviento con posturas de yoga para niños. En este proyecto conté con la inestimable ayuda de mi hija Annita, que cada día nos presentó su versión ilustrada de la postura.

Hoy os ofrecemos una recopilación de las mejores posturas para que podáis practicar en casa y de esta forma introducir a vuestros peques en una disciplina que les ayudará de por vida. En una próxima entrada continuaremos con más posturas, meditaciones y juegos.

El yoga para niños.

No solo es un excelente ejercicio físico que incrementa la fuerza, la flexibilidad y el equilibrio, sino que también es un instrumento excepcional en la educación emocional de niños y adolescentes, ya que mejora su autoestima, empatía, y les ayuda a conocer y gestionar sus emociones.

 

1.-Postura de la montaña o tadasana.

Empezamos con la postura de la montaña‬ o tadasana‬.

Para practicarla:
1.- Ponte de pie, estira bien la espalda, mantén los pies paralelos y abre el pecho. Puedes repetir estas palabras: ESTOY EN PIE SOBRE LA TIERRA.
2. Levanta los dedos de los pies para sentir como se fortalecen las piernas y repite: SOY FUERTE Y ESTABLE.
3. Ahora, lleva tus manos al pecho palma con palma, y después eleva tus brazos por encima de la cabeza mientras dices: PUEDO LLEGAR MUY ALTO.
4. Por último, baja las manos junto al cuerpo y repite: SOY UNA MONTAÑA MAJESTUOSA.



Montaña AnnaMontaña

 

Piensa que las montañas se levantan hacia el cielo al mismo tiempo que se hunden profundamente en el suelo. Esta postura te ayudará a encontrar el equilibrio‬ entre tener los pies en el suelo y la cabeza en las nubes.
Además, las montañas son fuertes y poderosas, como serán los músculos de tus piernas si practicas bien esta postura.

 

2.- Postura del árbol o vrkasana.

Otra‪ ‎postura‬ clásica del yoga‬ y muy indicada para los niños‬: la postura del‪ árbol‬ o vrkasana‬.

Cómo practicarla:
1. Comienza en postura de la montaña y repite: HUNDO MIS RAÍCES MUY HONDO EN LA TIERRA.
2. Lleva la planta del pie derecho al interior de la pierna izquierda y apóyala en el muslo o en la pantorrilla, mientras dices: ESTOY CONCENTRAD@ Y ESTABLE.
3. Estira tus brazos hacia arriba como ramas y di: LLEGO MUY ALTO HACIA EL CIELO.
4. Lleva tus manos juntas por encima de tu cabeza y estira los brazos, y repite: SOY UN PRECIOSO ÁRBOL.
5. Repite todo con la otra pierna.

Árbol Árbol - Anna

 

¿Qué tipo de árbol eres? Siente cómo creces.
Ahora puedes moverte con el viento: eres TAN FUERTE QUE PUEDES AGUANTAR CUALQUIER TORMENTA.

 

3.- Postura del triángulo o utthita trikonasana.

 La postura del triángulo‬ o utthita trikonasana‬, es una postura de pie.

Para practicarla:
1. Separa las piernas con los pies paralelos, mientras dices: MIS PIERNAS HACEN UN TRIÁNGULO RECTO.
2. Gira tu pie derecho hacia fuera y el izquierdo hacia dentro. Levanta los brazos en cruz. ESTIRO BIEN LOS BRAZOS HACIA LOS LADOS.
3. Inclina el cuerpo hacia la derecha.
4. Baja tu mano derecha hacia el tobillo derecho: ¡HAGO TRIÁNGULOS!!
5. Repite todo hacia el otro lado.

Triángulo Triángulo - Anna

 

La postura del triángulo te ayuda a estirar bien los músculos de tus piernas y tu espalda. Además, abres bien el pecho para recibir todo lo bueno que tiene que darte la vida, y para enviar al mundo todo el amor que llevas en tu corazón.

 

4.- Postura del guerrero I o Virabhadrasana I.

En la postura del guerrero‬ I, o Virabhdrasana I nos convertiremos en guerreros de la paz‬, personas fuertes y carismáticas, que caminan por la vida de forma pacífica inspirando a otros con su ejemplo.

Para practicarla:
1. Comienza en Tadasana o postura de la montaña. Lleva la pierna izquierda hacia detrás con un gran paso.
2. Dobla la la rodilla derecha y descansa tus manos sobre esta rodilla. Puedes repetir las palabras: SOY FUERTE Y ESTOY CONCENTRAD@.
3. Dobla todavía más la rodilla hacia el suelo y levanta los brazos y manos al cielo, mientras dices: SOY UN GUERRERO DE LA PAZ. 
4. Repite todo con la otra pierna.

Warrior 1

Esta postura fortalece tus piernas, mejora tu concentración y te hace ser decidid@ y confiar en ti mism@.

 

5.- Postura del guerrero II o virabhadrasana II

Con la postura del guerrero‬ II o Virabhadrasana‬ II, seguimos practicando como verdaderos guerreros de la pazpersonas fuertes, seguras y leales.

 

Para practicarla:
1. Desde tadasana‬ o postura de la montaña, lleva el pie izquierdo hacia atrás con un gran paso. Puedes pronunciar las palabras: SOY FUERTE DE CUERPO, MENTE Y CORAZÓN.
2. Gira el pie derecho hacia fuera y el izquierdo ligeramente hacia dentro y repite: ME SOSTENGO POR MÍ MISM@
3. Levanta tus brazos en cruz y di: ESTOY PREPARADO PARA ACTUAR.
4. Dobla la rodilla derecha y gira la cabeza de forma que mires hacia tu mano derecha, y repite: SOY UNA PERSONA LEAL, EN QUIEN SE PUEDE CONFIAR.

Esta postura fortalecerá tus piernas y mejorará tu equilibrio. Además te hará creer en ti mism@ y en tus potencialidades.
No olvides que el mundo necesita muchos guerreros pacíficos como tú, dispuestos a repartir su amor por todas partes.

 

Guerrero II Guerrero II - Anna

 

 

6.- Postura del gorila (variante de uttanasana).

En esta postura nos convertiremos en preciosos gorilas, fuertes y flexibles a la vez. Esta postura‬ que llamamos del‪‎ gorila‬, es una variante de uttanasana‬ o flexión hacia delante.

Para practicarla:
1.- Comienza en tadasana‬ o postura de la montaña‬.
2.- Poco a poco, redondea tu espalda y comienza a inclinar tu cuerpo hacia delante y hacia abajo, mientras dices: SOY FUERTE Y FLEXIBLE.
3.- Dobla las rodillas y suelta libremente la espalda hacia abajo, dejando que caiga por su peso. Suelta también los brazos, deja que cuelguen. Puedes empezar a balancearte de un lado a otro: ME BALANCEO, ME DEJO LLEVAR.
4.- Balancéate libremente de un lado a otro disfrutando del movimiento, mientras repites: MI VIDA ES DIVERTIDA.

Esta postura te ayudará a relajarte cuando estés nervios@. Además estiras la columna vertebral. Y lo más impotante: ¡Te divertirás un montón practicándola!Gorila - Anna Gorila

 

 7.- Postura del perro mirando hacia abajo o adho mukha svanasana.

Una postura muy importante: el perro mirando hacia abajo o adho mukha svanasana. Esta postura es muy completa ya que estira todo el cuerpo, al tiempo que fortalece brazos y piernas.


Para practicarla:
1.- Comienza en postura a cuatro patas, mientras dices: SOY UN PERRO A CUATRO PATAS.
2.- Clava los deditos de los pies en la esterilla y lleva el culete hacia arriba y hacia atrás: ESTOY LISTO PARA DESPEREZARME.
3.- Estira las piernas, trata de que los talones se acerquen al suelo. Mantén los brazos fuertes.

Si fueras un perro, ¿qué tipo de perro serías?

Perro hacia abajo - Anna Perro hacia abajo

 

8.- Postura de la cobra o bhujangasana.

Las cobras son largas, majestuosas y sigilosas, y así seremos nosotr@s en esta postura.

Para practicarla:
1.- Tiéndete boca abajo en tu esterilla y apoya la cabeza sobre las manos, mientras piensas: SOY LARG@ Y FUERTE.
2.- LEVANTO LA CABEZA. Pon tus manos debajo de los hombros y levanta la cabeza con suavidad.
3.- Estira bien las piernas detrás de ti, presiona el suelo con las manos y levanta el pecho arqueándote ligeramente hacia atrás.
4.- Levanta y abre bien tu pecho hasta que los brazos estén casi estirados. Puedes decir: ¡SOY UNA COBRA!

La postura de la cobra‬ fortalece los brazos‬ y las muñecas‬ y estira la columna‬ vertebral. Además te permite abrir bien el pecho, como para decirle a la vida que NO TIENES MIEDO, que CONFÍAS EN TU FUERZA.

¿Te ha gustado?cobra Anna Cobra

 

9.- Postura de la plancha o phalakasana

La postura de la plancha o ‬  phalakasana‬.
Para practicarla:
1.- Empieza en postura a cuatro patas.
2.- Desliza las manos y el cuerpo ligeramente hacia delante, y mantén el pecho levantado. Siente cómo trabaja tu abdomen. Y di: TENGO UN ABDOMEN MUUY FUERTE.
3.- Baja las caderas de modo que tu cuerpo dibuje una línea recta: PONGO MI CUERPO RECTO.
4.- Clava los deditos de los pies en tu esterilla, levanta el abdomen y estira las piernas: SOY UNA SÓLIDA PLANCHA.

Esta postura te ayudará a fortalecer‬ los brazos‬ y el abdomen‬.

Plancha Plancha - Anna

10.- Postura del dragón

¡La postura del dragón!!! ¿Suena divertido, no?

Para practicarla:
1.- Ponte de rodillas y endereza bien la espalda. Piensa o di en voz alta: SOY UN PODEROSO DRAGÓN.
2.- Apoya el pie derecho delante de ti, de forma que quede justo debajo de la rodilla. Y piensa: ESTOY ALERTA.
3.- Estírate hacia delante y hacia abajo, dejando caer las caderas hacia el suelo. Levanta los brazos y di: INHALO Y ME EXPANDO.
4.- Exhala mientras pronuncias un gran ¡HA!!! LANZO FUEGO POR LA BOCA.
5.- Repite todo con la otra pierna.

Esta postura te permite estirar y fortalecer las piernas y los brazos. Y al realizarla, practicas la respiración de fuego, una técnica que limpia y fortalece tus pulmones‬.

Dragón - Anna Dragón

Los dragones son criaturas muy especiales. igual que tú. Ellos son poderosos, y están siempre alerta. Haz una lista con todo aquello que te hace verdaderamente especial.
Y si quieres compártela con nosotros, estaremos encantados de leerla.

 

11.- Postura de la flecha o Vasisthasana.

La postura de la flecha es una variante de la plancha lateral o‪ ‎vasisthasana‬. En esta postura trabajarás el equilibrio‬, la ‪‎atención‬ y lafuerza.

Para practicarla:
1.- Comienza en postura de rodillas.
2.- Extiende la pierna izquierda hacia la izquierda. Sitúa la mano derecha debajo del hombro derecho y extiende hacia arriba el brazo izquierdo. SOY RÍGID@ Y LARG@ COMO UNA FLECHA.
3.- Presiona el suelo con la mano y estira también la pierna derecha colocando el pie derecho bajo el izquierdo. Eleva bien las caderas y repite: VUELO POR LOS AIRES.
4.- Y… más difícil todavía: dobla la rodilla izquierda y sitúa el pie izquierdo sobre la pierna derecha. ME ATREVO A SER FUERTE.

¡Esta postura no es nada fácil!! Con ella ganarás mucha fuerza en tus músculos abdominales y también en brazos y piernas. Además tienes que estar muy concentrado para no perder el equilibrio.

Las flechas siempre alcanzan un objetivo. ¿Cuáles son tus objetivos? Esta postura te ayudará a ganar confianza‬ en ti mism@ para lograrlos.

Flecha Flecha Anna

 

12.- Postura del barco o navasana.

Otra postura difícil: la postura del barco o navasana‬. ¡Con esta sí que se te van a poner fuertes los abdominales‬!!

Para practicarla:
1. Siéntate en el suelo y abraza tus rodillas al pecho. ME SIENTO BIEN ERGUID@ Y ME ABRAZO.
2. Pon los brazos por detrás de ti. Los deditos de los pies extendidos hacia delante. Y échate ligeramente hacia atrás. 
3. Levanta las piernas. SOY SUFICIENTEMENTE FUERTE PARA DEJAR LA TIERRA.
4. Estira los brazos hacia delante y mantén el equilibrio. Respira varias veces en la postura y repite: FLOTO EN EL AGUA.

En esta postura realmente pones a prueba tu ‪‎fuerza‬ y tu ‪‎equilibrio‬. Y recuerda que el buen marinero no se queja del viento ni espera que cambie sino que ¡ajusta las velas!! 12341556_539070619592126_42602380588650092_n 12391844_539070622925459_5235834124162677823_n

 

13.- Postura del río (paschimottanasana).

La postura del ‪‎río‬, una variante de ‪‎paschimottansana‬. En esta postura no solo trabajamos nuestro cuerpo físico, sino que nos entrenaremos también en dejar ir las emociones‬ negativas y relajarnos. Nos convertimos en ríos que fluyen tranquilamente.

Para practicarla:
1.- Siéntate en el suelo con las piernas extendidas y las espalda bien erguida.
2.- Presiona con tus manos en el suelo y estira bien la espalda mientras dices: RESPIRO Y FLUYO.
3.- Lleva las manos hacia los pies y tómate de los deditos. Dobla las rodillas si es necesario. SOY UNA CORRIENTE DE AGUA.
4.- Trata de llevar el pecho sobre los muslos, para ello dobla más
las rodillas si es necesario. Respira varias veces en esta posición. Cada vez que exhales, trata de estirar un poco más las piernas. SOY UN RÍO MUY PROFUNDO.

Río - Anna Río

En esta postura puedes imaginar que una corriente de agua fluye por tu cuerpo y se lleva a su paso las emociones negativas que te molestan como el odio, la rabia, la tristeza… Siente cómo poco a poco abandonan tu cuerpo arrastradas por la corriente, y cómo te recorre agua nueva, limpia y fresca.

Seguro que después de practicar esta postura te sientes relajad@ y como nuev@.

 

 14.- Postura del puente o setubandhasana.

La postura del puente‬ o setubandhasana‬. Los puentes se alzan siempre sobre un río o un barranco para conectar dos tierras que de otra forma permanecerían aisladas. En esta postura descubriremos nuestra capacidad de superar los obstáculos‬ y de conectar y comunicarnos con los demás y con nosotros mismos.

Para practicarla:
1.- Túmbate sobre la espalda con las rodillas doblados. Respira varias veces aquí y piensa: ESTOY RELAJAD@ Y CONECTAD@.
2.- Deja los brazos a lo largo del cuerpo apoyados en el suelo. Presiona con ellos la esterilla y curva tu espalda hacia arriba, mientras dices: ME LEVANTO Y ME ESTIRO.
3.- Arquea tu espalda hacia arriba tanto como puedas: ME ALZO HACIA EL CIELO.
4.- Junta tus manos por debajo de la espalda sin levantar los brazos del suelo. Presiona la colchoneta y arquéate todavía más mientras dices: SOY FUERTE Y PUEDO SUPERAR CUALQUIER OBSTÁCULO.

Esta postura te ayuda a estirar la espalda y pone las piernas fuertes.

Como hemos dicho, los puentes sirven para conectar‬ cosas. ¿Qué puentes has cruzado en tu vida? ¿Qué puentes necesitarías construir?Puente Puente - Anna

 

Y por hoy es suficiente. Próximamente publicaremos más posturas, meditaciones, y juegos de yoga para niños.

Recuerda que valoramos cualquier comentario.

Namasté,

www.insayoga.com

Tu cuerpo durante la práctica de yoga: 10 razones para ir a clase hoy mismo.

Hoy comparto con vosotros está sencilla infografía que explica con claridad cómo el yoga ayuda a diferentes partes de tu cuerpo. La práctica de yoga beneficia a nuestro organismo desde la cabeza a los pies. Después de leer esto, seguro que te dan ganas de ir a clase hoy mismo 😉

La cabeza.

El yoga alivia el estrés, ya que activa tu sistema nervioso parasimpático, conocido en inglés como el modo “rest and digest” (descansa y digiere), que es el que permite a todos nuestros sistemas funcionar correctamente. Por el contrario, desactiva el sistema nervioso simpático, conocido como el “fight or fly” (lucha o vuela); el SNS se activa para ayudar al ser humano a defenderse de algún peligro inminente, y para ello suspende literalmente la actividad de otros sistemas que no son imprescindibles en la “huida”, tales como el digestivo o el inmunitario. Lo malo es cuando el estrés de la vida cotidiana nos hace pensar que estamos siempre en riesgo, y funcionamos siempre en modo fight or fly.

 

El corazón.

El yoga reduce la presión arterial, mejora la circulación sanguínea y puede reducir el riesgo de arteroesclerosis.

 

Los pulmones.

Se ha comprobado que 65 minutos de yoga al día reduce la necesidad de la medicación contra el asma, ya que disminuye la reactividad vagal que precede a un ataque de asma.

 

La espalda.

Practicar yoga con regularidad alivia el dolor crónico de espalda a corto y en ocasiones también a largo plazo.

 

Las articulaciones.

El estiramiento y fortalecimiento que tiene lugar durante la práctica de yoga reduce el dolor de las articulaciones y mejora su funcionalidad.

 

Los músculos.

Una práctica regular promueve la flexibilidad a largo plazo ya que hace más elásticas las moléculas y proteínas de los músculos.

Your body on yoga

Una práctica de yoga regular tiene beneficios para tu salud en todos los niveles.

Y además, la práctica de yoga…

  • Te da energía: dos sesiones de 90 minutos de yoga a la semana pueden reducir la fatiga en un 57%
  • Mejora tu salud general: solo dos sesiones de hora y media a la semana reducen la inflamación en un 20%
  • Equilibra tus hormonas: se ha demostrado que el yoga reduce los niveles de las hormonas que causan el dolor menstrual.
  • Mejora la función sexual: el yoga mejora la lubricación y favorece la erección al mejorar la circulación sanguínea.

¿Necesitas más motivos para practicar?

Namasté, amigos.

www.insayoga.com

 

Fuente: http://www.prevention.com/

 

¿Tengo que ser un Jedi para practicar Yoga? ;-)

Llevo más de 20 años practicando yoga. Cuando empecé no estaba tan de moda como ahora, y mucho menos en España. No sé exactamente qué me impulsó a cruzar la puerta de la sala de aquel gimnasio para tomar mi primera clase. En aquel momento no era una disciplina conocida, y me sonaba a algo exótico, por el nombre y su origen hindú. Supongo que fue mi natural curiosidad lo que me llevó a probar. No he dejado de practicar desde entonces, el yoga me ha ayudado siempre y en muchos sentidos, así que, volviendo la vista atrás, me alegro mucho de haber cruzado aquella puerta.

Sin embargo, me consta que muchas personas no se atreven o no quieren dar ese primer paso. Y el primer paso es el más importante, el único que si no se da, impide todo el camino. Y no lo hacen porque siguen existiendo muchos prejuicios en torno al yoga. No sabéis cuántas veces he oído a amigos y conocidos eso de: no, el yoga no es para mí, si no llego ni siquiera a tocarme los pies, o yo prefiero algo más fuerte, el yoga es demasiado tranquilo, etc., etc. A menudo, un argumento y su contrario tienen ambos el mismo efecto disuasorio.

En esta entrada, intentaré desmontar algunos de estos mitos que alejan a la gente del yoga.

El yoga es demasiado difícil para mí, no soy lo bastante flexible, etc.

Vivimos en la era del Instagram Yoga, y nos vemos bombardeados a todas hora por fotos y mini vídeos de jóvenes atléticos, efectuando posturas imposibles de yoga muy avanzado. Ya expliqué en otra entrada por qué estoy en contra de esto. El yoga no es eso. El efecto de estas fotos y vídeos con frecuencia es disuasorio.

Muchas personas me dicen que no prueban el yoga porque no son lo bastante flexibles, o fuertes. En palabras de Judith Hanson Lasater: el yoga no consiste en tocarse los pies, sino en lo que aprendes en tu camino hacia abajo.

 

El yoga es demasiado fácil para mí.

Otras veces me he encontrado con personas que piensan que el yoga es una disciplina lenta y aburrida, que es todo cuestión de sentarse y meditar. A estas personas les digo siempre que hay muchos tipos de yoga. Y las invito a probar una clase de Ashtanga Vinyasa Yoga. Al terminar ya no piensan lo mismo 😉

 

El yoga es para gente “con problemas”.

Otros piensan que el yoga es solo una terapia, generalmente para gente con problemas mentales. A estos les diría, por un lado: quien esté libre de problemas mentales que tire la primera piedra. Y por otro lado que no es necesario que te hayan diagnosticado una patología mental o nerviosa para encontrar en el yoga un aliado. De hecho, la gente más equilibrada que conozco practica yoga (y viceversa).

 

El yoga es para gente sin problemas de salud.

También hay personas que me cuentan que no se atreven con el yoga porque tienen problemas de espalda o de otro tipo. Obviamente, ante un problema de salud conviene siempre consultar con el médico. Dicho esto, el yoga se utiliza como terapia para muchas patologías tanto físicas como mentales, y la ciencia prueba continuamente su eficacia como tratamiento de algunas enfermedades.

 

Soy demasiado mayor para el yoga.

Nunca es demasiado tarde para empezar con el yoga. Suelo decir que si puedes respirar, puedes hacer yoga. De hecho el yoga puede ayudar mucho a las personas de edad avanzada ya que mejora su flexibilidad y equilibrio, evita la pérdida de masa muscular y levanta el estado anímico.

 

Soy demasiado joven para el yoga.

Cuanto antes se empiece, mejor. De hecho, lo ideal es empezar desde niños. El yoga para niños es una actividad excelente, ya que contribuye a su desarrollo físico y emocional. Igualmente en la adolescencia puede ayudar a los jóvenes a enfrentar esta etapa de cambios con mayor seguridad en sí mismos y autoestima.

 

El yoga no es para hombres.

Durante siglos, el yoga ha sido una disciplina exclusiva del género masculino. Hasta el siglo pasado, las mujeres tenían prohibido practicar yoga. Fue el gran maestro Tirumalai Krishnamacharya el primero en introducir a una mujer en el yoga. Sin embargo, al llegar a Occidente el yoga fue ganando adeptas, hasta convertirse como es hoy día en una actividad mayoritariamente femenina.

Robert Downey Jr.

El actor Robert Downey Jr. practica yoga habitualmente.

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Lebron James, famoso jugador de la NBA, es también conocido por su afición al yoga.

Pero el yoga ofrece también grandes ventajas a los practicantes varones, por supuesto. En EEUU han nacido incluso estilos particularmente enfocados a los hombres.

 

¿Yoga? No, yo paso de sectas.

Por suerte cada vez menos, pero todavía hay quien considera la disciplina yóguica como algo esotérico, secreto o poco claro. Sin ir más lejos en uno de los últimos retiros que organicé, uno de los asistentes (por cierto adorable), confesó en el círculo de despedida que cuando se apuntó al retiro tenía cierto temor a que fuera una secta 😉

Nada de eso, no hay secretos, ni rituales de iniciación ni arcanos de ningún tipo en yoga. El yoga es para todo el que quiera abrazarlo. Sin trampa ni cartón.

 

No me va el rollo hippie o new age.

Tranquilo, por mucho yoga que practiques no te van a entrar ganas de vestir flores en el pelo, a menos que te vaya el estilo happy flower, en ese caso, tú mismo.

Es cierto que las palabras paz y amor se repiten con frecuencia en las clases, y también son innegables las conexiones históricas del yoga con el movimiento hippie, allá por los años 70 del siglo pasado. Pero hoy día, de verdad, una cosa no lleva a la otra. 

 

 

El yoga es una religión.

Es cierto que está presente en algunas religiones, pero no es una religión en sí mismo. Es decir, algunas religiones incluyen el yoga pero el yoga no incluye ninguna religión. Uno puede ser completamente agnóstico, y realizar sus asanas “religiosamente” todos los días. Del mismo modo que puede hacerlo un católico practicante, un musulmán, un judío, un budista o un hindú.De hecho tanto el budismo como el hinduismo tienen muchas cosas en común con el yoga y se originaron en la misma tradición espiritual del lejano Oriente. Pero, insisto, son cosas diversas.

 

Hay que ser vegetariano para practicar yoga.

Otra objeción frecuente a la hora de practicar es que mucha gente no está dispuesta a renunciar a determinados hábitos alimentarios o de otro tipo. Por ejemplo algunos me dicen que no quieren cambiar de estilo de vida, que quieren seguir saliendo con los amigos y tomándose un par de copas.

El yoga solo nos ayuda a conectar mejor con nuestro cuerpo, a volver a escucharlo con claridad, como cuando éramos niños. Y esto, a veces, nos lleva a darnos cuenta de que ya no nos apetecen determinadas comidas o bebidas. Pero nadie obliga a nadie en yoga.

Lo único que todavía no me han preguntado es si hay que ser un Jedi para practicar yoga. Pero por si acaso tengo ya la respuesta preparada: no, pero mal no te hará.

Besos a todos.

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