Técnicas de meditación: meditación de la luz.

MEDITACIÓN DE LA LUZ

Sentados o tumbados en postura cómoda, vamos observando poco a poco, todas las partes del cuerpo. Tienes que revisar todo tu cuerpo y observar las zonas donde existe alguna tensión: no las juzgues, solo déjalas ir, déjalas que descansen.

Si estás tumbado, comienza a observar los puntos de apoyo de tu cuerpo en el suelo: los talones, las pantorrillas, los muslos, los glúteos, las espalda lumbar, la espalda dorsal, el dorso de las manos, los antebrazos, los codos, los brazos, los hombros, y, por último, el punto de apoyo de la cabeza en el suelo. Al ir llevando tu atención a cada uno de estos puntos, siente cómo pesan, siente cómo se hunden en el suelo; siéntelos pesados y ligeros al mismo tiempo. Cuando hayas logrado una situación de relajación muscular completa, puedes proceder a la meditación.

La meditación puede llevarse a cabo en la postura del cadáver o savasana.

La meditación puede llevarse a cabo en la postura del cadáver o savasana.

Imagina en medio de tus dos ojos, en la zona del sexto chakra, un punto de luz. Es una luz blanca, o dorada, o del color que tú decidas que sea. Obsérvala. Date cuenta cómo poco a poco esta luz comienza a crecer, comienza a extenderse dentro de tu cabeza: inunda todo tu cráneo y rodea el cerebro, proporcionándote una sensación de calidez y bienestar. Y observa como lentamente, esa luz empieza a bajar en espiral rodeando toda tu columna vertebral y se expande por las extremidades de tu cuerpo: llena los brazos hasta las manos, llena también las piernas, llega hasta los pies y sube de nuevo para entrar en tu abdomen. Suavemente invade todo tu abdomen y tu caja torácica abrazando todos los órganos vitales que allí se sitúan. Recorre tus instestinos, abraza tu hígado, páncreas, la vesícula, el bazo, los riñones, el estómago, los pulmones y el corazón. Esta luz simboliza la energía que has creado con la práctica de tus asanas y tiene un gran poder curativo y reparador. Visualízate tendido en el suelo, repleto de luz, radiante. Siente cómo esta luz recorre todo tu cuerpo sanando todo lo que sea necesario sanar, fortaleciéndote, haciendo que tus órganos funcionen perfectamente, llenándote de salud y bienestar.

En este enlace encontrarás esta meditación grabada, para que puedas practicarla más fácilmente. Te aconsejo el uso de auriculares.

Meditación de la luz.

 

 

 

Spring Yoga Festival: la primera edición de un Festival destinado a perdurar

Hoy, domingo 18 de mayo, se ha clausurado el Spring Yoga Festival. Esta ha sido la primera edición de un festival que, a juzgar por la cantidad de gente que he visto en todas las clases, y la pasión que transparentaba en los ojos de todos los asistentes, está destinado a perdurar muchos años y a ir creciendo cada vez más. En el Campus Deportivo de la Universidad de Valencia, se han dado cita durante 3 días más de 10 tipos diferentes de yoga, bailes, conciertos, mercadillo de arte sano, gastronomía vegana, charlas y conferencias, talleres, actividades para niños… Un acto magnífico para la difusión del yoga en nuestra ciudad, que sin duda ha requerido ingentes esfuerzos de sus organizadores, a quienes desde aquí reitero mi agradecimiento. Estoy segura de que ha sido un rotundo éxito.

Recuerdo cuando tuve noticia por primera vez de que se iba a celebrar un festival de yoga en Valencia, porque una alumna (¡gracias, Noelia!) me mandó un mensaje con el link de su web. Me dio una alegría increíble. Mientras he vivido en EEUU he visto cuántos de estos festivales se celebran por todo el país y el ambiente tan maravilloso que se respira en ellos. Saber que por fin íbamos a tener uno en Valencia, y que encima me iba a pillar aquí para poder disfrutarlo me hizo muy feliz. ¡Qué digo feliz, estaba eufórica!

Unas semanas más tarde, estando en el coche de camino a un retiro de Ashtanga yoga con Anthony Grim Hall, organizado por Living Yoga Valencia, recibí una llamada de Siri Tapa de Gobinde. Me preguntaba si quería dar una clase de vinyasa yoga en el festival y, cómo no, le dije que por supuesto, que sería un privilegio y un honor.

El viernes 16 de mayo para mí el Festival empezó con mi clase de vinyasa yoga. Cuando llegué  escuché los mantras de Sat Atma Kaur que llenaban el ambiente ya de buenas vibraciones (nunca mejor dicho). Subí a la sala de Fusta y empecé a preparar la música y la clase, con la ayuda de mi amiga Marisa Herraez quien me asistió durante toda la sesión ajustando y ayudando a los participantes, y de Carmen Cantero, que como voluntaria del Festival nos estuvo facilitando las cosas en todo momento.

La sesión fue intensa y fluida. Empezamos estableciendo como intención de la clase la que era también la intención de todo el Festival: celebrar el yoga. Propuse a los presentes que dedicáramos la sesión a reflexionar sobre el significado y beneficios del yoga. Como sabéis ‘yoga’ es una palabra sánscrita que significa ‘unión’. Se han dado muchas interpretaciones a este significado, pero aquella que yo prefiero es la que alude a la unión de uno consigo mismo primero, y más adelante con todo lo que existe, con el Universo, con el Todo. El yoga nos proporciona un mapa para este viaje de exploración interior y de reencuentro con nosotros mismos, un mapa para el camino de vuelta a casa. Y mientras recorremos este camino, el yoga nos enseña estrategias para mejorar nuestras vidas. Nos enseña a vivir aquí y ahora, a rechazar todo tipo de violencia, contra nosotros mismos o contra los demás, a ser auténticos, a aceptar nuestras circunstancias, a ser compasivos, a ser agradecidos… en resumen, a ser más felices.

Después empezamos practicando la respiración yóguica completa. Calentamientos y saludos al sol. Secuencias de asanas de pie, sentadas, flexiones posteriores, torsiones y posturas invertidas. Os dejo algunos de estos momentos:

Ángeles en la nieve: sincronizamos la respiración con el movimiento. Tumbados en el suelo, al inhalar llevamos los brazos lateralmente por encima de la cabeza y nos estiramos. Al exhalar, bajamos los brazos de nuevo a lo largo del cuerpo.

Ángeles en la nieve: sincronizamos la respiración con el movimiento. Tumbados en el suelo, al inhalar llevamos los brazos lateralmente por encima de la cabeza y nos estiramos. Al exhalar, bajamos los brazos de nuevo a lo largo del cuerpo.

Saludos

Saludos al sol: dos tandas de surya namaskar A, y dos surya namaskar B, procedentes del Ashtanga Yoga.

Vasisthasana: o plano inclinado.

Vasisthasana: o plano inclinado.

Anjaneyasana (variante con torsión y manos en namaskar)

Anjaneyasana (variante con torsión y manos en namaskar)

Vrkasana o postura del árbol.

Vrkasana o postura del árbol.

Garudasana a Virabhadrasana III: el águila despliega las alas.

Garudasana a Virabhadrasana III: el águila despliega las alas.

Virabhadrasana II: el guerrero II

Virabhadrasana II: el guerrero II

Utthita parsvakonasana: ángulo lateral extendido.

Utthita parsvakonasana: ángulo lateral extendido.

Utthita parsvakonasana (variante)

Utthita parsvakonasana (variante)

Pachimottanasana: estiramiento posterior sentados, o pinza.

Pachimottanasana: estiramiento posterior sentados, o pinza.

Salamba sarvangasana o postura de la vela.

Salamba sarvangasana o postura de la vela.

Savasana o postura del cadáver.

Savasana o postura del cadáver.

Y el vídeo-resumen de la clase puedes verlo en el canal de INSAYOGA en Youtube.

Al mismo tiempo, al aire libre, Ara Vercher y Siri Tapa (Gobinde) daban la bienvenida e inauguraban el Festival.

Ara Vercher y Siri Tapa inaugurando el Festival.

Ara Vercher y Siri Tapa inaugurando el Festival con música en directo.

Y Marisa Aleixandre daba su clase magistral de yoga ocular.

Yoga ocular con Marisa Aleixandre.

Yoga ocular con Marisa Aleixandre.

Y el Spring Yoga Festival continuó con un concierto de Joan Sendra que presentaba su nuevo disco “Daa”.

Cerramos el primer día cenando deliciosa comida vegana (hamburguesas y chorizos, aunque resulte increíble) y bebiendo vino ecológico. Y como no, con el  Free Dance de reajuste vital con Andrés Quesada (Prem Raja)

El sábado 17 de mayo, asistí a la sesión de Jivamukti yoga, el yoga de la liberación del alma, que dio magistralmente Alexandra Voukitchevitch. Me gustaron mucho las variantes de utthita trikonasana extendiendo la pierna desde de utthita parsvakonasana, así como la variante de parivritta trikonasana, igualmente extendiendo la pierna desde utthita parsvakonasana, creo que facilitan la profundización en estas posturas. También me quedé con un bonito pensamiento, que ya había leído en alguna parte pero que me encantó que Alexandra nos lo recordara: no somos seres físicos viviendo una experiencia espiritual, somos seres espirituales viviendo una experiencia física.

Con Alexandra Voukitchevitch y Marisa Herráez.

Con Alexandra Voukitchevitch y Marisa Herráez.

Mientras los niños se lo pasaban en grande con el Acroyoga, los cuentos, el taller de mandalas y el tiro con arco en el Festivalito del Spring Yoga Festival.

Acroyoga para padres e hijos en el Festivalito.

Acroyoga para padres e hijos en el Festivalito.

La clase de Bikram yoga completó su aforo así que me quedé sin practicar a 40 grados esta vez.

Por la tarde, Yoga Integral con Ananda y Tao y Anatomía para el yoga con Joan Sendra.

Y hoy domingo 18, clase de hatha yoga tradicional con Bhoomaji. Me ha encantado el tiempo dedicado al pranayama y meditación.

Con Bhoomaji después de su clase magistral de Hatha Yoga tradicional.

Con Bhoomaji después de su clase magistral de Hatha Yoga tradicional.

Por último, Siri Tapa nos regaló una genial sesión de kundalini yoga con música en directo para clausurar el Spring Yoga Festival.

Clausura y clase de kundalini yoga con Siri Tapa

Clausura y clase de kundalini yoga con Siri Tapa

Me he perdido algunos bailes y charlas que me interesaban, pero desafortunadamente todavía no tengo el don de la ubicuidad 🙂 ¡Ya me hubiera gustado!

Además de todo esto, también hubo un mercadillo donde he podido conseguir un cuenco tibetano y las banderas para colgar en el balcón los días propicios, así como un mala clásico (guirnalda) de madera de sándalo (El Rincón del Tíbet). También he comprado un poco de vino ecológico, de ese que no deja dolor de cabeza porque no tiene sulfitos y licor de jengibre (Bodegas Cuevas)

Y por supuesto, antes de irme tenía que hacerme con algunos libros más, todo el mundo tiene alguna debilidad 🙂 Así que me paré en el stand de Auralia, donde me sorprendió encontrar tantos libros dedicados al yoga, la meditación y el mindfulness.

Libros y otras cosas compradas en el mercadillo del Festival.

Libros y otras cosas compradas en el mercadillo del Festival.

En resumen, un fin de semana lleno de yoga y por tanto MUUY FELIZ.

Creo que ha sido un éxito rotundo y una gran celebración del yoga.

¿Cuáles son tus mejores recuerdos? No olvides comentarlos con todos nosotros.

Namasté,

www.insayoga.com

Garudasana o postura del águila

Garudasana o postura del águila es una de mis asanas favoritas.

Es una postura de pie. Las posturas de pie son vigorizantes y refrescan el cuerpo y la mente, aliviando la tensión y el dolor. Estimulan la digestión, regulan los riñones y alivian el estreñimiento. La espalda, las caderas, las rodillas, el cuello y los hombros ganan fuerza y movilidad con la práctica de estas posturas.  Además nos enseñan los principios del movimiento correcto, lo que es fundamental para las asanas pero también para la vida diaria, ya que nos hacen más conscientes de la forma correcta de sentarnos, permanecer de pie y caminar.

Como dice Leslie Kaminoff: “El calzado rígido y las superficies pavimentadas enseñan a nuestros pies a ser pasivos e inarticulados. Afortunadamente, los ejercicios de yoga se suelen hacer descalzos, prestando mucha atención a restablecer la fuerza y la flexibilidad del pie y la pierna.”

Esta es además una postura de equilibrio en una pierna. Las asanas de equilibrio aumentan nuestra capacidad de concentración.

Yo disfruto particularmente esta postura porque la encuentro muy completa: por un lado, las piernas se fortalecen enormemente, al tiempo que les brindamos un buen estiramiento. Por otro, también los pies adquieren flexibilidad. Y por si fuera poco, el trabajo de los brazos proporciona un agradable estiramiento de toda la espalda dorsal, y los brazos mismos, lo cual viene muy bien después de varias horas sentada delante de un ordenador. Yo suelo practicar solo la parte de los brazos cuando estoy sentada en algún lugar y no me puedo levantar en ese momento, como en un avión, por ejemplo.

Garudasana o postura del águila es una postura que permite estirar y fortalecer brazos y piernas al mismo tiempo, a la vez que desarrolla el equilibrio.

Garudasana o postura del águila es una postura que permite estirar y fortalecer brazos y piernas al mismo tiempo, a la vez que desarrolla el equilibrio.

Cómo practicarla:

  1. Ponte de pie en Tadasana . Dobla ligeramente las rodillas, levanta el pie izquierdo y, en equilibrio sobre el pie derecho, cruza el muslo izquierdo sobre el derecho. Apunta los dedos del pie izquierdo hacia el suelo. Luego trata de enganchar la parte superior del pie detrás de la pantorrilla derecha. Equilibrio en el pie derecho .
  2. Estire los brazos hacia adelante, paralelos al suelo, y abre tus escápulas ampliamente  en la parte posterior del torso. Cruza los brazos delante del torso para que el brazo derecho esté por encima del izquierdo, luego dobla los codos. Apriete el codo derecho en el hueco del izquierdo, y eleva los antebrazos perpendiculares al suelo. El dorso de las manos deben estar uno frente al otro.
  3. Empuja con la mano derecha hacia la derecha y la mano izquierda a la izquierda, de manera que las palmas se enfrentan ahora la una a la otra. El pulgar de la mano derecha debe pasar por delante del dedo meñique de la mano izquierda. Ahora presiona las palmas de las manos (tanto como sea posible para ti), levanta los codos, y estira los dedos hacia el techo.
  4. Puedes permanecer en la postura de 15 a 30 segundos, o lo equivalente a la duración de cinco respiraciones completas, y luego descansa las piernas y los brazos y quédate de pie en Tadasana nuevo. Repite el procedimiento durante el mismo período de tiempo con los brazos y las piernas contrarias.

Beneficios:

  • Fortalece y estira los tobillos y las pantorrillas.
  • Estira los muslos, las caderas, los hombros y la espalda superior.
  •  Mejora la concentración.
  •  Mejora el sentido del equilibrio
  • Es terapéutica para:
    • Casos de ciática.
    • Asma.
    • Dolor de espalda.

Contraindicaciones y precauciones:

Los estudiantes con lesiones de rodilla deben evitar esta postura, o llevar a cabo sólo la posición de las piernas se describe en el Consejo del principiante a continuación.

Consejos para principiantes:

Los principiantes a menudo tienen dificultades para envolver los brazos alrededor hasta que las palmas toquen. Estira los brazos hacia adelante, en paralelo al suelo, mientras sujetas los extremos de una correa. Sigue el resto de las instrucciones indicadas en el paso 2 anterior y mantén la correa tensa entre tus manos.

Los principiantes también encuentran dificultades para enganchar el pie de la pierna levantada detrás de la pantorrilla de la otra pierna, y luego encontrar el equilibrio con el pie del suelo. Como una opción a corto plazo se pueden cruzar las piernas y, en vez de enganchar el pie levantado y la pantorrilla, presionar el dedo gordo del pie de la pierna levantada contra el suelo para ayudar a mantener el equilibrio.

Te aconsejo vivamente que practiques esta postura ya que, una vez dominada, es muy gratificante. Y no te olvides de contarnos los resultados.

Namasté,

www.insayoga.com

Créditos:

Anatomía del yoga. L. Kaminoff, A. Matthews

Yoga, the Iyengar way. S., M., y S. Metha

Yoga journal