Meditación en la playa

Hoy seguro que muchos nos acercamos a la playa más próxima a disfrutar del mar. Te propongo que dediques unos minutos a la meditación, aprovechando este entorno. Quizá te ayude a abstraerte por un momento del barullo de la gente. Además, esta es una meditación diseñada para entrenarnos en el let it go (dejar ir), para ayudarnos a practicar el desapego y a deshacernos de aquello que nos sobra en la vida.

Para empezar, túmbate en savasana, y comienza observando poco a poco, todas las partes del cuerpo. Tienes que revisar todo tu cuerpo y observar las zonas donde existe alguna tensión: no las juzgues, solo déjalas ir, déjalas que descansen. Puedes observar también los puntos de apoyo de tu cuerpo en el suelo: los talones, las pantorrillas, los muslos, los glúteos, las espalda lumbar, la espalda dorsal, el dorso de las manos, los antebrazos, los codos, los brazos, los hombros, y, por último, el punto de apoyo de la cabeza en el suelo. Al ir llevando tu atención a cada uno de estos puntos, siente cómo pesan, siente cómo se hunden en el suelo; siéntelos pesados y ligeros al mismo tiempo. No lleves tu mente a cada uno de tus miembros sino tu conciencia; es decir, no pienses en tu pie, por ejemplo, solo siéntelo, percibe las sensaciones que llegan de él.

Cuando hayas logrado una situación de relajación muscular completa, puedes proceder a la meditación.

Suavemente, adopta ahora la postura fácil. Sentado delante del mar.

Para practicar esta meditación en la playa, siéntate en la arena mirando al mar

Para practicar esta meditación en la playa, siéntate en la arena mirando al mar

 

  1. Comienza a contemplar el ir y venir de las olas. Observa cómo llega una ola y se retira. Observa la espuma que produce. Observa la línea que deja en la arena mojada al retirarse. Fíjate en los pequeños remolinos que se producen en el agua. Contempla el color de la arena y del mar. Contempla el color del cielo, lleno de luz.
  2. Cierra ahora los ojos suavemente y comienza a escuchar el sonido de las olas parecido a una tela de seda que arrastrase por el suelo. Percibe todos los sonidos que llegan a ti. Las conversaciones cercanas. Las voces de los niños. Las gaviotas, tal vez. Trata de percibirlos primero aislándolos, uno a uno, desde los más rotundos a los más sutiles, y después todos a la vez. Intenta que tu mente no divague y se concentre solo en la vibración sonora. Deja que las ondas sonoras acaricien tu oído. No juzgues lo que oyes, no pienses. Solo percibe.
  3. Toma un poco de arena entre las manos y siente su temperatura, su textura, su humedad. Deja que resbale entre tus dedos. Puedes frotarla por tus brazos y sentir el masaje que produce el roce de los granos de arena en tu piel. Siente todas las percepciones táctiles que te lleguen. El contacto de tu cuerpo con el suelo. El roce de tu ropa. Incluso el tacto de la respiración: el aire al entrar y salir por las fosas nasales.
  4. Inspira hondo ahora y percibe el olor del mar: el olor a iodo y a sal, el ligero olor de las algas. Tal vez sientas incluso el olor de las cremas bronceadoras…
  5. Puedes llevar ahora un poco de agua de mar a tu boca y observar el sabor salado y punzante.
Meditación en la playa

Meditación en la playa

Ahora puedes imaginar que escribes en la arena mojada una palabra que represente aquello de lo que quieres deshacerte en esta vida. Puede ser un mal hábito, una persona de la que quieres alejarte o a la que quieres decir adiós. Escríbela y espera a que venga una ola. E imagina cómo al llegar la ola, esta palabra desaparece completamente, se desvanece. Puedes probar a volverla a escribir y de nuevo contemplar cómo una nueva ola viene y la borra del todo. Y así una y otra vez. Cónvencete de que tantas veces cómo vuelva a aparecer en tu vida aquello que quieres eliminar, tú serás capaz de suprimirlo de nuevo, como hacen las olas del mar con las palabras escritas en la arena.

Meditación en la playa para practicar el "let it go".

Meditación en la playa para practicar el “let it go”.

En ocasiones veo chakras

Ya sé que cuando los que nos dedicamos a esto del Yoga nos ponemos a hablar de chakras, energías, etc. etc., muchos nos tachan de esotéricos e iluminados. Lo sé porque me ocurría a mí también antes, y aún me sucede… en ocasiones 😉

A veces, demasiado incienso y túnicas blancas me producen rechazo. Recuerdo que asistí a un taller de Nada Yoga o Yoga del Sonido en Valencia en 2013. Muchas personas entre la audiencia se habían liado un turbante blanco a la cabeza para la ocasión. Antes de comenzar, el profesor Surinder Singh preguntó cuántos de aquellos que llevaban el turbante conocían su significado. Nadie levantó la mano. Ante esto, el maestro rogó gentilmente a todos que se lo quitaran. (Por suerte, a mí no se me había ocurrido ponérmelo 😉

Lo cierto es que como decía Ramiro Calle recientemente en una entrevista para Yoguiola, lo peligroso de la nueva era es el engaño, esas ferias esotéricas en las que te dicen que te abren los chakras en diez minutos.

Y yo no pretendo engañar a nadie, así que no me voy a proclamar experta conocedora de la teoría de los chakras. Mi modesta misión es difundir los beneficios del Yoga a través de todos los medios a mi alcance y tal y como se me han trasmitido y he experimentado yo misma. Y en este artículo, como en todos, no pretendo otra cosa.

Así que trataré de exponer una breve explicación acerca de qué son los chakras, para todos aquellos que, como me ocurría a mí en mis primeras clases (hace más o menos mil años) se quedan a cuadros cuando el profe dice que vamos a dedicar la clase a abrir, por ejemplo, el chakra del corazón.

 

Lo que yo creo es que los antiguos yoguis practicaban mucho y en serio. Pienso que dedicaron muchas horas a explorarse a sí mismos, a recorrer el vasto territorio de su cuerpo, de su mente y de aquello que percibían pero que quedaba fuera de la definición de cuerpo o mente. Aquello que se ha llamado espíritu. Y como todo viajero apasionado, sintieron la necesidad de dibujar los lugares que recorrían. Como todo estudioso meticuloso, necesitaban formular teorías para explicar los fenómenos que observaban. Y así concibieron la teoría de los chakras para explicar la experiencia de la energía en el cuerpo. Pero como dice el aforismo, el mapa no es el territorio; es decir, se trata solo de una representación simbólica que, tal y como yo lo veo, no pretende ser absolutamente cierta, sino solo una especie de guía para otros viajeros que decidan caminar los mismos parajes.

Que el cuerpo humano está recorrido por energía es un hecho que hoy día no creo que nadie se atreva a discutir, ni siquiera los más escépticos. De hecho, contamos con un sistema hidráulico, el circulatorio, y un sistema eléctrico, el sistema nervioso. Así que es obvio que podemos sentir corrientes de energía que nos recorren.

Los antiguos hindús imaginaron que esta energía se concentra en determinados puntos de nuestro cuerpo: los chakras. Chakra es una palabra sánscrita que significa ‘disco‘ o ‘rueda‘ de energía. Aparecen ya mencionados en algunos Yoga Upanishad o escrituras sagradas hindús. Normalmente se dibujan como flores de loto que se situan sobre la columna vertebral. A cada uno se le asigna un color y un nombre determinado.

Los chakras de la materia.

Los tres primeros chakras, comenzando desde la base de la columna, son los chakras de la materia. Son los más físicos.

El primer chakra, llamado Muladhara, es el chakra de la estabilidad, seguridad y de nuestras necesidades básicas. Comprende las primeras tres vértebras, la vejiga y el colon. Cuando este chakra está abierto, nos sentimos seguros y sin miedo.

El segundo chakra, Svadhistana es nuestro centro sexual y creativo. Se localiza, sobre el hueso púbico, debajo del ombligo, y es el responsable de nuestra expresión creativa.

El tercer chakra, o Manipura, significa joya valiosa y ocupa la zona desde el ombligo hasta el tórax. Es nuestra fuente de poder personal.

 

El cuarto chakra: la conexión entre la materia y el espíritu.

Localizado en el centro del corazón, el cuarto chakra, Anahata, está en el centro de los siete y une los chakras inferiores o de la materia con los chakras superiores o del espíritu. El cuarto es también espiritual pero sirve de puente entre nuestro cuerpo, mente, emociones y espíritu. El chakra del corazón es nuestra fuente de conexión y amor.

Cuando trabajamos nuestros chakras físicos, podemos abrir los espirituales de forma más plena.

Los chakras del espíritu

El quinto chakra: Vishuddha es el quinto chakra que se localiza en el área de la garganta. Es nuestra fuente de expresión verbal y nos da la habilidad de decir nuestra verdad más alta. Incluye el cuello, las glándulas tiroides y paratiroides, la mandíbula, la boca y la lengua.

El sexto chakra, llamado Ajna, se sitúa entre las cejas. Se conoce también como el chakra del tercer ojo. Ajna es el centro de nuestra intuición. Todos tenemos intuición pero puede que la escuchemos o ignoremos sus advertencias. Abrir este chakra nos ayuda a mejorar esta habilidad.

El séptimo chakra, Sahaswara chakra o el loto de los mil pétalos se localiza en la coronilla de la cabeza. Este es el chakra de la iluminación y conexión espiritual con nuestro verdadero yo, con los demás y con la divinidad.

Los conocimientos científicos actuales permiten identificar los chakras con los principales centros endocrinos y nerviosos del cuerpo humano. Vemos una vez más como la ciencia occidental respalda los postulados de la sabiduría oriental.

Chakras y glándulas

 

10 cosas que nunca debes hacer en una clase de Yoga

El otro día hablaba con mi amiga Andreea Gherman (Living Yoga Valencia) de que muchas veces profesores y alumnos de yoga sufrimos la falta de etiqueta de algunos practicantes. A veces, sobre todo al principio, todos cometemos este tipo de errores, y en ocasiones es solo por desconocimiento de lo que son las normas no escritas de la práctica de Yoga. Por eso decidimos escribir un artículo con algunas de las cosas que nunca se deben hacer en una clase de Yoga.

Es cierto que, por suerte, el Yoga se está popularizando enormemente en Occidente y cada vez son más los gimnasios que tanto en EEUU como en Europa, ofrecen clases de Yoga. Sin embargo, no por esto debemos olvidar que una clase de Yoga no es una clase de pilates o cualquier otro tipo de fitness. El Yoga es mucho más que solo ejercicio físico. Se trata de una práctica de autoconocimiento, a través de las asanas o posturas. El movimiento físico es pues, solo un medio para abordar un viaje interior. Tiene, por lo tanto, un fuerte componente espiritual que debe ser respetado.

Así que si estás empezando a practicar, tal vez te interesen estas 10 cosas que nunca debes hacer en una clase de Yoga:

1. Llegar tarde.

Respetar el horario de comienzo de una clase de yoga es MUY IMPORTANTE. Infórmate bien de a qué hora empieza la sesión y trata de estar en el estudio unos diez minutos antes. Normalmente, las clases de Yoga se inician con una toma de conciencia, un momento de reflexión en el que profes y alumnos tratamos de centrarnos, de situarnos en el momento presente, de desconectar de la vida cotidiana y enfocarnos en lo que vamos a hacer. Si durante estos momentos la puerta no para de abrirse, y se escuchan continuamente los golpes de las esterillas contra el suelo, los pasos de los rezagados que recorren la clase para coger bloques o cojines, etc., es inevitable distraerse y perder la concentración. Así que si de verdad un día no puedes evitarlo y debes llegar unos minutos tarde, recuerda entrar en la sala con la máxima discreción posible, evitando prácticamente ser percibido por los demás.

Es muy importante llegar puntual a una clase de Yoga.

Es muy importante llegar puntual a una clase de Yoga.

 

2. Entrar en clase con zapatos.

Es recomendable quitarse los zapatos y los calcetines antes de entrar a clase. En primer lugar para mantener el espacio de práctica lo más limpio posible. Y también porque dejar 15 pares de zapatos y calcetines en una habitación pequeña y bastante caliente podría dar lugar a olores bastante ofensivos 😉

 

3. No apagar el móvil, o incluso consultarlo durante la clase.

Yo he visto cosas que no creeríais: he visto gente mandando un whatsapp en paschimottanasana o postura de la pinza, he visto practicantes… ¡responder una llamada durante la clase!!!  Esto es una FALTA MUY GRAVE. Como decíamos, los que practicamos Yoga lo tomamos como un ejercicio de introspección. Para ello es necesario DESCONECTAR por unos momentos del mundo exterior, y el requisito número uno es DESCONECTAR EL MÓVIL.

Por favor, APAGA EL MÓVIL durante tu clase de Yoga.

Por favor, APAGA EL MÓVIL durante tu clase de Yoga.

4. No respetar una adecuada higiene personal y de tu esterilla.

En Yoga practicamos descalzos, muy cerca unos de otros… Es fundamental que observemos determinadas reglas básicas de higiene como no usar la ropa del día anterior, limpiar la esterilla con regularidad, etc., etc.

5. Usar perfumes fuertes o en gran cantidad antes de una clase.

No confundamos, sin embargo, la higiene con bañarnos en perfume antes de acudir a clase. Las aulas de Yoga son espacios cerrados, a veces no demasiado grandes. Un olor demasiado fuerte puede resultar muy desagradable.

6. Charlar continuamente con tu vecino de esterilla.

Recuerdo haber asistido a clases que parecían más bien terapias de grupo, donde alguien empezaba a contar su vida durante la práctica, otro le contestaba desde la otra punta y así sucesivamente. O bien haber coincidido al lado de alguien que se pasó la sesión contándome el día terrible que llevaba. Hay un tiempo y un lugar para cada cosa, y para revelar tu rollo es mejor que esperes a estar en el bar con los amigos o en la consulta de tu psicoterapeuta. El Yoga es un espacio de silencio, donde lo único que nos interesa escuchar es nuestra voz interior.

Las clases de Yoga no son terapias de grupo.

Las clases de Yoga no son terapias de grupo.

7. Observar, corregir, ayudar o intentar ajustar a otros alumnos. ¡O reírse de sus errores!

Durante tu sesión de Yoga, concéntrate en tu práctica. No mires lo que están haciendo otros alumnos. No importa si tu vecino consigue o no poner la pierna detrás de la cabeza o atar Marichyasana D. No tienes que competir con nadie, ni sentirte frustrado por lo que otros hacen y tú todavía no. Tampoco debes intentar exhibirte o presumir; estos son comportamientos movidos por el ego. El Yoga es un viaje individual.

Por otra parte, evita la tentación de corregir a tu vecino/a de esterilla, o incluso intentar ajustarlo en la postura. Deja que el profesor haga su trabajo y aprovecha para observar tu propia asana.

Y por supuesto, evita reírte de los esfuerzos de otro, de sus caídas o errores. Ya sé que parece estar en la condición humana que el hecho de ver caer a un semejante nos parece divertidísimo, (basta recordar el éxito de los Vídeos de Primera y programas similares). Pero en Yoga cultivamos la compasión, y el respeto y estas actitudes de sorna son exactamente lo contrario.

8. No respetar el espacio de práctica de los demás alumnos.

Para muchos practicantes, su esterilla es un espacio casi sagrado, porque es en ella donde realizan un trabajo no solo físico sino, y sobre todo, espiritual. Por ello es importante que tratemos de no pisar las alfombrillas de otros al desplazarnos por la clase al inicio y fin de la sesión, porque ello puede ser interpretado como una falta de respeto.

Male feet standing on the yoga mat

Para muchos practicantes, su esterilla es un espacio casi sagrado.

Asimismo, a menos que se trate de Yoga en pareja, es mejor evitar el contacto físico con el resto de asistentes. Es decir, al practicar las asanas ten cuidado de no acabar con el pie en la boca del vecino en Padangustasana II, por ejemplo. Si estás demasiado cerca de otro estudiante para estirarte completamente, debes buscar una variante para la asana o realizarla solo hasta medio camino, pero nunca invadir el espacio de práctica de otro.

Si no estás practicando Yoga en pareja, es mejor que intentes evitar el contacto físico con tu vecino de esterilla.

Si no estás practicando Yoga en pareja, es mejor que intentes evitar el contacto físico con tu vecino de esterilla.

 

9. Abandonar la clase antes de que el profesor la dé por finalizada.

Después de Savasana, normalmente el profesor te pedirá que regreses a postura fácil para despedir la clase. Entonces se dedican unos instantes a la gratitud, a veces se recita una o varias veces la sílaba Om, o se realiza algún otro tipo de pequeño ritual que da por concluida la sesión. Es importante que esperes a que finalice completamente la clase antes de levantarte y marcharte. Si un día no tienes tiempo suficiente, mejor sal de clase antes de Savasana cuando todos se están preparando para la relajación, o bien considera practicar en casa ese día.

10. Intentar ligar con tu vecin@ de esterilla 🙂

Y va en serio, la gente no va a Yoga para ligar, así que no pierdas el tiempo intentándolo. Para eso esta Meetic 😉

Abrir el chakra del corazón no significa declararte a tu compañero de práctica ;-)

Abrir el chakra del corazón no significa declararte a tu compañero de práctica 😉

 

 

¡Besos a todos!

 

Savasana o postura del cadáver

Seguro que si practicas yoga o has practicado alguna vez, o tienes algún amigo yogi, esta palabra en sánscrito no te es desconocida. Savasana o postura del cadáver es una de las posturas más amadas por la mayoría de los que hacen yoga. Es la guinda del pastel, la recompensa después del esfuerzo. Son muchos los alumnos que me han dicho (medio en broma medio en serio): yo hago toda la clase solo para llegar a savasana.

Savasana también conocida com mrtasana, se traduce como la postura del cadáver. Sava o Mrta son palabras sánscritas que significan ‘cadáver’. Efectivamente, el objeto de esta asana es la imitación de un cadáver. Para nosotros occidentales, el nombre resulta un tanto macabro. Sin embargo, los orientales se preparan para este momento crucial de la vida. La muerte es, junto con el nacimiento, el momento más importante de nuestra existencia. Asimismo, el miedo a la muerte es lo que genera el resto de nuestros miedos. Entrenándonos para aceptar este momento con serenidad, podemos reducir e incluso eliminar este temor. Y si perdemos el miedo a la muerte, ¿qué otra cosa puede asustarnos? ¿Perder el trabajo? ¿Engordar? Cualquiera de nuestras preocupaciones cotidianas palidecen si superamos nuestra fobia a morir.

Savasana o postura del cadáver.

Savasana o postura del cadáver.

Además, permaneciendo inmóvil durante cierto tiempo y manteniendo aquietada la mente mientras se está plenamente consciente uno aprende a relajarse. Esta relajación consciente vigoriza y refresca cuerpo y mente. Como decía, para muchos es un agradable alivio después de la sesión de asanas. Sin embargo, para las personas muy estresadas, puede resultar particularmente difícil permanecer diez minutos con el cuerpo inmóvil y la mente quieta. De ahí que B.K.S. Iyengar, en su libro Luz sobre el Yoga, afirme que esta postura aparentemente fácil es una de las más difíciles de dominar.

 

TÉCNICA

Aunque pueda parecer que esta postura consiste simplemente como decimos en castellano en tumbarse a la bartolanada más lejos de la realidad. Se trata de una asana como cualquier otra y por tanto tiene su técnica.

Savasana no es solo tumbarse, tiene también su técnica.

Savasana no es solo tumbarse, tiene también su técnica.

Siguiendo al maestro Iyengar podemos señalar los siguientes puntos para practicar savasana:

  1. Túmbate de espaldas en el suelo, con los brazos y las piernas extendidos. Los brazos ligeramente separados del cuerpo, con las palmas de las manos hacia arriba. Las piernas apenas separadas entre sí, los talones juntos y los dedos de los pies separados, es decir, pies suavemente hacia afuera.
  2. Cierra los ojos. Iyengar recomienda cubrirlos con una tela negra doblada cuatro veces.
  3. Al principio la respiración debe ser profunda para hacerse más tarde lenta y delicada, sin sacudidas que perturben el cuerpo.
  4. Concéntrate en realizar espiraciones profundas y delicadas, en las que las fosas nasales no sientan el calor del aliento.
  5. La mandíbula inferior debe colgar suelta, sin apretarla. Relaja la lengua, e incluso las pupilas de los ojos.
  6. Relájate completamente y respira con lentitud.
  7. Si la mente se escapa, Iyengar recomienda hacer una pausa sin esfuerzo tras cada espiración lenta.
  8. Permanece en la postura de 15 a 20 minutos.
  9. Hay que tratar de no dormirse, de permanecer completamente relajado pero consciente.

 

EFECTOS

El Hatha Yoga Pradipika dice que savasana elimina la fatiga causada por las otras asanas e induce a la mente a un estado de calma.

Savasana es una postura ineludible después de una práctica de más de 20 minutos, pues es la que va a permitir a nuestro cuerpo asimilar todos los beneficios de las asanas previas, y a nuestros músculos grabar en su “memoria” los progresos adquiridos. Se trata de permitir que el cuerpo recupere su forma ergonómica, que la columna tome de nuevo sus curvas naturales después de las múltiples torsiones, flexiones y extensiones anteriores.

Savasana alivia el cansancio del cuerpo y refresca y vigoriza mente y cuerpo.

Savasana alivia el cansancio del cuerpo y refresca y vigoriza mente y cuerpo.

RETIRO DE YOGA, MEDITACIÓN Y REIKI JUNTO AL MEDITERRÁNEO

Este verano, el equipo de INSAYOGA.COM quiere ofrecerte un nuevo retiro de Yoga, Meditación y Reiki, junto al Mediterráneo.

Hemos preparado un programa de actividades orientadas a poner en forma tu cuerpo y tu mente, mientras disfrutas del sol del Mediterráneo y conoces nuevos amigos. Hemos pensado en todo para asegurarnos de que pases unos días inolvidables.

  • Un lugar paradisíaco: la punta Negra, en la playa de Les Rotes (Denia) es uno de los enclaves más hermosos de todo el Mediterráneo. Considerada como uno de los mejores puntos de Europa para el buceo y snorkeling por sus aguas cristalinas. Sus atardeceres ofrecen un espectáculo de colores y luces incomparable.

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Punta Negra


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  • Alojamiento en una villa junto al mar, completamente nueva. Con pensión completa, deliciosos menús vegetarianos elaborados en su mayoría con productos ecológicos de temporada.IMG_0015

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  • SESIONES DE  ASHTANGA YOGA, VINYASA YOGA, YOGA NIDRA, HIPNOYOGA Y MEDITACIÓN.
  • ALIMENTACIÓN VEGANA DEPURATIVA.
  • REIKI (una sesión incluida en el precio).

El vinyasa yoga es un estilo de yoga dinámico, especialmente adecuado para promover la desintoxicación del cuerpo. El vinyasa krama yoga se basa en las posturas del hatha yoga pero en lugar de mantenerlas por varios minutos las integra en una secuencia fluída. De esta forma, además de trabajar todos los músculos del cuerpo y los órganos internos como el yoga clásico, también favorece una intensa actividad cardiovascular, lo que hace quemar calorías y por tanto perder peso. Puedes saber mal acerca de este estilo leyendo esta entrada del blog o esta otra.

El hipnoyoga es un método creado por el equipo de INSAYOGA.COM que combina Yoga Nidra con Hipnosis, para el crecimiento personal, gestión del estrés y las emociones y logro del éxito en la vida.

 

El Reiki te ayuda a equilibrar tu cuerpo energético, limpiar tus chakras y desintoxicar tu mente y espíritu.Reiki

Te ofrecemos también la posibilidad de darte un masaje ayurvédico, una experiencia para tus sentidos que equilibrará tu energía vital.

PROGRAMA

 

VIERNES, 7 DE AGOSTO.

17:00- Llegada y acomodación.

18:00- Círculo de bienvenida.

19:30 – Práctica de Vinyasa Yoga.

21:00 – Meditación.

21:30- Tiempo libre.

22:oo – Cena.

 

SÁBADO, 8 DE AGOSTO: 

8:30 – Práctica de Ashtanga yoga.

10:oo – Desayuno.

11:00 – Tiempo para masajes y sesiones de Reiki. (Las horas de los masajes y reiki se establecerán por orden de inscripción en el retiro.)

13:00 – Tiempo libre.

14:30 – Comida.

16:oo – Tiempo de descanso.

18:00 – Charla: presentación del método HIPNOYOGA.

19:00- Vinyasa Yoga.

20:00- HIPNOYOGA.

21:00- Tiempo libre.

22:00- Cena.

 

DOMINGO, 9 DE AGOSTO:

8:30- Vinyasa Yoga.

10:00- Desayuno.

11:00- Práctica de Mindfulness.

12:00- Meditación.

13:00- Tiempo libre.

14:00- Comida: gran paella vegetariana.

15:30- Tiempo de descanso.

16:30- Círculo de despedida y cierre.

 

PRECIO:

300 euros.

El precio incluye:

  • Estancia en habitación doble o triple.
  • Pensión completa con menús ecológicos vegetarianos.
  • 1 sesión de Reiki.
  • Sesiones de Vinyasa yoga y Ashtanga.
  • Meditaciones.
  • Sesiones de Hipnoyoga.
  • Charlas.
  • Tés, refrescos ecológicos, tentempiés.
  • Uso de la piscina privada.

El precio no incluye:

  • Traslado hasta la finca.
  • Bebidas alcohólicas. Vino y cerveza ecológicos disponibles para quien lo desee con cargo adicional.

 

SERVICIOS OPCIONALES:

  • Transfer desde el aeropuerto de Alicante: 70 euros.
  • Masajes ayurvédico: 35 euros/1 hora.