Día 16: Disipa la niebla de tu mente con kapalabhati o respiración de fuego

19 de julio de 2013- día 16
El curso avanzaba. Increíblemente habíamos superado ya dos tercios de las 200 horas. Y cada día asistíamos con más ganas, más motivados, ansiosos por saber qué nuevas experiencias y conocimientos nos esperaban. Las 17 personas que formábamos el grupo nos conocíamos ya bastante bien. Creo que pocas personas habrán pasado tantas horas juntas, en un período de tiempo y un espacio tan limitado. Recuerdo bien nuestra clase. Yo solía ponerme en la primera o segunda fila de alfombrillas. Normalmente, en el colegio y en la universidad, me gustaban las últimas filas. Pero aquí necesitaba captar hasta la última sílaba, sobre todo por las dificultades del idioma. Desde mi esterilla solía mirar por la ventana, los escaparates de enfrente en la calle Divisadero, esquina con Haigh.
 Aparte del tiempo de práctica, pasábamos las horas de las conferencias sentados en el suelo. Creo que esto era mucho más duro que el ejercicio físico. Al final no sabíamos cómo ponernos: bloques, cojines… nada mejoraba la situación. Pero cualquier incomodidad se nos olvidaba ante la emoción de estar descubriendo todo un mundo nuevo.
Aquí mi alfombrilla y mis libros. Por cierto, al fondo a la izquierda, Mr. Bones, añorado amigo…
Y el día 19 de julio volvimos a tener clase con Jean Mazzei, de la que hablé en una entrada anterior. Empezamos aprendiendo la respiración llamada “kapalabhati” en sánscrito, que en España se suele conocer con el nombre de respiración de fuego. Literalmente, “kapala” significa cráneo y “bathi”, brillar o limpiar. El nombre parece aludir al efecto clarificador de la mente que tiene esta técnica respiratoria. Se dice que dispersa la niebla del entendimiento y nos da un nuevo y más limpio punto de vista.
Para practicar la respiración kapalabhati, siéntate en postura cómoda, en el suelo o en una silla rígida. Inspira de forma natural por la nariz  y al expirar (también por la nariz), hazlo de forma enérgica, contrayendo al mismo tiempo los músculos del abdomen con fuerza. Las inspiraciones se producen de forma automática pero la exhalación debe de ser potente. He aquí un vídeo explicativo.
Entre los beneficios de esta técnica se encuentran los siguientes:
  • Limpia las vías respiratorias.
  • Alivia las alergias y resfriados.
  • Estimula el metabolismo.
  • Crea calor corporal.
  • Tonifica los músculos abdominales.

Está contraindicada su práctica en los casos de:

  • Hipertensión arterial.
  • Embarazo.
  • Enfisema o enfermedades respiratorias o cardiovasculares graves.
Recuerda que la respiración es la herramienta fundamental para controlar nuestras emociones y por tanto nuestra vida entera. Así que como digo siempre: ¡no olvides respirar!